EugenioLorenzo3Planeta Botnia: El simulacro perfecto

Durante 2019, el uruguayo Eugenio Lorenzo fue uno de los que controló la pastera de Fray Bentos como integrante del Comité Científico uruguayo. Simultáneamente ejercía la responsabilidad de decidir, como funcionario en la DINAMA, la Autorización Ambiental para UPM 2.

 

Tras el Fallo del Tribunal Internacional de Justicia de La Haya en el diferendo entre nuestro país y Uruguay a raíz de la instalación y puesta en funcionamiento de la pastera de Botnia en Fray Bentos, desde 2010 se vienen realizando controles mensuales a dicha planta. La sentencia del 20 de abril de 2010 del máximo órgano judicial de las Naciones Unidas determinó que ambos Estados “tienen la obligación de permitir a la CARU, en tanto mecanismo común creado por el Estatuto de 1975, de ejercer los poderes de manera continuada que le han sido conferidos”. Esto determinó la obligación de instaurar los controles ordenados por el pronunciamiento de la Corte para el “monitoreo de la calidad de las aguas del río y de evaluación del impacto del funcionamiento de la planta Orión (Botnia) en el medio acuático”. (1)

La primera consecuencia de la Sentencia de La Haya, quedó patentizada cuando la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner y su colega uruguayo José Mujica se reunieron en el vecino país el 2 de junio de 2010  en la Estancia San Juan de Anchorena y allí firmaron la denominada Declaración de Anchorena, en la que ambos mandatarios “en cumplimiento de la sentencia de la Corte Internacional de Justicia, del 20 de abril de 2010, en el Caso relativo a las Plantas de Celulosa sobre el Río Uruguay (Argentina vs. Uruguay) y del Estatuto del Río Uruguay de 1975, acordaron llevar adelante, a través de la CARU: a) Un plan de vigilancia para la Planta de Botnia-UPM, conforme a lo establecido en la sentencia. b) Un plan de control y prevención de la contaminación del Río Uruguay en el tramo compartido entre la República Oriental del Uruguay y la República Argentina”. Además, ambos países dispusieron instruir “a sus respectivas delegaciones ante la CARU para que en cuarenta y cinco días acuerden en el seno de dicha Comisión los términos y criterios para la puesta en marcha de ambos Planes y se comprometen a asegurar los recursos financieros necesarios a tales fines”. (2)

En función de la acordado en Anchorena, Cristina Kirchner y José Mujica volvieron a encontrarse el 28 de julio de 2010, para suscribir el Acuerdo de Olivos por que decidieron conformar el denominado Comité Científico en la órbita de la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU) con el objetivo de “monitorear el Río Uruguay y todos los establecimientos industriales, agrícolas y centros urbanos que vuelcan sus efluentes al Río Uruguay y sus áreas de influencia”. Además el Acuerdo introdujo una cuestión que no estuvo incluida en la Sentencia de la Corte Internacional de Justicia de la Haya: “El monitoreo del Comité Científico de la CARU comenzará con la planta de Botnia-UPM y la desembocadura del río Gualeguaychú en el Río Uruguay”. (3)

El Acuerdo de Olivos también incluyó el siguiente párrafo: “Las determinaciones que se realizarán incluirán la utilización de sensores así como todas las otras innovaciones científicas y tecnológicas que las Partes acuerden necesarias para el monitoreo de los efluentes líquidos y las emisiones gaseosas que puedan acceder al Río Uruguay”. (4) Un mes después de lo sucedido en Olivos, el 30 de agosto de 2010, los entonces Cancilleres Héctor Timerman y Luís Almagro firmaron e intercambiaron unas Notas Reversales en las que concretaron que, en el caso del monitoreo a la pastera de Botnia de Fray Bentos se desglosaría “en dos actividades específicas. Una que prevé acciones dentro de la Planta Orión (UPM–ex Botnia). Y otra para el monitoreo del Río Uruguay en la zona de potencial influencia de la Planta Orión (UPM-ex Botnia)”. El documento también expresa claramente que, dentro de las instalaciones propiamente dichas de la pastera el objetivo del monitoreo es el de “verificar que las evacuaciones de los efluentes de la Planta Orión (UPM-ex Botnia) cumplan la normativa de la CARU y la normativa que Uruguay ha dispuesto en su jurisdicción para proteger y preservar el medio acuático previniendo su contaminación. Esta actividad incluirá el análisis e interpretación de resultados de muestras de efluentes líquidos y emisiones gaseosas que accedan al Río Uruguay” y también establece que se deberá llevar adelante el “seguimiento de las condiciones de calidad de aire que habilitaren interpretar los aportes al Río Uruguay de las emisiones gaseosas (…)”. (5)

