energia eolicaEnergías renovables: cuánto y cómo se produce hoy en la Argentina y cuál es el potencial

3, 1% del consumo total. Energía eólica: es la fuente renovable que picó en punta en la Argentina y la que mayor porcentaje representa dentro el 4,8% de la demanda eléctrica nacional que es provista por fuentes verdes. De los 206 proyectos adjudicados desde 2016, 64 son eólicos (3788,2 MW).

En tres años la "ola verde" captó inversiones por US$7237 millones y se adjudicaron 206 proyectos, de los cuales 43 ya están activos; la participación en la provisión de la demanda eléctrica subió de 0,5% en 2012 al 4,8% actual y a fin de año llegaría a 8%

 

El despegue de las energías renovables en la Argentina se puede describir con algunas cifras: 206 son los proyectos adjudicados desde 2016; 6130,9 son los MW que generarán esos emprendimientos; 4,7 millones serán los hogares abastecidos; 7237 son los millones de dólares que llegaron como inversión al sector, y 9200 son los puestos de trabajo relacionados con la actividad. En los últimos tres años el país se posicionó como uno de los diez destinos más atractivos para invertir en la "ola verde".

A esta altura de 2019, la participación de las energías renovables en la provisión de la demanda de electricidad nacional llega a 4,8% y, si bien el avance de ese índice se aceleró en los últimos tiempos, aún se está lejos del 12% de participación que la ley 27.191 fijó como meta a cumplir al último día de este año: se estima que para entonces se llegará a 8%.

La legislación estableció también el objetivo de 20% para 2025. Y pese a la distancia del dato actual con ese objetivo, se considera que hubo en los últimos años un gran salto: basta observar que entre 2002 y 2012 el porcentaje se había mantenido estancado en apenas 0,5% de la demanda eléctrica.

Sebastián Kind, subsecretario de Energías Renovables y Eficiencia Energética de la Nación, sostiene que la decisión de que el tema sea política de Estado llevó a elaborar "un marco regulatorio sólido, respaldado por un sistema innovador e inédito de garantías que probó otorgar certidumbre y previsibilidad, algo indispensable para desarrollar sectores de alta intensidad de capital y largos períodos de repago".

Kind, designado en su actual cargo en diciembre de 2015, por el entonces ministro de Energía, Juan José Aranguren, redactó para el senador Marcelo Guinle el texto del proyecto de lo que hoy es la ley 27.191, publicada en el Boletín Oficial el 15 de octubre de 2015 y que fue la base para la revolución verde.

Juan Bosch, especialista en energías renovables y presidente de Saesa, empresa que comercializa gas y energía, confirma que se progresó mucho en los últimos años. "Es una buena época para hacer un balance de lo que se propuso a comienzos de 2016. Se arrancó desde muy abajo, con 180 MW instalados, mientras que Uruguay tenía 1000 y Brasil, 7000, pero hoy estamos mucho mejor", destaca el experto.

¿Qué es ese "estar mucho mejor"? En concreto, hay 43 proyectos que ya están habilitados comercialmente (es decir, que están funcionando), que generan 1221 MW de potencia en 12 provincias argentinas y proveen de energía eléctrica a 900.000 hogares. Eso es parte de los 141 proyectos que hay en desarrollo: los 98 restantes, que agregarán 3567 MW, están en construcción (70 empezarán a funcionar antes de fin de año).

Según indican en la Subsecretaría de Energías Renovables, desde 2016 se adjudicaron 206 proyectos que, cuando estén todos en funcionamiento, generarán 6137 MW. Se trata de 64 proyectos eólicos por 3788,2 MW; 69 solares por 2029,9 MW; 59 proyectos de bioenergías (biomasa, biogás y biogás de relleno sanitario) por 280,7 MW, y 14 de pequeños aprovechamientos hidroeléctricos por 32,1 MW.

Daniel Montamat, exsecretario de Energía, opina que 2019 será recordado como el año que marcará un quiebre con respecto a años anteriores. "Digo esto porque este año ingresan al sistema la mayoría de los proyectos del plan RenovAr 1.0 y RenovAr 1.5", argumenta el actual director del estudio Montamat & Asociados, en referencia a los programas por los cuales el Gobierno licita y adjudica obras para el abastecimiento de electricidad proveniente de fuentes renovables.

