La renovación tecnológica de la cosecha forestal uruguaya sumó en los últimos días una nueva máquina de alta capacidad. LUBAYD S.A. incorporó a su flota un John Deere 350G preparado específicamente para uso forestal y equipado con un cabezal Waratah HTH622B Serie III, capaz de desramar, medir y trozar madera dentro de un mismo ciclo de trabajo.
La incorporación fue comunicada por la propia empresa a fines de septiembre de 2026. LUBAYD informó que el John Deere 350G fue forestizado mediante un trabajo conjunto entre su equipo y → Interagrovial, representante oficial de John Deere en Uruguay, y que posteriormente se realizó la entrega técnica y puesta en marcha del conjunto.
La máquina fue configurada con un → Waratah HTH622B Serie III, uno de los cabezales de procesamiento de mayor capacidad dentro de la familia 600 de la marca.
La información pública confirma que el equipo ya fue incorporado a la flota de LUBAYD y que completó su proceso de puesta en marcha en Uruguay. Sin embargo, la empresa no identificó en la comunicación consultada el predio o departamento donde quedó trabajando, por lo que ICI Forestal no atribuye la máquina a una localización específica.
De excavadora de gran porte a procesador forestal
El aspecto más interesante de la incorporación está en la configuración del conjunto. El John Deere 350G nació como una excavadora hidráulica pesada, pero en este caso fue preparado para responder a las exigencias de una operación forestal continua.
Forestizar una máquina de este tipo implica adaptarla para un ambiente donde la estructura, la pluma, los circuitos hidráulicos, la protección de componentes y la instalación del cabezal deben soportar ciclos repetitivos de procesamiento de árboles durante extensos turnos de trabajo.
La configuración base del 350G proporciona una plataforma de aproximadamente 36 toneladas y una potencia neta de 202 kW, equivalentes a 271 HP, de acuerdo con la documentación técnica de → John Deere para la Serie G.
El sistema hidráulico utiliza dos bombas principales de desplazamiento variable, cada una con un caudal nominal máximo de 288 litros por minuto. Esa capacidad resulta especialmente importante cuando la máquina debe alimentar un cabezal que combina rodillos, cuchillas de desrame, sistemas de medición y una sierra de elevada potencia.
Un cabezal de 2,45 toneladas
El Waratah HTH622B Serie III tiene un peso aproximado de 2.450 kilogramos, sin considerar rotador, enlaces y determinadas opciones. Está diseñado para instalarse sobre máquinas portadoras de entre 24 y 30 toneladas métricas, aunque la configuración concreta de cada conjunto debe ser definida considerando estructura, hidráulica y estabilidad.
Su apertura máxima entre rodillos de alimentación es de 730 milímetros y la apertura máxima para desrame alcanza 650 milímetros.
La sierra principal admite, según Waratah, un diámetro máximo teórico de corte de 750 milímetros y utiliza una barra de hasta 820 milímetros.
Estas dimensiones sitúan al HTH622B Serie III entre los cabezales concebidos para procesamiento de madera de dimensiones importantes, incluyendo aplicaciones en especies de rápido crecimiento y cosechas finales.
Hasta 6,5 metros por segundo de alimentación
El cabezal dispone de tres rodillos de tracción y Waratah informa una velocidad máxima de alimentación de hasta 6,5 metros por segundo en una de sus configuraciones.
La velocidad de alimentación es una variable central durante el procesamiento. Después de sujetar el árbol, los rodillos desplazan el fuste a través del cabezal mientras las cuchillas realizan el desrame y el sistema registra diámetro y longitud.
Cuando se alcanza la medida programada, la sierra realiza el corte y genera una nueva troza. El proceso se repite de acuerdo con las longitudes y productos definidos para esa operación.
La productividad real no depende solamente de la velocidad máxima declarada. Diámetro, curvatura, ramificación, especie, calidad de la madera, organización de las pilas y habilidad del operador modifican sustancialmente los tiempos de cada ciclo.
La Serie III mejoró hidráulica y medición
La tercera generación del HTH622B introdujo modificaciones destinadas a mejorar alimentación, desempeño de la sierra y facilidad de mantenimiento.
Waratah rediseñó la válvula principal para aumentar el flujo y disminuir la generación de temperatura dentro del sistema hidráulico. Según el fabricante, esa modificación mejora la velocidad de alimentación y el desempeño durante el corte.