Sin embargo, como es público y notorio, todo esto no se está cumpliendo acabada e integralmente tal como se estableció en los documentos oficiales suscriptos por ambos Estados. Los monitoreos son parciales, solamente se hacen análisis químicos en el efluente y hasta hace pocos meses atrás ni siquiera se utilizaban marcadores biológicos para el estudio de la biota del río. Para lograrlo hubo que hacer procesiones durante una década. En lo referido a las emisiones tóxicas atmosféricas de Botnia, nuestro país todavía no tiene acceso alguno a los resultados de los supuestos controles que estaría efectuando la Dirección Nacional de Medio Ambiente (DINAMA). Desde 2007 hay documentados más de un centenar de episodios de contaminación, provocados por las emanaciones tóxicas de Orión, la estrella fraybentina de Botnia.

MANUAL PARA MONITORES

Cada vez que el Comité Científico de la CARU ingresa a realizar los controles en la planta de celulosa de Botnia en Fray Bentos, acompaña a Ia Autoridad de Aplicación uruguaya, que es la DINAMA. Este organismo es responsable de la toma de muestras y de la operación del instrumental para todas las determinaciones que el Comité Científico de la CARU lleva a cabo todos los meses dentro de la pastera.

Sin embargo, esta no es la única tutela que efectúa un simple organismo uruguayo sobre el Comité Científico de la CARU, que es una entidad binacional. Todos los ingresos a la pastera, sin excepción deben ser acordados previamente con la DINAMA, quien se encarga de coordinar con la empresa UPM. Para poder entrar a “monitorear” la planta, la CARU debe enviar, todos los meses y con suficiente antelación, una nota de solicitud de visita a la DINAMA. Una vez dentro de la planta, también es la DINAMA la que comunica cuales son los sectores que están habilitados, puesto que el acceso no es irrestricto, sino que queda a criterio de la empresa cuáles son los lugares a los que se puede o no ingresar.

Por lo general, todos los meses se llevan a cabo muestreos en la salida de cada una de las piletas de pluviales que se encuentran distribuidas sobre el perímetro de la pastera, ubicadas en la Estación y Subestación de Bombeo), en el denominado “Patio de madera”, en la planta de tratamiento de efluentes y en la zona del puerto de Botnia. Todas esas zonas a los efectos de la aplicación de la normativa de la CARU, son consideradas también efluentes.

Particularmente, en la planta de tratamiento de efluentes de Botnia se recolectan dos tipos de muestras: una simple y otra compuesta. La segunda está conformada por cuatro partes del efluente que se recogen con un intervalo de una hora entre cada una y luego compensadas de acuerdo al caudal del efluente vertido en el momento de los muestreos. En las piletas de pluviales solamente se lleva a cabo una inspección visual, para observar si existe volcado al momento del monitoreo o presencia de elementos extraños en sus aguas. En contadísimas ocasiones, desde que se iniciaron los controles a la pastera en 2010, el Comité Científico tomó muestras en esa zona o apeló a medir el efluente de la pileta de pluviales con una sonda paramétrica.

Todas las muestras que se toman en la pastera son por duplicado. Una de ellas se entrega en el acto al Comité Científico de la CARU y la restante queda en poder de Ia DINAMA con el objetivo de que cada parte  realice una contraprueba. Adicionalmente a veces se realizan determinaciones en el lugar, utilizando sondas calibradas que Ia CARU debe proporcionar a Ia DINAMA, que se encarga de verificarlas previamente.

Una vez que las muestras están recolectadas, se envían a diversos laboratorios de Argentina, Uruguay, Canadá e incluso también a los que posee el propio Comité Científico de la CARU para que procedan a las determinaciones analíticas. Ellos son el Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU) y el Laboratorio de la Facultad de Bromatología Gualeguaychú de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER) que llevan a cabo análisis microbiológicos. En el caso del Laboratorio CC, se le encomienda la determinación de solidos sedimentables y, los análisis de calidad de agua, son realizados en  el  laboratorio canadiense Pacific Rim,  quien a su vez subcontrata a otras tres entidades de aquel país: CARO, Element y Econotechy, encargadas de “cumplir con las valoraciones de todas las series requeridas”. Solamente los honorarios que la CARU paga a los laboratorios canadienses superan el medio millón de dólares.

