El gobierno da marcha atrás y evita un freno en la pesca por el gasoil marino
Tras la advertencia de paralización del sector pesquero, el Ejecutivo anuló una suba del 83% en el gasoil marino y la redujo al 7%, en línea con los otros combustibles.El gobierno resolvió dejar sin efecto el aumento del 83% en el gasoil marino, una medida que había encendido fuertes alarmas en el sector pesquero y que amenazaba con paralizar la actividad. Finalmente, el ajuste será del 7%, en línea con el resto de los combustibles, tras intensas gestiones entre autoridades y empresarios.
La suba original, comunicada por ANCAP a fines de marzo, implicaba llevar el precio de unos US$ 715 a más de US$ 1.300 por metro cúbico. “Esto es inviable, con este precio no se puede trabajar”, señalaron armadores, que advirtieron al gobierno que la flota quedaría detenida si se mantenía ese valor.
El impacto era inmediato. El combustible representa cerca del 20% de los costos de un buque, en un sector que ya arrastra dificultades estructurales. “La pesca está muy golpeada; un aumento de este tipo era imposible de absorber”, indicaron fuentes empresariales.
La reacción fue rápida. Tras conocerse el ajuste, el sector se puso en contacto con el Ministerio de Industria, Energía y Minería, el Ministerio de Economía y ANCAP. Según relataron, se mantuvo un diálogo “fluido” y directo con las autoridades, incluida la ministra del área.
Desde el gobierno se argumentó inicialmente que, tras los cambios normativos, los precios no están sujetos a un monopolio y pueden alinearse con valores regionales. Sin embargo, los empresarios rechazaron esa justificación por considerar que importar combustible “no es viable operativamente”.
“Es impracticable sincronizar la llegada de un barco con una importación de combustible. No tenemos infraestructura ni condiciones para hacerlo”, explicaron. Además, descartaron cualquier posibilidad de especulación o reventa, al señalar que el sector opera sin margen financiero y con pagos al contado.
La advertencia fue clara: de sostenerse el incremento, unas 3.000 personas podrían verse afectadas entre tripulaciones y trabajadores vinculados a la cadena. Incluso hubo un pedido de informes en el Parlamento, impulsado por el diputado Felipe Schipani, quien calificó de “especialmente preocupante” la magnitud del ajuste.
Finalmente, en menos de 24 horas, el Ejecutivo resolvió corregir la medida. Según confirmaron fuentes del sector, el nuevo esquema fija un aumento del 7% y establece condiciones de control sobre los volúmenes comercializados.
“Es un alivio, aunque parcial”, evaluaron desde la industria, al tiempo que reclamaron mayor previsibilidad. En ese sentido, insistieron en la necesidad de retomar mecanismos de fijación de precios vinculados a referencias internacionales, que brinden certezas a la actividad.
Con la corrección, se espera que el suministro se normalice y que los barcos puedan retomar sus operaciones en las próximas horas, evitando así una paralización que ya se consideraba inminente.
