Paraguay. Más de 20 años de agricultura con deforestación cero.

La expansión de la agricultura, particularmente de la soja, se desarrolló mayoritariamente sobre áreas que ya estaban destinadas a esa producción.A más de 20 años de la implementación de la Ley de Deforestación Cero en la Región Oriental, Paraguay cuenta con evidencia técnica que demuestra que es posible incrementar la producción agrícola respetando los bosques.

Los reportes del Instituto Forestal Nacional (Infona), elaborados a partir del Sistema Nacional de Monitoreo Forestal y del análisis del cambio de uso del suelo, muestran que la expansión de la agricultura, particularmente de la soja, se desarrolló mayoritariamente sobre áreas que ya estaban destinadas a la producción antes de la entrada en vigencia de la normativa.

Los datos oficiales indican que el 94,5% de la superficie cultivada con soja en la Región Oriental corresponde a áreas que no fueron deforestadas después de diciembre de 2004, año en que comenzó a regir la prohibición de transformar bosques nativos para uso agropecuario. Este resultado desmiente la percepción de que la soja constituye un monocultivo extensivo asociado a la deforestación en esta región del país y evidencia que el crecimiento del cultivo se produjo principalmente mediante la incorporación de tierras que ya formaban parte del sistema productivo nacional.

“La vigencia de la legislación, posteriormente fortalecida y actualizada, consolidó un modelo de producción que combina el desarrollo económico con la conservación de los recursos naturales. Paralelamente, el Infona continúa fortaleciendo el Sistema Nacional de Monitoreo Forestal, que permite verificar de manera periódica y transparente la evolución de la cobertura boscosa y los cambios en el uso del suelo mediante herramientas de monitoreo satelital”, indicó Santiago Bertoni, exministro de Agricultura.

Asimismo, explicó que estos avances forman parte de una estrategia más amplia de sostenibilidad ambiental impulsada por Paraguay y acompañada por el sector productivo. Entre ellos se destacan la implementación de sistemas de trazabilidad y monitoreo territorial, fortalecimiento de los mecanismos de restauración forestal, la promoción de la Ley de Servicios Ambientales, la adopción de buenas prácticas agrícolas, la siembra directa, el manejo integrado de suelos y el cumplimiento de exigencias ambientales cada vez más rigurosas para acceder a los mercados internacionales.

“Estas acciones reflejan el compromiso de los productores con una agricultura cada vez más eficiente y responsable”, subrayó.  Para la producción nacional, estos resultados representan un respaldo objetivo a un modelo que ha permitido consolidar a Paraguay como uno de los principales exportadores mundiales de soja sin expandir la frontera agrícola sobre los bosques de la Región Oriental durante las últimas dos décadas. La combinación de políticas públicas, innovación tecnológica y el compromiso de los productores demuestra que la competitividad y la sostenibilidad pueden avanzar de manera conjunta, fortaleciendo la imagen del país como proveedor confiable de alimentos producidos bajo estándares ambientales cada vez más exigentes. (Fuente UGP)

TODO EL CAMPO -Montevideo - URUGUAY - 10 Agosto 2026