Forestación: plan prevé sumar 500.000 hectáreas
La Sociedad de Productores Forestales (SPF) presentó una hoja de ruta para incorporar 500.000 hectáreas de forestación comercial en Uruguay durante los próximos 15 años, ante la desaceleración registrada por las nuevas plantaciones.Según las estimaciones incluidas en el documento, la expansión generaría un impacto incremental equivalente a 2,5% del producto interno bruto (PIB) de 2025 y elevaría el empleo sostenido por la cadena desde 46.000 hasta 64.600 puestos.
Las exportaciones anuales del sector pasarían de US$ 3.000 millones a US$ 4.340 millones, mientras que su valor agregado crecería de US$ 4.700 millones a US$ 6.850 millones.
Las proyecciones fueron elaboradas por Exante y parten del supuesto de que la futura expansión mantenga una estructura productiva y logística similar a la actual. Se trata, por lo tanto, de un escenario potencial y no de inversiones ya comprometidas.
El crecimiento del área perdió impulso
El informe fue presentado durante la octava edición de los Desayunos Forestales, organizada por la SPF bajo el lema “Decisiones que marcan el futuro”.
Uruguay cuenta actualmente con 1.161.851 hectáreas de bosques implantados, equivalentes a 6,6% de la superficie del país. Las plantaciones se distribuyen en 16 de los 19 departamentos.
Entre 2021 y 2023, el área forestada creció a un promedio de 2,2% anual, por debajo del 2,7% registrado durante las dos décadas anteriores. Los datos preliminares correspondientes al período 2024-2026 muestran una expansión todavía menor.
Francisco Bonino, vicepresidente de la SPF, señaló que el crecimiento anual de las nuevas áreas fue inferior a 1% durante el último año. De mantenerse ese ritmo, Uruguay necesitaría aproximadamente un siglo para duplicar su superficie forestada.
La gremial considera que la capacidad actual de las plantas de celulosa, los aserraderos y las fábricas de tableros se sostiene principalmente sobre una base forestal creada hace unos 20 años.
Sin una expansión de las plantaciones, advierte el documento, el país tendría dificultades para atraer y abastecer un nuevo ciclo de inversiones industriales.
Tres áreas para destrabar la expansión
La hoja de ruta identifica tres áreas principales de actuación: regulación; logística, infraestructura y energía; y desarrollo industrial y apertura de mercados.
En materia regulatoria, la SPF propone sustituir el sistema de autorización individual por un modelo basado en el impacto de cada proyecto. El planteo incluye un estándar forestal nacional, plazos definidos y una ventanilla única digital.
Para los proyectos considerados de bajo impacto se propone un mecanismo de notificación y cumplimiento, acompañado de controles posteriores. Las iniciativas de mayor complejidad continuarían sujetas a evaluaciones específicas.
La propuesta sostiene que este cambio no supone reducir las exigencias ambientales, sino aplicar controles proporcionales a los riesgos y establecer criterios técnicos previsibles.
En infraestructura, el documento plantea ampliar los corredores habilitados para bitrenes y tritrenes, fortalecer la red ferroviaria al norte del río Negro y en el noreste, y conectar directamente el ferrocarril con las terminales del puerto de Montevideo.
También propone mejorar la infraestructura portuaria y desarrollar condiciones energéticas competitivas para las nuevas industrias.
Nuevos mercados para la madera
El tercer eje busca generar demanda para la producción adicional mediante la instalación de industrias y el desarrollo de productos de mayor valor agregado.
Entre las posibilidades mencionadas se encuentran la construcción con madera, la biomasa, la bioenergía, las biorrefinerías y la utilización de subproductos de la celulosa en nuevas aplicaciones industriales.
El documento también propone crear una estrategia de posicionamiento internacional denominada “Uruguay Forestal 2040” y desarrollar una cartera de proyectos para captar inversiones.
La SPF estima que la cadena forestal sostiene actualmente 46.000 empleos directos, indirectos e inducidos. Más de 23.000 son puestos directos y se encuentran mayoritariamente fuera de Montevideo.
El sector genera unos US$ 3.000 millones en exportaciones anuales y aporta US$ 715 millones por concepto de impuestos y contribuciones a la seguridad social.
Autoridades analizaron la propuesta
El encuentro reunió a representantes empresariales, productores, técnicos y autoridades del Gobierno.
Participaron el director general Forestal del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, Gastón Martínez; la directora nacional de Inversiones del Ministerio de Economía y Finanzas, Isabella Antonaccio; y el subsecretario del Ministerio de Ambiente, Oscar Caputi.
Martínez informó que la Dirección General Forestal trabaja en la digitalización de unas 6.000 carpetas correspondientes a padrones forestales. El proceso sería un paso previo para avanzar hacia una ventanilla única.
Antonaccio señaló la necesidad de mejorar la competitividad mediante cambios en logística, infraestructura y energía. Caputi afirmó que la administración podría atender un aumento de las solicitudes de plantación, aunque defendió los procedimientos ambientales vigentes.
La presidenta de la SPF, Lucía Basso, sostuvo que concretar la expansión dependerá tanto de las inversiones privadas como de la existencia de reglas claras, infraestructura adecuada y coordinación entre los organismos públicos.
Uypress informó anteriormente sobre el aporte de la cadena forestal a la economía uruguaya y sobre el debate en torno a la infraestructura utilizada por el sector.