También incorporó un brazo de medición con 30 milímetros adicionales de recorrido. El objetivo es mantener un mejor contacto sobre fustes curvos y aumentar la precisión de las mediciones realizadas mientras la madera atraviesa el cabezal.
Las piezas superiores de desrame fueron reforzadas y se modificaron protecciones, bisagras y accesos a componentes hidráulicos con la finalidad de aumentar durabilidad y simplificar intervenciones de mantenimiento.
TimberRite transforma cada árbol en información
Uno de los componentes tecnológicos más relevantes es el sistema de control y medición TimberRite H-16. El cabezal no solamente procesa físicamente el árbol: durante el desplazamiento del fuste puede registrar longitud y diámetro para ejecutar los cortes correspondientes a los productos programados.
Esto permite pasar de una cosecha basada exclusivamente en movimientos mecánicos a un proceso donde la máquina produce simultáneamente madera e información.
La precisión de esas mediciones es especialmente importante cuando el destino industrial demanda trozas dentro de rangos específicos de longitud y diámetro. Errores repetitivos pueden representar pérdida de valor comercial o exigir reprocesamiento.
Una combinación particularmente adecuada para procesamiento
La utilización de excavadoras forestizadas como portadoras de grandes cabezales es una configuración conocida en distintos mercados forestales. Frente a un harvester convencional de ruedas, ofrecen una plataforma pesada sobre orugas y elevada capacidad hidráulica.
Eso puede resultar ventajoso para operaciones donde la máquina permanece principalmente en sectores de procesamiento o trabaja con madera de mayores dimensiones.
La contrapartida es que una plataforma sobre orugas presenta características de desplazamiento diferentes de una máquina forestal sobre ruedas. Por esa razón, la elección depende del sistema de cosecha, distancias que debe recorrer la máquina, condiciones del suelo y forma en que se organiza el resto del frente operativo.
La adaptación fue realizada en Uruguay
Un elemento adicional de interés es que LUBAYD señala que la forestización se desarrolló conjuntamente entre su propio equipo e Interagrovial.
La adaptación local implica disponer de conocimiento técnico para integrar una máquina base, hidráulica auxiliar, protecciones y un cabezal especializado sin perder confiabilidad o capacidad de mantenimiento.
Interagrovial representa oficialmente a John Deere en Uruguay para sus áreas agrícola, construcción y forestal, y dispone además de una sucursal especializada en maquinaria forestal en Paysandú, además de su red nacional de asistencia.
La presencia de soporte local adquiere especial importancia en conjuntos de este tipo. La disponibilidad efectiva depende no solamente de la robustez de la máquina, sino también de repuestos, diagnóstico, capacitación y capacidad de intervenir rápidamente sobre sistemas hidráulicos, electrónicos y mecánicos.
Otra señal de especialización de los contratistas uruguayos
La incorporación de este John Deere 350G con cabezal Waratah aporta otra señal sobre la evolución de los contratistas forestales uruguayos: el proceso de mecanización ya no consiste solamente en sumar máquinas, sino en configurar equipos específicamente para determinadas funciones dentro de la cosecha.
En este caso, la combinación de una plataforma pesada sobre orugas, elevada disponibilidad hidráulica, un cabezal capaz de trabajar con madera de dimensiones importantes y un sistema digital de medición apunta directamente al procesamiento intensivo.
El dato que deberá seguirse ahora es el desempeño real del conjunto en Uruguay: productividad por hora, disponibilidad mecánica, consumo, precisión de medición, calidad de desrame y costo de procesamiento por metro cúbico.
Esos indicadores permitirán determinar cuánto valor aporta la nueva configuración frente a otras alternativas disponibles en la cosecha forestal nacional. La incorporación, en cualquier caso, confirma que las empresas uruguayas continúan invirtiendo en equipos especializados y soluciones de alta capacidad para acompañar la creciente tecnificación de la cadena de la madera.
Fuentes principales
LUBAYD S.A. (2026, septiembre). Comunicación empresarial sobre la incorporación y puesta en marcha del John Deere 350G forestizado con cabezal Waratah HTH622B Serie III.
Waratah Forestry Equipment. (2026). HTH622B Serie III: características y especificaciones técnicas.
John Deere. (2026). Documentación técnica de la excavadora 350G LC Serie G.
Interagrovial S.A. (2026). Representación y soporte John Deere en Uruguay.
ICI Forestal – Elaboración propia a partir de información empresarial y documentación técnica. 1.º de octubre de 2026.
