“Para la revolución industrial es clave la fusión del MIC con Minas y Energía”
Entrevista al Ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme
El titular del Ministerio de Industria y Comercio (MIC), Marco Riquelme, designado por el presidente Santiago Peña, expuso su hoja de ruta para impulsar el desarrollo económico del Paraguay, centrada en atraer inversiones, formalizar mipymes y avanzar hacia una “revolución industrial” en el marco del Plan Paraguay 2X.
Riquelme destacó que el programa contempla 400 acciones coordinadas entre distintas instituciones del Estado. Entre las reformas ya impulsadas mencionó la actualización de la Ley 60/90, modernizada tras 35 años; la modificación de la Ley de Maquila, incorporando la maquila de servicios; la Ley de Bienes de Alta Tecnología para fomentar ensamblaje industrial; y una nueva Ley de Mipymes.
Uno de los ejes centrales es el fortalecimiento del clima de negocios. El ministro subrayó la importancia de que Paraguay haya obtenido grado de inversión por parte de Moody’s y Standard & Poor’s. Según explicó, esta doble calificación posiciona al país en el mapa global, facilita el acceso a financiamiento a largo plazo y a tasas más bajas, y atrae multinacionales y fondos de inversión interesados en mercados estables.
Sobre el tipo de cambio, sostuvo que lo fundamental no es un dólar alto o bajo, sino previsible, que permita planificar contratos y reducir la incertidumbre para exportadores e industrias locales.
En cuanto a las mipymes, Riquelme enfatizó que la formalización es clave para romper el círculo de la usura. Señaló que muchas pequeñas empresas, al no declarar la totalidad de sus ventas, quedan limitadas en el acceso al crédito formal y recurren a prestamistas informales. Para enfrentar este problema, el MIC impulsa la plataforma “Adelanta PY”, que permitirá a las empresas adelantar el cobro de facturas mediante subastas electrónicas entre oferentes financieros, con tasas competitivas y menor burocracia. El sistema ya cuenta con desarrollo técnico y un fondo de garantía inicial, aunque aún no tiene fecha oficial de lanzamiento.
La “revolución industrial” propuesta apunta a integrar oportunidades globales con capacidades locales, especialmente en el interior del país. El plan incluye diversificación agrícola —como la producción de ajo y ají con destino a Brasil y Argentina—, incorporación de tecnología, fortalecimiento del cooperativismo y capacitación laboral.
Otro punto relevante es la proyectada fusión del MIC con áreas de Minas y Energía y Turismo. Riquelme argumentó que sin energía segura no hay industria, por lo que busca coordinar políticas con la ANDE y potenciar nuevas fuentes. En turismo, pretende una visión más comercial que incremente la permanencia de visitantes en zonas como Ciudad del Este, aprovechando ventajas competitivas regionales.
En el plano estructural, el ministro plantea ordenar el desarrollo industrial mediante corredores logísticos, identificación de municipios prioritarios con zonas industriales, creación de clústeres regionales (forestal, arroz, metalurgia, textil y digital) y la futura Ley de Parques Industriales para conformar ciudades industriales con servicios compartidos.
Riquelme, con formación en administración y experiencia en el sector privado y gremial, afirmó que su meta es dejar un país organizado industrialmente, con mayor participación de inversionistas extranjeros, pero priorizando a los empresarios paraguayos, especialmente a las mipymes, como protagonistas del crecimiento.
