INVERSIÓN AGROINDUSTRIAL
Soufflet presentó un proyecto por US$ 200 millones para instalar una maltería en Uruguay
El grupo francés Soufflet Malt presentó al gobierno un proyecto para construir una planta de procesamiento de cebada y maltería por US$ 200 millones. La iniciativa, todavía sin ubicación ni calendario definidos, prevé 80 empleos directos y exportaciones de entre 200.000 y 300.000 toneladas anuales
Representantes de la compañía fueron recibidos el lunes por el presidente Yamandú Orsi y autoridades de los ministerios de Economía y Finanzas, Industria, Energía y Minería, Ganadería, Agricultura y Pesca, y Ambiente.
La delegación empresarial estuvo encabezada por el director para las Américas y CEO regional de Soufflet Malt, Jean Christophe Figueroa, quien expuso las principales características industriales, logísticas y comerciales de la propuesta.
El proyecto contempla la construcción de una planta destinada al procesamiento de cebada y la producción de malta. De concretarse, la inversión alcanzaría los US$ 200 millones y generaría aproximadamente 80 puestos de trabajo directos.
Las estimaciones presentadas al gobierno señalan que la nueva operación permitiría exportar entre 200.000 y 300.000 toneladas anuales. Brasil aparece como uno de los principales mercados potenciales para la producción.
La localización todavía no fue resuelta. Las primeras conversaciones comenzaron en diciembre de 2025 y estuvieron centradas en terrenos próximos a los puertos de Nueva Palmira o Montevideo.
El litoral oeste aparece como una de las opciones principales por la disponibilidad de cebada, la tradición agrícola vinculada a los cultivos de invierno y el acceso a infraestructura portuaria. La posibilidad de instalarse en Colonia, sin embargo, no fue confirmada.
La decisión dependerá de los costos de transporte, el abastecimiento de materia prima, la disponibilidad de energía y agua, el acceso al puerto, las autorizaciones ambientales y el régimen tributario que pueda aplicarse a la inversión.
Soufflet Malt forma parte del grupo cooperativo francés InVivo y se presenta como el mayor productor mundial de malta. La compañía informa que opera 35 malterías en 20 países, emplea a unas 2.200 personas y dispone de una capacidad anual de producción de 3,6 millones de toneladas.
Una instalación de esa escala ampliaría la demanda de cebada maltera y podría fortalecer la cadena de productores, transportistas, operadores portuarios y empresas de servicios vinculadas al sector. También elevaría la capacidad de transformar el grano en Uruguay antes de exportarlo.
La propuesta aparece en un momento contradictorio para la industria. Mientras Soufflet analiza construir una nueva planta, la maltería de AmBev-Cympay en Paysandú permanece bajo incertidumbre, con cerca de un centenar de trabajadores afectados por la paralización iniciada en marzo.
UyPress informó entonces que la empresa atribuía la suspensión a la caída de la demanda brasileña, el exceso de existencias y los costos de producción y transporte. El sindicato señaló especialmente la desventaja logística de Paysandú frente a plantas ubicadas cerca de una terminal portuaria.
La comparación coloca la localización en el centro del debate. La producción de cebada puede sostener una nueva inversión, pero la distancia entre la planta y el puerto determina buena parte de su competitividad frente a instalaciones de Argentina y Brasil.
El encuentro con el gobierno representa un avance en las conversaciones, no una decisión final. El verdadero hito llegará cuando Soufflet defina el lugar, presente los estudios ambientales y adopte formalmente la decisión de inversión. Hasta entonces, Uruguay tiene una propuesta de US$ 200 millones sobre la mesa, pero todavía no una nueva maltería asegurada.