LAS DOS SOTANAS DE MONSEÑOR

Sin embargo, las cosas, en la práctica no parecen ser tan como se dice que son. El 19 de marzo de 2019, los integrantes del Comité Científico de la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU), se produjo el ingreso número 94 a la pastera de Botnia. Hasta allí llegaron, en aquella ocasión, los técnicos argentinos Ricardo Juárez y Emilio Menvielle y también los dos uruguayos. Uno de ellos fue  Iván González. Según se dice textualmente en el Informe, los mencionados cuatro “miembros del Comité Científico participantes en la actividad de monitoreo” realizaron su tarea “acompañando a la DINAMA”, sigla con la que se conoce a la Dirección Nacional de Medio Ambiente del vecino país. En dicho documento -como en todos los Informes anteriores y posteriores a marzo de 2019 del Comité Científico- se omiten las identidades de los representantes de la DINAMA que están presentes. (6)

El problema es que uno de los  dos miembros del Comité Científico uruguayo que fungía como “monitor” de Botnia en Fray Bentos en 2019 simultáneamente también formaba de la DINAMA y nada más y nada a menos que estaba a cargo del equipo de análisis del Estudio de Impacto Ambiental de la futura pastera UPM 2. Dicho funcionario, desde 2018, dirigía grupo de técnicos que tenía entre manos recomendar o no la aprobación de la Autorización Ambiental Previa para UPM 2, un expediente que se tramitaba en la División Emprendimientos de Alta Complejidad de la DINAMA.

El personaje en cuestión, es Eugenio Lorenzo y el asunto es establecer si cuando el polifacético jerarca se presentó, en marzo de 2019, en su carácter de miembro del Comité Científico uruguayo, para el control de la pastera de Fray Bentos, ¿quién o quiénes fueron los que en esa oportunidad estuvieron allí en representación de la DINAMA? ¿O sería que Lorenzo cumplió un doble rol, como integrante del Comité Científico de la CARU y también como funcionario de la DINAMA?

Esta no fue ni sería la única vez que Monseñor Lorenzo se presentó en la pastera fraybentina como técnico del Comité Científico uruguayo de la CARU y también como “duplicado” de la DINAMA. Está documentada su presencia en los ingresos números 90 y 91 (noviembre y diciembre de 2018) y también en todos los controles mensuales inmediatamente posteriores que se efectuaron hasta junio de 2019, mes en el que, precisamente, Lorenzo daba el visto bueno desde la DINAMA para que se autorizara la habilitación de UPM 2.

También cabe preguntarse si los dos integrantes argentinos del Comité Científico argentino hicieron saber de esta extraña situación en la CARU. Máxime si se tiene en cuenta que, con la única excepción de julio de 2019, Lorenzo no dejó nunca de faltar a la cita mensual en la pastera de Fray Bentos en aquel año. Pero a no impacientarse. Porque todo esto tiene una explicación. Y un precio, claro.

Antes de proseguir, un breve recordatorio al lector. Si usted no conoce o no recuerda las andanzas de Eugenio Lorenzo, puede recurrir al archivo de MAXIMA ONLINE y refrescar la memoria accediendo a los tres reportajes publicados en marzo de 2019 (7).

POR UN PUÑADO DE DOLARES

Todo tiene arreglo en el planeta Botnia. Pero, como veremos seguidamente, no es gratis. El 13 de mayo de 2019, mientras Lawrence de Botnia alternaba su cargo de Director en la DINAMA para oficiar de Monitor en el Comité Científico de la CARU en Fray Bentos, el extinto presidente Tabaré Vázquez uruguayo decidió aprobar una compensación especial de hasta 20 millones de pesos uruguayos (equivalentes a unos 555.000 dólares de la época) para los funcionarios que trabajaron en el estudio y evaluación de los tres Estudios de Impacto Ambiental del proyecto UPM 2, que abarca lo que vendrá: el ferrocarril entre Paso de los Toros y Montevideo, la terminal portuaria de Montevideo y la planta de celulosa en Pueblo Centenario, Departamento de Durazno.

