TCP retoma la operativa tras levantarse el paro y abre nueva etapa de negociación con el sindicato
Un principio de acuerdo alcanzado en el Ministerio de Trabajo permitió reanudar las actividades en la terminal.La operativa en Terminal Cuenca del Plata (TCP), principal terminal especializada en contenedores del puerto de Montevideo, volvió a la normalidad este lunes luego de que el Sindicato de Trabajadores de TCP resolviera levantar el paro que mantenía paralizadas las actividades.
La decisión fue adoptada tras una reunión tripartita convocada por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), donde se alcanzó un principio de acuerdo que permitió encauzar las negociaciones por el nuevo convenio colectivo.
La reanudación de las tareas marca una pausa en un conflicto laboral que se extendía desde hacía varios días y que había generado preocupación entre operadores portuarios, transportistas y usuarios de la terminal por el impacto sobre la cadena logística y el comercio exterior.
En un comunicado dirigido a clientes, usuarios y a la comunidad portuaria, TCP confirmó el reinicio de las operaciones a partir de las 16 horas del lunes, luego de que el sindicato comunicara oficialmente el resultado favorable de la asamblea de trabajadores. «En consecuencia, desde ese momento se retomará la atención habitual a camiones y la operativa de la terminal», informó la empresa. Asimismo, recordó que los transportistas pueden consultar en tiempo real el estado del acceso para camiones a través de la plataforma disponible en su sitio web y mantuvo operativo su servicio de atención al cliente para asistir a usuarios y operadores durante la normalización de las actividades.
Una instancia de diálogo
El levantamiento del paro fue consecuencia de una propuesta presentada por el Ministerio de Trabajo durante la reunión celebrada en la sede de la cartera. El planteo fue sometido posteriormente a consideración de la asamblea sindical, que resolvió aceptarlo y habilitar el reinicio inmediato de las tareas mientras continúan las negociaciones. El dirigente sindical Álvaro Reinaldo destacó que el acuerdo alcanzado representa una oportunidad para retomar el diálogo. «El conflicto lleva a las dos partes y la paz laboral también», afirmó al término de la reunión.
Según explicó, empresa y sindicato firmaron una cláusula de no innovar, comprometiéndose a no adoptar nuevas medidas de conflicto ni modificar las condiciones existentes, al menos hasta el próximo 22 de julio. Durante ese período se desarrollarán reuniones prácticamente diarias con el objetivo de avanzar en un acuerdo definitivo sobre el convenio colectivo. «Lo importante es que ahora hay acuerdo, hay que sentarse a trabajar y poner mucho pienso», expresó el dirigente. La controversia tiene su origen en la negociación del nuevo convenio colectivo que regula las condiciones laborales de los trabajadores de TCP.
Durante el desarrollo del conflicto, Terminal Cuenca del Plata sostuvo públicamente que mantenía disposición permanente al diálogo y a la negociación dentro del ámbito institucional previsto por el Ministerio de Trabajo. La empresa ha señalado en distintas oportunidades que considera imprescindible preservar la continuidad operativa de la terminal, dada su importancia para el funcionamiento del puerto de Montevideo y para la actividad del comercio exterior uruguayo. Asimismo, defendió la necesidad de compatibilizar las legítimas aspiraciones de los trabajadores con la sostenibilidad de la operación y la competitividad de la terminal en un contexto de creciente competencia regional. En ese marco, la compañía ha reiterado su compromiso con las instancias de negociación colectiva y con la búsqueda de soluciones mediante el diálogo.
La normalización de la actividad reviste especial importancia debido al papel estratégico que desempeña TCP dentro del puerto de Montevideo.
La terminal concentra buena parte del movimiento de contenedores del país y constituye uno de los principales nodos logísticos para las exportaciones e importaciones uruguayas, además de captar cargas en tránsito procedentes de la región. Cada interrupción de la operativa genera efectos sobre transportistas, agencias marítimas, despachantes de aduana, exportadores e importadores, además de alterar la programación de los servicios marítimos. Por esa razón, tanto el sector empresarial como las autoridades siguieron de cerca la evolución del conflicto y valoraron la posibilidad de alcanzar una instancia de negociación que permitiera restablecer la actividad.
