El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

SilviculturaBiotecnología en la cadena productiva

El Centro de Bioservicios Forestales es el primer emprendimiento en Uruguay dedicado a brindar servicios de biotecnología aplicada a la cadena productiva del sector forestal, operando al mismo tiempo como una plataforma para actividades de investigación. El objetivo del centro es ser el nexo entre la academia y las empresas para desarrollar trabajos que redunden en mejoras directas para la industria forestal.


Por Jimena Paseyro  
El Centro de Bioservicios Forestales (Cebiof) fue creado en 2012, en el marco de un proyecto del Fondo de Fortalecimiento de los Servicios Científico-Tecnológicos de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII), con el objetivo de cubrir la demanda de las empresas del sector forestal a través de servicios tecnológicos sin precedentes en el país para lograr mejoras concretas en la cadena productiva.

El proyecto fue impulsado por investigadores del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) y la Universidad de la República (UdelaR) y respaldado por el sector empresarial a través de la Sociedad de Productores Forestales (SPF).

En esta etapa, los recursos humanos son financiados por INIA y SPF, los costos administrativos los asume INIA y los costos variables son cubiertos por las tarifas.

Desde 2016 el centro es liderado por un Consejo directivo, integrado por dos representantes de cada una de las instituciones, mientras que el equipo está conformado por un coordinador general, dos técnicos y una persona de apoyo.

La sede del Cebiof está en el departamento de Tacuarembó, más precisamente en un predio cedido por INIA en el Campus Interinstitucional INIA-UdelaR (Ruta 5, km 386), y desde allí trabaja para las empresas que solicitan sus servicios. Se trata de una ubicación estratégica y privilegiada debido a su proximidad con los investigadores del INIA y de la UdelaR, además de estar cerca de empresas del sector que se ubican en el norte del país.

UNA NUEVA ETAPA
En la primera etapa, con financiamiento de ANII, INIA, UdelaR y SPF, se compran los equipos, se instalan los laboratorios y se ofrecen los primeros servicios.

Los tres socios, INIA, UdelaR y SPF, acordaron que era importante que el Cebiof continuara brindando servicios.

“Cuando se terminó la financiación de ANII, las empresas vieron que era importante asegurar la continuidad del centro, porque son servicios innovadores de relevancia y que no se brindan en el mercado uruguayo”, dijo a Forestal la coordinadora general del Cebiof, Pilar Gasparri. Para lograrlo, las instituciones acordaron cofinanciar el funcionamiento del centro.

En esta etapa, los recursos humanos son financiados por INIA y SPF, los costos administrativos los asume INIA y los costos variables son cubiertos por las tarifas.

“Es muy positivo que la SPF esté en la interna del centro, porque la conexión con las empresas es a través de la gremial. Son las empresas las que se comunican con la SPF y ellos nos trasladan sus inquietudes y demandas. La SPF está siendo pionera en una iniciativa que hace que los productores estén de la mano de la ciencia”, aseguró la coordinadora.

“Acá hay un equipo de técnicos con tiempo y recursos dedicado a dar servicios al sector”. Pilar Gasparri, Cebiof.

CONOCER LA DEMANDA
La misión de Cebiof es escuchar la demanda de las empresas, analizar las investigaciones que existen a nivel internacional y nacional, y cubrir los requerimientos del sector con trabajos propios. A su vez, resulta fundamental que la investigación sea aplicable, es decir que se traduzca en mejoras concretas de procesos o materiales.

Gasparri es bióloga genetista y trabajó durante ocho años en una empresa productiva del rubro forestal. Esto le permitió comprender que en el centro, la investigación debe estar al servicio de las demandas del sector y ser aplicable con miras a mejorar el negocio de los productores.

“La idea es que las empresas sean conscientes de que cuentan con un centro que está actualizado con respecto a las investigaciones y cuyos técnicos tienen la capacidad de llevar esas investigaciones al plano comercial y de ajustarlas a las demandas del sector. Además tiene contacto cotidiano con otros investigadores de áreas específicas a quienes podemos consultar. Queremos que nos vean como un back up y como un equipo que puede comprender sus demandas de investigación. Hace poco una empresa nos dijo: ‘No tengo a nadie a nivel nacional que limpie semilla de eucalipto’. Entonces lo que hicimos fue analizar esa necesidad, evaluar el costo de hacerlo y listo, ya lo estamos haciendo. Uno de los contenedores –el que era mi oficina– se convirtió en un laboratorio para limpiar semillas”, contó Gasparri.