El Decreto 543, que también lleva la firma del por entonces Subsecretario de Economía, Pablo Ferreri, determina la “necesidad de tomar medidas para asegurar que la remuneración de los profesionales y técnicos del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente” para que dichos sueldos sean “competitivos con el mercado laboral y evite la pérdida de recursos humanos especializados”.

La medida benefició a diez profesionales de la DINAMA, que participaron activamente en el proceso que finalizó cuando el Gobierno del vecino país emitió la Autorización Ambiental Previa para la futura mega planta de celulosa que UPM instalará a orillas del río Negro.

Los destinatarios del premio fueron los miembros del equipo técnico de la División Emprendimientos de Alta Complejidad de la DINAMA, empezando por la Gerente del Área de Mejoras Continuas, Rosario Lucas y siguiendo por la Ingeniera Hidráulica Cecilia Maroñas, el Ingeniero Civil Milton Ignacio Ituarte Bonfriscco y los técnicos Victoria Laporte de Armas,  Pablo Rocca, Arturo Castagnino, María Sofía Sanguinetti, Marisa Pereira y Federico Caro.

Por supuesto que no nos olvidamos del Director de la orquesta: el Maestro Lorenzo. Él siempre está. Porque sin él, que sería de Botnia.

Hasta ese momento y de acuerdo con los datos oficiales que publica el gobierno uruguayo, todos los mencionados en el párrafo anterior, percibían un salario mensual de 94.530 pesos uruguayos (2.626 dólares de la época). A partir de mayo de 2019, y según fijo el decreto del ex presidente Vázquez, pasaron a ganar un máximo de 137.393 pesos uruguayos (3.816 dólares de la época) por mes, ajustables en la oportunidad y condiciones en que lo determine la Administración Central. Y de hecho, el nuevo presidente, Luís Lacalle Pou acaba de otorgarles un segundo aumento, a finales de 2020. (8)

SIEMPRE TARDE DONDE NUNCA PASA NADA

El 5 de diciembre de 2019, los diez miembros uruguayos y argentinos que por entonces conformaban la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU) anunciaron la Resolución 28 de aquel año en la que daban cuenta de la aprobación de “la nueva estructura del Digesto para el Uso y Aprovechamiento del Río Uruguay y el contenido de los Libros Primero, Segundo, Tercero, Quinto, Sexto y Séptimo”. Además, en dicha Resolución se aprobaba la “adecuación del Tema Calidad de Aguas y Prevención de la Contaminación que pasa a formar parte del Libro Cuarto del Digesto”.  Hasta entonces, dicha cuestión figuraba en el Digesto como ‘Tema E3, titulo 2, cap. 5, art. 72’. (9)

Doce días después de aquella Resolución de la CARU, el 17 de diciembre de 2019, se produjo el ingreso mensual número 103 (10) del Comité Científico de la CARU a la planta de UPM de Fray Bentos. Los técnicos argentinos Juárez y Menvielle y el omnipresente Lorenzo como integrantes del Comité Científico de la CARU, una vez más, realizaron su actividad de monitoreo “acompañando a la DINAMA” y en el Informe que firmaron de puño y letra dejaron constancia que, además del “Digesto sobre el Uso y Aprovechamiento del Rio Uruguay, Tema E3, titulo 2, cap. 5, art. 72”,  la normativa considerada para “las mediciones en sitio y las valoraciones analíticas de múltiples parámetros realizados sobre las muestras recogidas en Ia canaleta Parshall a la salida del tratamiento” de la planta de Botnia eran todas uruguayas. A saber:

“Decreto 253/79, con las modificaciones de los Decretos 232/88, 698/89 y 195/91 (Uruguay)
Resolución Ministerial N2 63/2005 literal aa) del art. 22 (MVOTMA - Uruguay)
Resolución Ministerial N2 1334/2013 (MVOTMA - Uruguay) 
Resolución de la Dirección Nacional R-DN-0148-07 (DINAMA - MVOTMA - Uruguay)”
El pasado 4 de enero, la CARU procedió a completar la publicación de los resultados que arrojan los Informes correspondientes a los monitoreos de la pastera de Fray Bentos y en la desembocadura del río Gualeguaychú correspondientes al lapso comprendido entre agosto y diciembre de 2019, ambos inclusive.

