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Arbeleche salió al cruce de la oposición y Manini, dio nuevos números y cree que “lo peor pasó”
La ministra respondió a críticas de la oposición y de la propia coalición de gobierno. Señaló que el Fondo COVID-19 gastó US$ 711 millones en 2020 y prevé otros US$ 540 millones en 2021."Lo peor” del impacto de la pandemia del coronavirus en la economía uruguaya “habría quedado atrás”, afirmó ayer la ministra de Economía y Finanzas, Azucena Arbeleche ayer en la presentación Balance y perspectivas económicas del Uruguay que realizó en forma virtual (transmitida por YouTube).

Allí hizo hincapié en los recursos destinados a la pandemia, manejo nuevas proyecciones económicas y de déficit fiscal y respondió críticas.

En al menos tres oportunidades, Arbeleche enfatizó en que hubo una “respuesta contundente” de parte del Estado en medidas económicas y sociales para hacer frente a los efectos del COVID-19. Esto pareció ser una respuesta a las críticas que recibió de la oposición que le reclama que vuelque más recursos, sobre todo para los más vulnerables y más recientemente a los cuestionamientos por la “ortodoxia” del equipo económico que hizo el líder de uno de los socios de la coalición de gobierno: Guido Manini Ríos.

El senador de Cabildo Abierto había dicho en una entrevista con el diario El Observador que “no se puede, en el momento de la mayor crisis de empleo de los últimos años, empezar a achicar el gasto del Estado” y señaló que “en esta coyuntura es preferible subir el déficit fiscal y no que un tendal de empresarios nacionales queden por el camino”.

La ministra no se quedó en lo discursivo y mostró números. Arbeleche dijo que se destinaron en 2020 US$ 1.217 millones para “enfrentar la emergencia sanitaria y mitigar impactos económicos y sociales”. Eso se compone de US$ 711 millones de gasto del Fondo Solidario COVID-19 y de garantías para créditos a empresas por US$ 506 millones. Enumeró las medidas que se tomaron: exoneración de aportes patronales a unipersonales y monotributistas, flexibilización del seguro de desempleo, subsidios, incremento de prestaciones sociales, entre otras.

“Esto se dio en un contexto de pérdida de recaudación por US$ 2.000 millones”, añadió.

Las medidas fueron en “apoyo al sector productivo y con foco en las micro, pequeñas y medianas empresas” dijo la ministra y enfatizó “el foco” que se puso con el Sistema de Garantías (SiGa) al que se dotó de mayor fondeo, para que “la falta de liquidez” no significara “un problema de solvencia” de las empresas.

Explicó que 13.700 empresas que emplean a 110.000 personas accedieron al SiGa. “Son el 20% de las empresas pequeñas y el 26% de las medianas”.

Este “apoyo contundente”, dijo Arbeleche, “no impidió que se cumpliera con las proyecciones fiscales”. E insistió: “no se escatimaron recursos”.

En ese sentido, el déficit fiscal fue de 6% del Producto Interno Bruto (PIB) en 2020 frente al 6,5% del PIB estimado en el Presupuesto. La ministra agregó que el resultado fiscal estructural (ajustado por el ciclo económico, es decir que depura los efectos del COVID-19 entre otros) fue deficitario en 4,1% del PIB cuando se había previsto que fuera 4,3% del PIB (en 2019 había sido de 4,5% del PIB).

En ese sentido, Arbeleche explicó que el gobierno central, sin contar los gastos por la pandemia que son transitorios, ahorró US$ 380 millones en 2020 y las empresas públicas ahorraron US$ 280 millones.

Otro indicador que utilizó la ministra fue el aumento real del gasto primario (previo al pago de intereses de deuda) que fue de 0,4% en 2020 por debajo del 0,7% previsto en el Presupuesto y bien por debajo del 2,3% que es el tope de la regla fiscal.

La ministra volvió a pasar un mensaje a la oposición y a Manini: ante la pandemia “había que responder rápido con todos los recursos necesarios. Lo hicimos en 2020 y vamos a seguir respondiendo en 2021”.

“Si podamos dar ese apoyo, es porque en lo estructural hemos sido muy cuidadosos, muy prudentes y seguir siendo muy prudentes permite dar los recursos para enfrentar la pandemia”, sintetizó en un tiro por elevación a Manini.

En ese sentido, dijo que la proyección de déficit fiscal para 2021 será de 4,3% del PIB en vez del 4,5% del PIB previsto en el Presupuesto. De ello, 1% del PIB (US$ 540 millones) está explicado por el Fondo COVID-19. “No tenemos la fecha de caducidad de la pandemia en Uruguay”, pero “la certeza que tiene que tener la ciudadanía es que si se necesita más para atender lo económico, social y sanitario, los recursos ahí van a estar”, enfatizó Arbeleche.

Pese a que todavía no hay fecha de finalización de la emergencia sanitaria (declarada el 13 de marzo pasado), la ministra se mostró confiada en que “estamos viendo el final” de la pandemia. De todas maneras, agregó que hay que ser “muy cautos”.

