Moody’s advierte que las medidas fiscales son insuficientes para estabilizar la deuda
La calificadora analizó la Rendición de Cuentas.
La calificadora Moody’s emitió un alerta sobre la situación fiscal de Uruguay tras analizar la Rendición de Cuentas presentada por el gobierno. Según la agencia, en un documento tituado «Un panorama de crecimiento más débil aumenta la dependencia de la consolidación fiscal a medida que aumenta la deuda», las medidas incluidas en el proyecto no son suficientes para estabilizar la trayectoria de la deuda pública, que podría superar el 65% del PIB hacia 2030 si no se toman acciones más contundentes.
La evaluadora mantiene la calificación de Uruguay en Baa1 con perspectiva estable, pero pone el foco en las vulnerabilidades estructurales. Entre ellas destaca la alta rigidez del gasto público, que reduce el margen de maniobra ante posibles shocks económicos externos o internos. Moody’s considera que el crecimiento económico más débil de lo esperado aumenta la dependencia de una consolidación fiscal más ambiciosa.
Los analistas de la calificadora señalan que, aunque el gobierno proyecta una reducción gradual del déficit fiscal, las medidas concretas de la Rendición de Cuentas resultan limitadas para revertir la tendencia alcista de la deuda. La agencia advierte que la rigidez del gasto impulsada en gran medida por compromisos salariales, jubilaciones y transferencias deja poco espacio para ajustes en escenarios adversos. “El enfoque en medidas administrativas ayuda a preservar la competitividad, pero aumenta la incertidumbre en torno a la recaudación efectiva lograble, supeditando la consolidación a mediano plazo a una sostenida disciplina de gasto” se indica.
Preocupaciones centrales
Moody’s pone especial énfasis en la necesidad de generar superávits primarios más elevados y sostenidos en el tiempo. La calificadora observa que el actual ritmo de consolidación fiscal es insuficiente para estabilizar la relación deuda/PIB en un nivel prudente, especialmente ante un panorama de crecimiento moderado y posibles aumentos en las tasas de interés internacionales.
«Observamos mayores riesgos de desviación fiscal en 2027, cuando el presupuesto proyecta que los ingresos aumentarán en 0,9 puntos porcentuales hasta 28,3% del PIB”, señala la agencia y destaca proyectada mejoras en la administración e ingresos por el Impuesto Complementario Mínimo Doméstico (IMCD) y la tributación de dividendos de no residentes, pero “su rendimiento y calendario de implementación dependen de la coordinación fiscal internacional”. Sobre la baja del gasto se indica que históricamente se materializan lentamente”. Sobre el gasto se observa como “estructuralmente elevados de 31%-32% del PIB en 2026-2030, impulsados por mayores transferencias sociales que aumentan a 8,7% del PIB desde 2027, desde 8,3% en 2024, gastos en pensiones en torno al 10% del PIB en 2025, y un mayor gasto de capital hasta un aún modesto 1,5% del PIB desde 2025, frente a 1,2% previamente”. También se pone en relevancia el proyecto contendio en el Diálogo Social para bajar la edad de jubilación de 65 años a 60. Para Moody’s “aumentar el gasto en pensiones dependiendo de su diseño final, aunque el Banco de Previsión Social (BPS) estima el costo incremental en solo alrededor de 0,15 puntos porcentuales del PIB hacia 2040”.