En lo que va de 2019 la participación de estas energías en la provisión de la demanda eléctrica nacional creció hasta llegar a 4,8% y es posible que se alcance el 8%. La participación de cada tipo de energía en ese porcentaje es el siguiente: eólica 3,1%, hidráulica 1%, fotovoltaica 0,4% y bioenergía 0,3%, según datos de la Subsecretaría de Energías Renovables.

Según Bosch, el plan inicial se propuso instalar 10.000 MW en 10 años y eso no dependía del sector energético renovable, sino de la marcha de las finanzas y la economía en general. "No es solo un tema de buen diseño energético, sino de política de Estado, porque el que invierte en esto recupera su inversión recién en 20 años, por lo cual es crucial que haya confianza en el país", señala el especialista.

Para lograr este objetivo, el Gobierno se apoyó en tres capítulos: a) el plan RenovAr, que comprende los contratos firmados por el estado y por los cuales este les compra la energía a las empresas generadoras; b) el mercado entre privados, que se lanzó a fines de 2017 y que implica que se puede comprar y vender energía renovable sin que intervenga el Estado en absoluto, y c) la generación distribuida, que recién empezó este año y que es la posibilidad de que cualquier usuario genere energía renovable en su casa.

Andreas Keller Sarmiento, socio de la empresa Seeds Energy, que produce energía a partir de los residuos de la industria semillera de maíz y de la avícola, dice que lo bueno del plan RenovAr es que dio una estabilidad a largo plazo para los que quisieran invertir en energías alternativas. "Nosotros invertimos US$21 millones en dos plantas (una en Pergamino y otra en Venado Tuerto) y entramos en RenovAr 2 y la 3. Ahora, empezaron los contratos entre privados, pero son muy incipientes y aún no estamos en ese mercado", cuenta.

En tanto, Walter Lanosa, CEO de Genneia, empresa que invirtió US$1200 millones para generar energía eólica y solar, comenta que en los últimos cuatro años el desarrollo de las energías renovables ha logrado el impulso necesario para convertirse en una alternativa competitiva y eficiente. "Genneia está convencida de que el desarrollo de las energías renovables logrará, en un futuro próximo, poner a nuestro país entre los más destacados de la región", opina.

Para los especialistas, la energía renovable vino a poner a la Argentina en un lugar donde debía estar desde el punto de vista energético, que es la diversificación de matriz, con la incorporación de toda una industria relacionada. Es muy complejo avanzar, porque va de la mano de una estructuración financiera muy sofisticada, pero una vez que se logra, los beneficios económicos y ambientales son notables.

Un pantallazo sobre la realidad "verde" de algunos países muestra que la Argentina sigue retrasada, pero, de cumplir su meta para 2025, se pondrá a tono: Chile tiene 18% de su matriz energética cubierta con renovables; China, 26%; Estados Unidos, 18%; Australia, 72%; Bélgica, 18, y Noruega, 99%.

Para llegar a la meta del 20% en 2025, harán falta por lo menos dos licitaciones más del plan RenovAr en los próximos tres años, pero antes, según apunta Montamat, se necesitaría ampliar la red de transporte, tanto en 500 kV como en 132 kV para aumentar la cantidad de nodos con capacidad disponible y favorecer la inserción de las renovables en el sistema.

En el caso del plan RenovAr, Kind destaca que la integración de componente nacional, considerando todas las tecnologías, pasó de 14% en la ronda 1, al 30% en la ronda 2. "En el caso de la tecnología eólica, los datos son aún más reveladores: se pasó de un 11% en la ronda 1 a un 37% en la 2, con proyectos provistos casi en su totalidad con equipos de origen nacional", enfatizó el funcionario.

Desde 2016, unas 80 empresas se sumaron al negocio de las energías renovables. Hay desde pequeñas hasta grandes compañías, entre las que están Pampa Energía, YPF, Central Puerto, Genneia, Seeds Energy, AES Generación, Jemse y Loma de la Lata. Hay otras también que no quieren perderse la "ola verde", que comienza a ser una realidad y que tardó 20 años en llegar.

Por:Carlos Manzoni

Diario LA NACION - ARGENTINA - 07  julio 2019