“A la UE se le han acabado el gas y el petróleo ruso baratos, así como la seguridad gratuita en manos de EE.UU.”
Así lo manifestó Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin, agregando que Rusia mantiene una “postura pragmática” y que sus mercados energéticos alternativos son “voraces”.El Kremlin aseguró ayer domingo que a la Unión Europea (UE) se le han acabado tanto el gas y el petróleo baratos rusos, como la seguridad gratuita de manos de Estados Unidos, el país más poderoso de la OTAN. “Estados Unidos los dejó sin seguridad gratuita. Renunció ella misma (la UE). A lo nuestro -hidrocarburos- renunciaron ellos mismos”, dijo Dmitri Peskov, portavoz presidencial, en declaraciones a la televisión pública rusa.
Peskov acusó a Bruselas de intentar “camuflar” esa decisión con “consideraciones ideológicas superiores, entre comillas”, a pesar de que, adujo, el presidente ruso, Vladímir Putin, defendió “la dependencia mutua” entre rusos y europeos como la mejor garantía “en momentos de tensiones políticas”. Subrayó que utilizar a Rusia, el mayor país en el espacio eurasiático, como “espantapájaros” siempre ha sido muy cómodo para los países europeos, en especial británicos, alemanes y polacos.
Abogó por “la postura pragmática” que siempre defendió Moscú y en el pasado también los dirigentes europeos, y recordó que los mercados energéticos alternativos a Rusia son “voraces”, aunque no descartó que la UE encuentre exportadores en el continente u Oriente medio.
Peskov también aseguró que, pese a todo, Rusia sigue dispuesta a suministrar gas a los países occidentales, aunque ahora sólo tras satisfacer las necesidades de otros mercados, como China o India.
Desde la negativa europea a importar gas y petróleo rusos debido a la guerra en Ucrania, Rusia ha incrementado sus exportaciones a ambos gigantes asiáticos, aunque los volúmenes son incomparables a los niveles de 2021.
