La crisis energética evidencia que el bloque europeo "está atrapado en un círculo vicioso", señala un medio
La Unión Europea no ha aprendido de la experiencia y sigue apostando por la sustitución de combustible en lugar de adoptar un enfoque estratégico para construir un sistema energético propio y resiliente, sentenció el diario chino 'Global Times' en una editorial.
En tan solo un mes desde la escalada del conflicto en Oriente Medio que ha ocasionado el cierre parcial del estrecho de Ormuz, la Unión Europea (UE) tuvo un gasto adicional de alrededor de 16.200 millones de dólares, de acuerdo con el reporte del diario asiático.
Esto, asegura el editorial, muestra que en materia energética el bloque "está atrapado en un círculo vicioso de respuestas de emergencia puntuales y ausencia prolongada", pues se ha optado por la simple sustitución del combustible, pero no por una estrategia a largo plazo.
Y es que, abunda, la "desrusificación" de la energía en la UE ha resultado en una mayor dependencia, pues las medidas adoptadas solo han desplazado la dependencia de Rusia hacia una fuerte dependencia del gas natural licuado proveniente de EEUU.
Con la nueva crisis energética desatada por el conflicto en Oriente Medio, la UE ha respondido de forma dispar, lo que dificulta la solución en conjunto ante el dilema energético.
"Las importantes diferencias en la capacidad fiscal, la estructura energética y las presiones políticas internas entre los Estados miembros se reflejan en sus distintos niveles de apoyo e instrumentos políticos, lo que pone de manifiesto las deficiencias de la UE en la eficiencia de la coordinación y la acción colectiva durante las grandes crisis", sentencia el medio.
El problema de fondo, explica el texto, es más política. Durante el próximo año y medio, al menos España, Francia e Italia tendrán elecciones, por lo que en aras del apoyo público, los gobiernos tienden a favorecer medidas de alivio a corto plazo como las subvenciones, los topes de precios y los recortes de impuestos.
"Solo superando una mentalidad cortoplacista de 'apagar incendios' y adoptando un enfoque estratégico a largo plazo para construir un sistema energético resiliente y autónomo, Europa podrá escapar definitivamente del ciclo recurrente de crisis energéticas", finaliza el editorial.
