La infraestructura logística aún limita el acceso competitivo a ciertos mercados.
Paraguay en la encrucijada de la diversificación exportadora
Cuanto más diverso sea el portafolio de productos y destinos, menor es la dependencia de un puñado de mercados o rubros específicos.El tema de hoy es la diversificación de mercados y el impulso industrial en Paraguay. El presidente de la Cámara Paraguaya de Exportadores (CAPEX) es Sebastián González y recibió a Diario la rparaguay
Para comenzar, ¿cómo describiría la situación actual del país en términos de exportaciones y apertura de mercados?
Gracias a ustedes. Paraguay está viviendo un periodo de expansión exportadora que ha ido más allá de sus tradicionales nichos. Durante el 2025, el país logró ingresar a 43 nuevos mercados en diversos continentes, marcando un avance significativo para su perfil comercial. Esta apertura no solo se da en productos agropecuarios, sino también en bienes con mayor valor agregado industrial, lo que refleja una diversificación de la canasta exportadora que antes era bastante limitada.
¿Qué papel juegan las manufacturas en esta diversificación?
Las manufacturas están ganando protagonismo. Por ejemplo, en el primer trimestre del año pasado unos 17 productos paraguayos se colocaron en 16 mercados nuevos, incluyendo alimentos procesados, almidón de mandioca, bicicletas eléctricas y menudencias bovinas, con envíos a destinos como Francia, Estados Unidos y Uzbekistán. Esto muestra que la industria está alcanzando estándares internacionales de calidad en varios rubros.
¿Cuáles son los principales desafíos que enfrenta Paraguay para consolidar esta tendencia?
Hay varios. Primero, la infraestructura logística aún limita el acceso competitivo a ciertos mercados. A diferencia de países con puertos marítimos directos, Paraguay depende de vías fluviales y acuerdos de tránsito que encarecen los costos de exportación. Además, la economía del país ha sido tradicionalmente agroexportadora; transformar esa estructura hacia bienes industriales requiere inversiones, capacitación técnica y mejoras en procesos productivos.
¿Cómo han influido las políticas públicas en este proceso?
El Gobierno ha impulsado iniciativas para fomentar la internacionalización de productos nacionales a través de la Red de Inversiones y Exportaciones (REDIEX), ofreciendo asistencia para cumplir estándares internacionales y facilitar contactos comerciales. También se han promovido regímenes como el de maquila para atraer inversión y consolidar la industria manufacturera.
¿Considera que esta diversificación puede disminuir la vulnerabilidad de Paraguay a shocks externos?
Sí, sin duda. Cuanto más diverso sea el portafolio de productos y destinos, menor es la dependencia de un puñado de mercados o rubros específicos. Esto hace a la economía paraguaya más resiliente frente a fluctuaciones de precios o cambios repentinos en la demanda externa. Además, la apertura hacia mercados lejanos como algunos países europeos o asiáticos contribuye a posicionar al país como un actor más confiable y competitivo en el contexto global.
La proximidad geográfica con Brasil y Argentina ha sido clave históricamente. ¿Cómo influye hoy?
Todavía es un factor muy importante, especialmente dentro del Mercosur, donde Paraguay ha fortalecido sus envíos y exportaciones de manufacturas, materias primas y alimentos procesados. No obstante, la estrategia actual es complementar esa base regional con vínculos más amplios. Entrar en nuevos mercados, no solo en América Latina, sino también en Europa y Asia, es un paso esencial para no depender exclusivamente de los socios tradicionales.
¿Cuáles serían recomendaciones clave para potenciar aún más este avance?
Primero, seguir mejorando la competitividad interna: infraestructura, innovación tecnológica y capacitación. Segundo, promover políticas que no solo atraigan inversión extranjera, sino que fortalezcan las pequeñas y medianas empresas locales para integrarse a cadenas globales de valor. Y tercero, consolidar acuerdos comerciales estratégicos, como el tratado del Mercosur con la Unión Europea, que puede abrir puertas relevantes para productos paraguayos si se aprovecha correctamente.
Gracias por su análisis. Para cerrar, ¿qué mensaje le daría a los líderes empresariales y políticos?
Paraguay tiene una oportunidad histórica para consolidarse no solo como un proveedor de commodities, sino como un país con exportaciones diversificadas y dinámicas. Esto requiere compromiso multisectorial—gobierno, empresas y sociedad—para transformar potencial en resultados sostenibles. El objetivo no es únicamente entrar a nuevos mercados, sino posicionarse y quedarse.
