
La electrificación de la maquinaria forestal avanza en los principales países productores de madera, aunque todavía existen diferencias importantes entre los equipos que ya pueden trabajar comercialmente y las grandes máquinas de cosecha. Un análisis publicado el 26 de octubre por la revista británica Forest Machine Magazine permite examinar estas transformaciones y sus posibilidades de aplicación en Uruguay, donde la elevada participación de las energías renovables en la generación eléctrica abre oportunidades para reducir el consumo de combustibles fósiles en determinadas actividades del sector.
La transición hacia maquinaria forestal eléctrica no depende únicamente de reemplazar motores diésel por baterías. También exige modificar la organización del trabajo, disponer de infraestructura de carga y evaluar cuidadosamente los costos, la autonomía y las necesidades de mantenimiento.
La publicación especializada británica Forest Machine Magazine señala que las tecnologías eléctricas ya ofrecen alternativas para tareas forestales específicas, pero todavía no han desplazado a los motores convencionales en las operaciones de cosecha industrial de gran escala.
Los primeros avances se concentran en equipos pequeños y operaciones estacionarias
Las motosierras profesionales, desbrozadoras y otras herramientas a batería constituyen uno de los segmentos más desarrollados. Su utilización permite reducir el ruido, eliminar las emisiones directas durante el funcionamiento y disminuir determinadas tareas de mantenimiento.
También existen cargadoras compactas, miniexcavadoras y equipos eléctricos de manipulación de materiales que pueden utilizarse en aserraderos, depósitos de madera, instalaciones industriales y áreas forestales con acceso a energía.
Estas aplicaciones presentan ventajas operativas porque las máquinas pueden regresar a una base de carga, trabajar en turnos relativamente previsibles y disponer de infraestructura eléctrica cercana.
Sin embargo, la conveniencia económica depende de las condiciones de utilización. La inversión inicial, la vida útil de las baterías, la disponibilidad de repuestos y los tiempos de recarga deben compararse con los costos de los equipos convencionales.
El desafío de electrificar harvesters y forwarders
La situación resulta más compleja para los harvesters, utilizados para cortar y procesar árboles, y los forwarders, encargados de transportar la madera desde el interior de las plantaciones hasta los puntos de acopio.
Estas máquinas requieren grandes cantidades de energía para desplazarse, accionar sistemas hidráulicos, manipular troncos y mantener niveles elevados de productividad durante jornadas prolongadas.
La incorporación de baterías de gran capacidad aumenta el peso de los equipos y puede modificar su comportamiento sobre terrenos húmedos o de baja capacidad portante.
Además, la disponibilidad de puntos de carga representa una dificultad adicional cuando las operaciones se realizan lejos de la infraestructura eléctrica.
Por estas razones, los sistemas híbridos y las soluciones eléctricas con generación auxiliar constituyen alternativas tecnológicas que los fabricantes continúan investigando.
Ponsse y el desarrollo de nuevas tecnologías de propulsión
Entre los antecedentes internacionales se encuentra el proyecto PONSSE EV1, desarrollado por la fabricante finlandesa → Ponsse junto con su empresa tecnológica Epec.
El concepto fue diseñado sobre una plataforma de forwarder con capacidad de carga de 15 toneladas e incorpora un sistema de propulsión eléctrica alimentado por baterías.
En la configuración presentada originalmente, la recarga de las baterías se realiza mediante un extensor de autonomía accionado por un motor de combustión. Por lo tanto, se trata de una solución de propulsión eléctrica con generación auxiliar, no de una máquina que prescinda completamente de combustibles fósiles.
El proyecto demuestra que la electrificación de los equipos forestales pesados es técnicamente posible, aunque su desarrollo no debe confundirse con una disponibilidad comercial generalizada.
Uruguay dispone de condiciones energéticas favorables
La experiencia uruguaya de transformación de la matriz eléctrica constituye un elemento importante para analizar estas tecnologías.
De acuerdo con el Balance Energético Nacional 2025, presentado por el Ministerio de Industria, Energía y Minería, el 98 % de la electricidad generada en Uruguay durante ese año provino de fuentes renovables.
La información fue difundida por → UTE, que destacó la importancia de continuar incorporando tecnologías capaces de sustituir progresivamente los combustibles fósiles.
Esta característica ofrece una ventaja potencial para la electrificación de determinadas actividades forestales, especialmente aquellas que pueden realizarse cerca de instalaciones industriales o centros de operaciones.
No obstante, disponer de una matriz eléctrica renovable no garantiza por sí solo la viabilidad de una máquina eléctrica. También deben considerarse la potencia disponible, los costos de conexión, la tarifa aplicable y la organización de los turnos de trabajo.
¿Dónde podría comenzar la electrificación forestal uruguaya?
Una primera etapa podría concentrarse en actividades donde el abastecimiento eléctrico y la organización de las operaciones resulten relativamente sencillos.
Entre las aplicaciones que merecen una evaluación técnica se encuentran la manipulación de madera en aserraderos, el movimiento de materiales en depósitos, determinados trabajos de mantenimiento forestal y la utilización de herramientas profesionales a batería.
También podrían estudiarse equipos eléctricos compactos para tareas repetitivas en instalaciones industriales y centros logísticos vinculados con la producción forestal.
En cambio, la electrificación de harvesters y forwarders utilizados en plantaciones alejadas de la red requiere resolver desafíos adicionales de autonomía, infraestructura y continuidad operativa.
No se dispone, en las fuentes consultadas para esta nota, de evidencia suficiente para afirmar que estas grandes máquinas eléctricas ya se encuentren trabajando comercialmente en Uruguay.
Una oportunidad para la industria y los trabajadores
La incorporación progresiva de tecnologías eléctricas también podría generar nuevas necesidades de capacitación técnica, mantenimiento especializado, infraestructura de carga y servicios industriales.
La formación de operadores y personal de mantenimiento será fundamental para trabajar de manera segura con baterías de alta capacidad, sistemas eléctricos y componentes electrónicos.
Para Uruguay, el desafío no consiste solamente en importar nuevas máquinas. También implica evaluar cómo estas tecnologías pueden contribuir al desarrollo de capacidades nacionales de mantenimiento, ingeniería, formación profesional y servicios especializados.
La transición tecnológica deberá considerar las condiciones reales de los contratistas forestales, la seguridad de los trabajadores y la necesidad de mantener la competitividad de la cadena productiva.
El avance internacional muestra que la electrificación forestal ya comenzó, pero probablemente se desarrollará de manera gradual. Las primeras oportunidades se encuentran donde las condiciones de trabajo permiten aprovechar las ventajas de los motores eléctricos sin comprometer la productividad.
Fuentes principales
→ Forest Machine Magazine. (2026, 26 de octubre). Electric Forestry Machinery.
→ Ponsse. (s. f.). Ponsse launches new technology: an electric forest machine.
ICI Forestal – Elaboración propia a partir de fuentes internacionales y nacionales verificadas.
Crédito de imagen: pendiente de selección de una fotografía autorizada o elaboración de una ilustración propia.
```