En ese sentido, mostró señales “positivas” de que “lo peor” en lo económico “habría quedado atrás”. Apuntó a la suba en la recaudación de impuestos, la mayor venta de combustibles, y algunos “indicios auspiciosos” en el mercado laboral como el aumento del empleo. No obstante explicó que “esto no quiere decir que 2020 fue bueno en materia de empleo. Se dieron todos los instrumentos para apoyar a que se mantenga ese empleo”. A ello se suma que en 2020 se presentaron proyectos de inversión para ampararse en beneficios fiscales por US$ 1.570 millones.

Arbeleche dijo que se estima que en 2020 la economía cayó 5,8% frente al -5,5% estimado a fines de 2019 (y al -3,5% estimado en el Presupuesto).

Si en 2020 la economía uruguaya cayó más de lo estimado por el gobierno, en 2021 el PIB crecerá menos de lo proyectado en el Presupuesto. Así la actividad crecerá 3,5% este año según estimó el gobierno en vez del 4,3% previsto originalmente. “Más de la mitad de la diferencia en esta estimación viene por el sector turismo. Las medidas de cierre de frontera exacerban a un sector que ya venía con dificultades”, explicó Arbeleche.

La ministra estimó que “la actividad volvería pre-coronavirus en el tercer trimestre de este año”. Concluyó que “desearía que todos los motores de la economía estén funcionando. El agro está funcionando, la construcción está funcionando” y pueden liderar la recuperación, de todas maneras “tenemos que igualar la cancha para todos, para que ningún sector se quede atrás”.

Conceptos.
Consultada sobre los US$ 900 millones que el gobierno se había comprometido a ahorrar el gobierno antes de la llegada de la pandemia, contestó: “No se trata de agarrar el cartel de los US$ 900 millones y morir con ese cartel. El compromiso claro es mejorar el resultado estructural. La discusión no es si ahora vamos a cambiar el número. No estamos enamorados de los números, lo que tenemos son conceptos, son comportamientos”.

El gasto del Fondo COVID-19.
De los US$ 711 millones que gastó el Fondo Solidario COVID-19 en 2020, US$ 238 millones son por seguro de desempleo por el coronavirus. La resignación de aportes sumó US$ 213 millones. Luego vienen las medidas del Mides (duplicación del monto de la Tarjeta Uruguay Social, incremento de asignaciones, etc.) con US$ 144 millones. Las medidas para la salud sumaron US$ 48 millones, el seguro por enfermedad atribuible al COVID-19 US$ 26 millones, “otros” US$ 25 millones y la licencia de la construcción US$ 17 millones.

Explicación sobre ajustE del IRPF.
Una de las preguntas tras la conferencia fue por qué se cambió el criterio para ajustar la Base de Prestaciones y Contribuciones (con la que se determina el mínimo del IRPF y sus franjas) del Índice de Precios del Consumo (que favorecía al contribuyente) al Índice Medio de Salarios (IMS)

Se optó “por el IMS porque esto es lo que nos permite mantener la contribución tributaria del IRPF. No se recauda ni más ni menos. En promedio es totalmente neutral”, dijo Arbeleche. Agregó que le “encantaría” que hubiera más deducciones.

Emisión en moneda local.
La Unidad de Gestión de Deuda del Ministerio de Economía y Finanzas estudia emitir deuda en el mercado internacional en pesos nominales. Así lo señaló en su reporte trimestral divulgado anoche. En él explicitó su estrategia para 2021 la que pretende “priorizar el financiamiento en moneda local ambos mercados de bonos, el doméstico y el internacional”. El gobierno está “mirando” la posible emisión de un bono en pesos de “tamaño de mercado” para “extender la duración” de la curva en esa moneda.

La frase “muy marketinera” del “Plan Marshall”

Tras la presentación, la ministra Arbeleche respondió algunas preguntas que se habían recibido durante la misma. Una de ellas refirió al planteo del exministro de Economía en el anterior gobierno del Partido Nacional, Ignacio De Posadas.

En una carta enviada al semanario Búsqueda, De Posadas apuntó que “precisamos hacer algo para tratar de salir del pozo. Algo más que las propuestas de una renta básica y el aumento del gasto corriente (que propone Danilo Astori). Nada de eso reanimará la economía. Tampoco resultará hacer la de (Mauricio) Macri y sentarse a esperar que vengan inversiones. ¿Por qué no pensar en una suerte de Plan Marshall?” como el implementado para la recuperación de la economía europea tras la Segunda Guerra Mundial.

Arbeleche dijo que “la palabra Plan Marshall es muy marketinera” porque “cuando uno lee la carta de De Posadas, el foco está en la inversión pública-privada, pero sobre todo en las reformas estructuruales. No se puede pensar en un mayor crecimiento si no avanzamos en las reformas estructurales”.

“Vamos a dar a conocer más detalles” sobre esas reformas, agregó.

La ministra enfatizó en que “si entendemos que hay que dar algún apoyo transitorio adicional a las pymes o a las inversiones, lo vamos a hacer”.

Diario EL PAIS-Montevideo - URUGUAY - 09 Febrero 2021