El 27 de agosto de aquel año, en el ingreso número 99 a la planta de celulosa el parámetro máximo para medir el Fósforo Total en el efluente fue el de 5 miligramos por litro. Sin embargo, el máximo permitido que es de 0,025 miligramos de Fósforo Total por litro de muestra, según el ya citado Decreto uruguayo 253/79, que es la norma más exigente y la que se debe aplicar. Para determinar la carga media anual de los Compuestos Orgánicos Halogenados (AOX), se aplicó la anteriormente citada Resolución Ministerial 63/2005 del MVOTMA uruguayo que estipula un máximo de 6 miligramos por litro de agua.

Como consecuencia, en esos controles realizados en agosto, no solo no pudieron determinar la cantidad de Nitrógeno total sino que en la carga del efluente de Botnia se constató que el Fósforo total estaba por encima del promedio mensual autorizado por tonelada diaria de producción: 0,080, cuando el mínimo permitido es de 0,074 mg/litro, según el índice Estándar reglamentado en la Resolución Ministerial 1334/2013 del MVOTMA.

La temperatura de vuelco de los efluentes al Rio Uruguay se midió en 30° aplicando la misma Resolución Ministerial Uruguaya. Sin embargo, el Artículo 40° del Estatuto del Río Uruguay establece que para que no se contamine el curso de agua, la temperatura de los efluentes debe volcarse a menos de 29/30 grados. Por otra parte, también en agosto de 2019, se comprobó que estaban vaciando la Pileta de Pluviales 2 (Subestación) descargando hacia el río a razón de 25 litros /seg. La pileta 3 fue vaciada días antes del ingreso. Los monitores que aparecen firmando esto son los uruguayos González y Lorenzo junto a los argentinos Menvielle y Juárez (11).

El mismo cuarteto, en el centésimo ingreso del 24 de septiembre de 2019, encontró que la Pileta 4 de efluentes estaba siendo vaciada descargando al rio su contenido a través de la cámara de descarga de la pileta (12). Pero no le dio entidad. Al mes siguiente, el 22 de octubre, las anomalías detectadas en los pluviales fueron las siguientes:

Pileta 1(Toma de agua): descarga a razón de 1,8 litros/seg con PH 7,57 (el máximo permitido es 6). El motivo: la rotura de junta de un caño de incendio.
Pileta 4 (Efluentes): descarga a razón de 5,5 litros/seg  con PH 8,16 también superando el máximo de 6). Causa: el desborde del tanque de agua de la planta.
Lo insólito es que estas deficiencias se produjeron tras la parada por mantenimiento que Botnia había tenido entre el 6 y el 20 octubre de 2019. (13)
En los Ingresos 102 y 103 del 19 de noviembre y 17 de diciembre de 2019, la agrupación del Comité Científico/DINAMA no detectó absolutamente nada anormal en Botnia: “En este muestreo mensual no se ha detectado incumplimientos de la normativa vigente”, es el latiguillo con el que rubrican su trabajo los integrantes del Comité Científico González, Juárez y Menvielle. O lo que es lo mismo: Llegamos siempre tarde donde nunca pasa nada, como decía hace unos años un conocido cantautor catalán (14).

Todos ellos acompañados por el funcional Lorenzo, Monseñor pluriempleado en divisas por tantas bendiciones simultáneas, todas ellas impartidas desde los sacrosantos altares de la DINAMA, del Comité Científico de la CARU y vaya a saber uno, en cuantas catacumbas más.

Para este sacrificado ministro sin sotana de la Benemérita Orden de los Frailes de Botnia, el precepto número uno de su biblia es, que le salgan las cuentas. Seguramente guarda con mucho celo aquel precepto que dice: “Primero observa a tu alrededor. Luego sigiloso, acércate a la casa del señor y aplica la ley del diezmo. Solo así celebrarás y caminarás el sendero de la salvación” (15).

Es menester tener siempre muy presente el precedente edicto. Especialmente si uno tiene que rezar simulacros en varias capillas al mismo tiempo.

