La relocalización de HIF: el reclamo argentino que desactivó el gobierno, las acciones judiciales que siguen en pie y el dato errado desde Cancillería a Orsi
El gobernador Rogelio Frigerio dijo a El Observador que “primó el sentido común” y reivindicó el camino del “diálogo”, mientras la oposición peronista mantiene su confrontación con Uruguay; la “confusión” de Orsi respondió a un dato errado de Cancillería, según el gobierno.
Por instrucción del presidente Yamandú Orsi, el canciller Mario Lubetkin confirmó de forma oficial este miércoles a su par argentino Pablo Quirno que se relocalizará la planta de HIF en Paysandú. Si bien los detalles estaban cerrados hace varias semanas y el vecino gobierno estaba al tanto de eso, la comunicación formal buscó enterrar cualquier conflicto diplomático por el proyecto de hidrógeno verde.
“Me informó nuestro canciller. Acá primó el sentido común y la posibilidad de que Uruguay tenga inversiones y generación de empleo sin que eso termine afectando inversiones preexistentes”, declaró a El Observador el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, el primero en poner el grito en el cielo cuando el 27 de marzo de 2025 –a tres semanas de la asunción de Orsi– concurrió a Torre Ejecutiva para pedir la localización.
La provincia entrerriana y la intendencia de Colón cuestionaron desde entonces que la ubicación original de HIF –sobre las márgenes del Río Uruguay y frente a las costas del balneario argentino– afectaría al turismo por la “contaminación visual” de la planta industrial. Frigerio llegó a manejar que llevarían el tema a la corte de La Haya en caso de no contemplarse su pedido.
Con esta comunicación oficial, el gobernador de Entre Ríos resaltó ahora el vínculo de “dos países hermanos” como Uruguay y Argentina y que recibieron con “alegría” la información.
El canciller Quirno, en tanto, agradeció "muy especialmente" a Orsi y a Lubetkin por "la disposición, la confianza y el espíritu constructivo con el que abordaron este tema.
Por otro lado, Frigerio reivindicó el camino político escogido para hacer frente al reclamo. “Decidimos encarar la solución desde el diálogo y la comunicación, sobre todo entendiendo que era un diálogo entre dos poblaciones unidas por el Río Uruguay, no separadas. Evidentemente, a partir de esto, no estuvimos equivocados en encarar de esta manera la solución. Hemos sido escuchados, siempre creímos que iba a ser así”.
Sin referir a ellos de modo explícito, los dichos del gobernador dejan entrever diferencias en plano de la política interna de su país y su provincia. Como un hombre del PRO que en varias ocasiones fue ponderado por el presidente Javier Milei, Frigerio se acercó al canciller Pablo Quirno para destrabar la situación con el gobierno uruguayo. Por el contrario, la oposición peronista en su provincia continúa confrontando contra la instalación de HIF aún cuando ya es conocida la relocalización.
El día anterior, el diputado peronista de Entre Ríos, Guillermo Michel, publicó en sus redes la notificación de la Justicia Federal de su país para que se tomen las muestras del Río Uruguay para la tarea pericial como parte de la acción preventiva de daño ambiental que presentó junto a otros dos correligionarios contra la planta de HIF.
“Esta resolución (...) es fundamental para continuar con la defensa de las costas entrerrianas del río Uruguay. (...) Lamentablemente la inacción del gobernador Frigerio y del intendente Walser va en desmedro de los intereses de los entrerrianos y es la Justicia la que está ocupándose de abordar este conflicto con la responsabilidad y seriedad que supone”, afirmó.
La “confusión” de Orsi
Su pronunciamiento ocurre además tras la “confusión” de Orsi respecto a que Argentina había retirado una “denuncia penal” vinculada al tema. "La última –creo yo importante, que capaz que acá en Uruguay no se sabe tanto– es que se retiró la denuncia penal en Argentina que se había hecho", había declarado el presidente el pasado viernes en Guichón.
Al día siguiente, la fiscal argentina Josefina Minatta –otra de las promotoras de las tres acciones judiciales que hay en curso del otro lado del río– salió a contradecir al mandatario uruguayo y afirmó que su causa sigue en pie.
El episodio motivó conversaciones en el correr del fin de semana entre los cancilleres Lubetkin y Quirno para aclarar la situación y bajarle el perfil.
El lunes, el secretario de la Presidencia, Alejandro Sánchez, reconoció que había habido una “confusión” en las declaraciones de Orsi. “Seguramente la confusión del presidente de la República es que una serie de demandas del gobierno de Argentina fueron levantadas en la medida que el problema de la contaminación visual ha sido descartado”, contó en Informativo Sarandí.
Al otro día, tras el Consejo de Ministros, el prosecretario de la Presidencia, Jorge Díaz, declaró que “al presidente se le transmitió la información de que se había levantado una demanda y en realidad lo que se levantó fue una solicitud de intervención en el marco a nivel internacional respecto de una solicitud de mediación” por parte de la vice intendenta de Colón. “Ahí hay un tema de terminología –si demanda o denuncia–, pero hay un dato estricto de la realidad de que hay algo que se había iniciado y que se dejó sin efecto sin perjuicio de que hay otras demandas civiles o penales de las cuales no tenemos conocimiento”, sentenció Díaz.
Sus declaraciones apuntaban, en este sentido, a que Orsi no había sido correctamente informado. Sin individualizar quién, fuentes de Presidencia y de Cancillería indicaron a El Observador que el dato provino desde el propio ministerio y que puntualmente le notificaron al mandatario –de forma errónea– que se había levantado una “denuncia penal”.
El dato en cuestión, tal como informó El País, respondía a que la reclamante había dado de baja el pasado 25 de agosto la acción promovida meses antes ante el Comité de Apoyo al Cumplimiento del Acuerdo de Escazú en el seno de la Cepal. La viceintendenta de Colón había solicitado en febrero en ese ámbito "una instancia de mediación o asistencia técnica que permita restablecer los canales de confianza entre el Estado uruguayo, la empresa y la ciudadanía argentina afectada".
De hecho, este miércoles también celebró la noticia de la relocalización el intendente de Colón, José Luis Walser.
En una conferencia de prensa este miércoles, el canciller Lubetkin dijo que "si efectivamente hay una relocalización, todos los temas que tienen que ver con la afectación visual y ecológica del proyecto desaparecerían”. "Si se habla de la relocalización, se saca la base central en la cual —de lo que he leído— estaban sostenidas las acciones, inclusive la acción penal", zanjó.
Diario EL OBSERVADOR -Montevideo - URUGUAY -03 Setiembre 2026
