Nafta y gasoil para setiembre: el escenario internacional mantiene la presión sobre los precios
Los precios de los refinados aumentaron en el último mes, mientras el petróleo siguió condicionado por la tensión en Medio Oriente.En los próximos días, el Poder Ejecutivo resolverá los precios de los combustibles que regirán desde el próximo martes 1 de setiembre, sin señales del escenario internacional que juegue a favor de un abaratamiento de las tarifas.
La evolución del conflicto en Medio Oriente ha seguido marcando la cancha de los mercados en las últimas semanas, con subas tanto en los precios del petróleo como en los refinados que se comercializan en el Golfo de México, en Estados Unidos, referencia para Uruguay. Estos productos se encarecieron por segundo mes consecutivo.
Los datos adelantados
Los datos de la Administración de Información de Energía (EIA), procesados por El Observador, muestran que en el mes móvil comprendido entre el 26 de julio y el 25 de agosto, el valor medio del símil de la nafta uruguaya en la costa del Golfo de México, en Estados Unidos, subió casi 2,5% en comparación con el promedio mensual anterior.
Para la nafta Súper 95, la más consumida en el país, la Ursea toma como referencia el precio promedio de dos tipos de gasolinas: CBOB Regular 87 y CBOB Premium 93.
En el caso del gasoil, la referencia es el precio del Ultra Low Sulfur Diesel (ULSD 62). En esa ventana de medición, el valor promedio del litro se encareció casi 13% en comparación con el mes móvil anterior.
Tal como lo refleja el comportamiento del diésel en el Golfo de México, estos valores se han mantenido muy cerca de los máximos históricos registrados inmediatamente después del estallido del conflicto en Medio Oriente, consolidando para agosto un promedio mensual que compite directamente con los picos más altos del año.
Los valores mencionados en esta nota son una aproximación a las últimas tendencias del mercado internacional y tienen en cuenta dos variables centrales: la dinámica diaria de los precios en dólares en Estados Unidos y el valor del tipo de cambio a nivel local, que en promedio no tuvo grandes cambios.
El valor de los refinados en EE. UU. sirve como guía para la evolución de los precios locales —aunque no se traslada de forma directa al surtidor—. A su vez, el costo del barril de crudo impacta directamente en la estructura de costos y en la caja de Ancap.
En las próximas horas se conocerá el informe de Ursea con los datos de la ventana de medición del mes móvil completo. Sus resultados no necesariamente serán trasladados de forma lineal a los precios al público. A la fecha, la estrategia del gobierno ha optado por tratar de mitigar la volatilidad internacional sobre los precios internos de los combustibles.
Precios locales
En agosto, la nafta Súper 95 no tuvo cambios y se vendió a $88,67. La tarifa estuvo levemente por debajo del precio de venta al público de referencia —que incluye PPI ex planta, los impuestos, el factor de ajuste y otros componentes, como fletes y bonificaciones— calculado por Ursea, que fue de $88,93.
Por su parte, el gasoil 50S también se mantuvo y se comercializó a $58,68 por litro. Ese producto se ubicó $7,51 por debajo de la referencia calculada por Ursea para surtidor.
Perspectivas de corto plazo
Según la hipótesis actualizada de la EIA, la reducción de los envíos de petróleo a través del Estrecho de Ormuz disminuirá aún más las reservas mundiales durante los próximos meses y mantendrá los precios del crudo cerca de los niveles registrados en la primera semana de agosto. La EIA ahora prevé que el precio spot del crudo Brent promedie alrededor de US$85 por barril durante el tercer trimestre de 2026.
A medida que las reservas se recuperen y se espera que la mayor parte de la producción vuelva a niveles normales a comienzos de 2027, la EIA proyecta que el precio spot del Brent descenderá gradualmente, hasta alcanzar un promedio de US$69 por barril en 2027.
En el mercado, el petróleo crudo cotizó este miércoles por debajo de US$83 por barril, recuperándose parcialmente tras dos jornadas de caídas. El movimiento se produjo ante señales de una recuperación de los flujos de petróleo desde el Golfo Pérsico, lo que redujo las preocupaciones sobre el suministro.
El mercado sigue de cerca las conversaciones entre Irán y Omán sobre el transporte de petróleo a través del Estrecho de Ormuz. Además, datos satelitales apuntan a un posible aumento de las cargas de petróleo desde terminales saudíes en el Golfo Pérsico.
En Estados Unidos, los inventarios de crudo se mantuvieron prácticamente estables la semana pasada, mientras que las existencias de gasolina y diésel cayeron a mínimos estacionales. Esto muestra que el mercado continúa ajustado, aunque una eventual normalización de los flujos a través de Ormuz podría aliviar la presión sobre los precios, según el sitio especializado Trading Economics.
