industria madereraSerrín de aserraderos para producir un biocombustible apto para el transporte

Desde 2008, la compañía holandesa BTG BioLiquids (BTG-BTL) y la multinacional británica TechnipFMC, asociada principalmente a procesos tecnológicos en torno a los combustibles fósiles, trabajan en el desarrollo de nuevas tecnologías de producción de biocarburantes. Ambas anuncian que el conseguido a partir de madera y un proceso que emplea pirólisis rápida tendrá su primera fábrica de producción lista en Suecia para 2021. No sería la primera que produce biocarburantes a partir de madera, ya que al menos una de UPM en Finlandia lo hace desde 2015.

 

“La planta se construirá en los terrenos de Pyrocell, justo al lado del aserradero de Setra (maderera que junto a la petrolera Preem forman Pyrocell) en Gävle, a unos 170 kilómetros al norte de Estocolmo. La materia prima necesaria, en forma de serrín, ya está disponible, evitando un transporte adicional. El aceite procedente de la pirólisis se procesará en la refinería de Preems en Lysekil”.

Desde BTG-BTL detallan las coordenadas en las que se ubicará la planta que diseña y construye junto a TechnipFMC. Está previsto que convierta entre 35.000 y 40.000 toneladas anuales de residuos de madera en aceite para convertirlo posteriormente en biocarburante avanzado procesa en la refinería de Preems. Calculan que la volumen resultante dotaría de combustible al equivalente a 15.000 automóviles familiares al año.

El proceso utilizado para convertir residuos de madera en aceite es la pirólisis rápida, uno de los varios sistemas de pirólisis existentes que permiten convertir diferentes materias primas en combustibles sólidos, gaseosos o líquidos. Con anterioridad, BTG-BTL y TechnipFMC recibieron un pedido para construir una instalación de producción en Finlandia para proporcionar energía a varias fábricas de este país y de los Países Bajos.

Más residuos de madera y de otros orígenes para fabricar biocarburantes
La conversión de residuos de madera y ligno-celulósicos en general en biocombustibles no es nueva, tanto a escala de laboratorio como comercial. Entre estas últimas destaca la planta que la multinacional papelera UPM tiene en Lappeenranta. De hecho, se considera la primera del mundo en producir nafta y biocarburantes (120 millones de litros anuales) a partir de residuos de madera y de la producción de pulpa de papel.

La licuefacción hidrotermal (HTL, en sus siglas en inglés) es otra tecnología que permite convertir residuos orgánicos, madera incluida, en biocarburantes avanzados. Centros tecnológicos y de investigación estadounidenses como el Pacific Northwest National Laboratory y del Worcester Polytechnic Institute, y españoles, como el Centro Nacional de Energías Renovables (Cener), trabajan en este sentido.

El trabajo del Cener se encuadra en el proyecto NextGenRoadFuels del programa Horizonte 2020 de la Unión Europea, que considera que “el proceso HTL, combinado con tratamientos previos y posteriores apropiados, es la vía tecnológica más efectiva para valorizar una mezcla de lodos de depuración, desperdicios de alimentos y desechos de madera y convertir el contenido de carbono de estas materias primas en combustibles”.

ENERGIAS RENOVABLES - ESPAÑA - 23 setiembre 2019