MARIO BERMUDEZ

NOTAS

(1) Tribunal Internacional de Justicia. Caso de las Plantas de celulosa sobre el Río Uruguay (Argentina c/ Uruguay). Punto 266 de la Sentencia. La Haya, 20-4-2010 https://www.dipublico.org/cij/doc/177-full.pdf

(2) Declaración Conjunta de los Presidentes C. Fernández de Kirchner y J. Mujica. San Juan de Anchorena, (Uruguay), 2-6-2010. https://cancilleria.gob.ar/es/actualidad/comunicados/reunion-en-anchorena-uruguay-declaracion-conjunta-de-los-presidentes-cristina

(3) Acuerdo Presidencial de Olivos. Apartados a) y c). Buenos Aires, 28-7-2010. https://www.caru.org.uy/web/comunicados_prensa/ACUERDO_DE_OLIVOS_28-7-10.pdf

(4) Acuerdo Presidencial de Olivos. Apartado b), acápite II. Buenos Aires, 28-7-2010. Ibíd.

(5) Acuerdo Argentina–Uruguay: Intercambio de Notas Reversales. Palacio Santos, Montevideo, 30 de agosto de 2010. 3.1. Monitoreo dentro de la planta Orión (Botnia-UPM). Objetivos de los Planes de Monitoreo, Apartado 3 e). https://cancilleria.gob.ar/es/actualidad/Información para la Prensa/10/331/

(6) Informe de Monitoreo Conjunto en la planta Orión (UPM ex Botnia). Ingreso Nro. 94, marzo 2019. https://www.caru.org.uy/web/InformesComite/UPMGGCHU%20ing%2094%20MAR19.pdf

(7) El factor Lorenzo: La conexión entre la CARU, la DINAMA y Botnia. Máxima online, 5-3-2019. https://maximaonline.com.ar/Nota-54081-el_factor_lorenzo_la_conexin_entre_la_caru_la_dinama_y_botnia

El factor Lorenzo II: el tren de Botnia, la DINAMA y la cuadratura del círculo. Máxima online, 23-3-2019. https://maximaonline.com.ar/Nota-54306 el_factor_lorenzo_ii_el_tren_de_botnia_la_dinama_y_la_cuadratura_del_crculo

El factor Lorenzo III: Botnia 2 y las aclaraciones que oscurecen. Máxima online, 27-3-2019. https://maximaonline.com.ar/Nota-54354-el_factor_lorenzo_iii_botnia_2_y_las_aclaraciones_que_oscurecen

(8) Decreto 543. Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, Expte.2019/004004. Montevideo, 13 de mayo de 2019. https://medios.presidencia.gub.uy/legal/2019/decretos/05/mvotma_543.pdf El monto de los salarios de los técnicos de la División Emprendimientos de Alta Complejidad de la DINAMA, son públicos.

(9) Resolución 28/2019 CARU. El texto de dicho documento fue publicado en el Diario Oficial de la R.O. del Uruguay el 6 de enero de 2020 y en el Boletín Oficial de la R. Argentina el 15-1-2020. https://www.caru.org.uy/web/pdfs_publicaciones/DIGESTO/RESOLUCION%2028-19.pdf

(10) Informe de Monitoreo Conjunto en la planta Orión (UPM ex Botnia). Ingreso Nro. 103, diciembre 2019. https://www.caru.org.uy/web/wp-content/uploads/2021/01/UPM-103-DIC-2019.pdf

(11) Informe de Monitoreo Conjunto en la planta Orión (UPM ex Botnia). Ingreso Nro. 99, agosto 2019. https://www.caru.org.uy/web/wp-content/uploads/2021/01/CC-ING-99-UPM.pdf

(12) Informe de Monitoreo Conjunto en la planta Orión (UPM ex Botnia). Ingreso Nro. 100,  septiembre 2019. https://www.caru.org.uy/web/wp-content/uploads/2021/01/CC-ING-100-UPM.pdf

(13) Informe de Monitoreo Conjunto en la planta Orión (UPM ex Botnia). Ingreso Nro. 101, octubre 2019. https://www.caru.org.uy/web/wp-content/uploads/2021/01/CC-ING-101-UPM.pdf

(14) “Que no nos salen las cuentas, que las reformas nunca se acaban, que llegamos siempre tarde, donde nunca pasa nada”. A quien Corresponda, tema musical del disco En Tránsito, de Joan Manuel Serrat. Ariola Records (actualmente Sony Music), 1981

(15) “La ley divina del diezmo”, pág.12. Obispo Robert D. Hales de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Lihaona Sud, diciembre de 1986. https://liahonasud.wordpress.com/liahona-diciembre-1986/7/

MAXIMA ONLINE - ARGENTINA - 09 Enero 2021