“Que la SPF haya visto que era importante estar en este proyecto es algo muy bueno. Están siendo pioneros en una iniciativa que hace que los productores estén de la mano de la ciencia”. Pilar Gasparri, Cebiof.

OFERTA PIONERA
La limpieza de semillas de Eucalyptus grandis y dunnii, que surgió por la inquietud directa de una empresa, es el último tipo de servicios que incorporó el Cebiof en 2016. Los otros tres son: control biológico de insectos de plaga, trazabilidad clonal e inoculación de patógenos en las líneas de mejoramiento genético.

El servicio de control biológico de insectos de plaga se propone, por el momento, el monitoreo y evaluación de los parasitismos del controlador biológico de Gonipterus sp. El centro está en la etapa de evaluación del registro del controlador Anaphes nitens para su próxima comercialización.

“Nuestra labor es también hacer entender a las empresas que el control biológico no es un químico, no elimina la plaga, la controla. Como estas plagas tienen picos, a través de la SPF anunciamos que falta poco para que el pico de tal plaga se dé y consultamos si alguna empresa necesita el servicio del centro. Estamos ayudando al productor a anticiparse al problema. La investigación en entomología es muy dinámica y tenemos que estar muy atentos”, explicó Gasparri.

Otro de los cuatro servicios es el de la trazabilidad de clones. La producción de clones requiere una serie de actividades encadenadas que van desde la selección de los mejores individuos a campo, la producción de plantas madre, cosecha, elaboración y estaquillado, enraizamiento, cría, rustificación, despacho y plantación. Dado que en los viveros se producen varios clones al mismo tiempo y en esta etapa los plantines son difíciles de distinguir entre ellos, es posible que se mezclen debido a errores en la cadena logística. El Cebiof, mediante su servicio de genotipado por técnicas moleculares, ofrece una herramienta para asegurar la identidad clonal de las plantaciones forestales mediante técnicas de trazabilidad clonal, a la vez que brinda confidencialidad de los resultados obtenidos. Esto comprende la extracción de ADN, genotipado por técnicas de microsatélites, análisis bioinformático comparativo y entrega de un informe final. La coordinadora del centro propone “hacer check points para asegurar que el material genético que estás plantando es realmente el que querés y está donde querés. La innovación de esta nueva etapa es pensar cuándo deberíamos hacer ese check point. Nos enfocamos en mostrar al cliente los beneficios de hacerlo en el mejor momento para evitar posibles errores”.

El Consejo directivo del Cebiof tiene dos representantes de cada institución socia: la Sociedad de Productores Forestales, la Universidad de la República y el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria.

Uno de los servicios que más fuerza tomó en 2016 es el de inoculación de patógenos. El crecimiento del sector forestal en los últimos años estuvo acompañado del aumento en la incidencia de enfermedades causadas por hongos patógenos que afectan el crecimiento de las plantaciones y la calidad de la madera. Por este motivo es fundamental que en el proceso de selección de materiales clonales se incluya la tolerancia o resistencia a enfermedades como criterio de selección. “Se trata de un servicio que requiere mucha dedicación para que salga bien. Con un informe de fitopatología en la mano se pueden tomar decisiones de plantar o no plantar. Es muy importante hacerlo bien porque significa un resultado de peso para el empresario a la hora de tomar decisión de inversión”, reveló Gasparri.

El servicio de limpieza de semillas de eucalipto, uno de los cuatro servicios que brinda el centro, se empezó a brindar a partir de la demanda de las empresas que lo necesitaban.

INVESTIGACIÓN TRADUCIDA EN SERVICIOS
Uno de los desafíos más importantes que tiene el Cebiof es lograr conjugar la experiencia de los investigadores con las demandas concretas de los emprendimientos privados. Es que precisamente ser un nexo entre academia y sector empresarial es el reto que se propone el centro. “Tienen mentalidades diferentes, por lo que trabajamos para que los investigadores adquirieran una mirada de negocio. Es la única forma de poder mostrar los beneficios de determinadas acciones que implican inversión para los productores. Hacerles entender dónde está el beneficio de aplicar biotecnología a su cadena productiva. Y a los investigadores explicarles que el final de su investigación tiene que ser un resultado que sea redituable para el negocio del productor. Hay que intentar ponerse de los dos lados, ser empresarios e investigadores y formar un centro que sea capaz de eso”, aseguró la coordinadora general.

Revista forestal .  Montevideo -  URUGUAY - 05 mayo 2017