Agro en Punta
Pastores en Uruguay: la paradoja de cuidar y producir sobre campo natural
En el marco de Agro en Punta, CAF llevó adelante la conferencia “Pastores en Uruguay: paradojas de cuidar y producir”, una instancia de reflexión y diálogo centrada en las herramientas cooperativas frente a los desafíos y oportunidades de producir sobre campo natural.En el marco de Agro en Punta, Cooperativas Agrarias Federadas (CAF) llevó adelante la conferencia “Pastores en Uruguay: paradojas de cuidar y producir”, una instancia de reflexión y diálogo centrada en las herramientas cooperativas frente a los desafíos y oportunidades de producir sobre campo natural.
La actividad, realizada en el Centro de Convenciones de Punta del Este, reunió a productores, técnicos, representantes institucionales y cooperativistas, con el objetivo de poner en valor el rol del campo natural, de quienes producen sobre él y de las cooperativas agrarias como actores clave en la gestión sostenible del territorio.
El encuentro tuvo un significado especial al desarrollarse en el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores y en el Año Internacional de la Mujer en la Agricultura, dos declaraciones impulsadas por Naciones Unidas que invitan a reflexionar sobre la importancia del campo natural y el aporte de las mujeres en la construcción de sistemas agroalimentarios más justos y sostenibles.
Desde la organización se destacó que esta conferencia buscó ser un espacio representativo de los productores, donde se escuchara su voz y se visibilizaran las herramientas que ofrece el cooperativismo agrario para enfrentar los desafíos productivos, ambientales y sociales asociados al uso del campo natural.
La mirada internacional y la paradoja de producir cuidando
La apertura estuvo a cargo de Gonzalo Kmaid, representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en Uruguay, quien enmarcó la discusión en los compromisos internacionales asumidos por los países en materia de desarrollo sostenible.
Kmaid subrayó que el título de la conferencia interpela directamente una paradoja central: la de cuidar y producir, una tensión que atraviesa hoy a los sistemas agroalimentarios en todo el mundo. En ese sentido, recordó que los Objetivos de Desarrollo Sostenible, las convenciones internacionales sobre cambio climático, biodiversidad y degradación de suelos, así como las agendas sobre agricultura familiar, restauración de ecosistemas y cooperativismo, buscan justamente compatibilizar producción, cuidado ambiental y bienestar social.
“El desarrollo sostenible implica reconocer los límites del planeta y entender que las formas de producir no pueden ignorar el impacto sobre el ambiente ni sobre las personas que viven y trabajan en él”, señaló.
Kmaid destacó además que Uruguay, como país productor de alimentos, no puede estar ajeno a una realidad global donde más de 700 millones de personas padecen hambre y más de 2.300 millones viven con inseguridad alimentaria. A nivel nacional, recordó que alrededor del 13% de los hogares uruguayos presenta algún grado de inseguridad alimentaria, lo que refuerza la necesidad de producir, pero hacerlo de manera sostenible.
En ese marco, remarcó el rol del cooperativismo agrario como parte de la solución a esta paradoja: “Las cooperativas integran lógica empresarial, equidad social y cuidado ambiental. Son actores insertos en el territorio, con gestión democrática e inclusiva, y motores reconocidos de desarrollo sostenible”.
La voz de los productores: experiencias desde el campo natural
El panel central estuvo integrado por productores socios de cooperativas, moderado por el ingeniero agrónomo Marcelo Pereira, especialista en manejo y conservación de pastizales, quien destacó la importancia de abordar el tema desde la experiencia concreta y humana de quienes utilizan el recurso.
Álvaro Méndez, productor ganadero del norte (zona basalto) y expresidente de Calsal, puso énfasis en la relevancia estratégica del campo natural en Uruguay, país que conserva una de las mayores proporciones de pastizales naturales del mundo. Subrayó que más del 50% de la producción ganadera se sustenta en este recurso y advirtió sobre la necesidad de comprender el campo natural como un ecosistema complejo, donde interactúan pastos, insectos, aves, microorganismos y la vida del suelo.
“El campo natural no es solo pasto; es biodiversidad, es suelo vivo, es un sistema que funciona como el corazón de la producción ganadera”, afirmó, alertando sobre los riesgos de perder funciones biológicas esenciales si no se manejan adecuadamente estos sistemas.
Por su parte, José Bervejillo, productor de ciclo completo-presidente de Calai, destacó el rol central del campo natural dentro de los sistemas productivos, especialmente por su resiliencia y bajo costo, aunque reconoció sus límites productivos. En ese sentido, remarcó la complementariedad entre campo natural y pasturas mejoradas, como una estrategia clave para mejorar la productividad sin degradar el recurso.
“El campo natural no es un antagonista de la intensificación; bien manejado, es un aliado. No somos dueños del recurso, somos custodios temporales de algo que pertenece al conjunto de la sociedad”, señaló.
La mirada generacional y de género estuvo representada por Sofía Fossati, productora del centro del pais y dirigente de El Fogon, quien subrayó la importancia de la participación de jóvenes y mujeres en los espacios de decisión. Fossati destacó el rol de CAF como gremial con más de 40 años de trayectoria y cerca de 10.000 productores asociados, que ha mantenido un diálogo constante con la institucionalidad pública y privada.
“Sin jóvenes y sin una transición generacional adecuada, es muy difícil pensar en el futuro del campo natural y del cooperativismo agrario”, afirmó, remarcando la necesidad de construir políticas y estrategias con una mirada inclusiva y de largo plazo.
Cooperativas, políticas públicas y futuro
El cierre estuvo a cargo del presidente de CAF, Pablo Perdomo, quien reafirmó que producir sobre campo natural implica asumir la paradoja de generar alimentos y, al mismo tiempo, cuidar un recurso que trasciende generaciones.
Perdomo destacó que los productores actúan como verdaderos guardianes del ecosistema, aplicando técnicas de manejo que combinan productividad con servicios ecosistémicos esenciales, como la conservación de la biodiversidad, la calidad del agua y la mitigación del cambio climático. Recordó que los pastizales del mundo almacenan cerca del 30% del carbono global, lo que los convierte en aliados estratégicos frente al calentamiento global.
“El desafío es conjugar rentabilidad con preservación, interés privado con beneficio público. Y ese desafío solo se puede abordar con planificación, cooperación y políticas públicas construidas con los productores, no contra ellos”, afirmó.
En ese sentido, remarcó el rol de las cooperativas agrarias como herramientas que brindan estabilidad, servicios técnicos, financiamiento y acompañamiento, y señaló a la Mesa de Ganadería sobre Campo Natural como un ámbito clave para la generación de políticas públicas consensuadas.
“Si queremos cuidar los pastizales, escuchemos a los productores”, concluyó, reafirmando a CAF como un espacio de diálogo, propuesta y trabajo conjunto para enfrentar, desde el cooperativismo, la paradoja de cuidar y producir.
