Puerto: Katoen Natie afirma que "mejoró" la propuesta mientras el sindicato se declaró en "asamblea permanente"
Terminal Cuenca del Plata introdujo cambios en tres de los puntos reclamados por los trabajadores y dio por terminada la negociación del convenio colectivo, mientras el sindicato considera insuficientes las mejoras, se declaró en asamblea permanente y deberá responder a la propuesta, mientras la terminal continúa operando con normalidad, según informó diario El Observador
El prolongado conflicto en la principal terminal de contenedores del Puerto de Montevideo entró en horas decisivas. Terminal Cuenca del Plata presentó este miércoles al sindicato una nueva propuesta para alcanzar un convenio colectivo e introdujo mejoras adicionales en tres de los aspectos que permanecían en discusión. Después de hacerlo, comunicó que su planteo había quedado formulado en términos "definitivos".
La presentación se produjo durante una nueva instancia tripartita en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.
La empresa sostiene que realizó un nuevo esfuerzo para acercarse a las demandas de los trabajadores después de que la asamblea sindical valorara avances contenidos en una propuesta presentada el viernes pasado, pero reclamara modificaciones adicionales.
TCP entiende ahora que llegó al final de ese recorrido. El sindicato interpreta la situación de manera muy diferente: sostiene que la empresa cerró unilateralmente la negociación sin resolver dos de sus reivindicaciones fundamentales, la estabilidad laboral y la regularización de categorías, y resolvió declararse en asamblea permanente.
Según la información conocida hasta ahora, existían seis puntos en los que los trabajadores reclamaban modificaciones y TCP introdujo mejoras en tres, relacionadas con jornales, categorías y aspectos de logística y operativa con Aduanas.
Uno de los asuntos más sensibles continúa siendo la cantidad de jornales garantizados. La empresa había planteado anteriormente elevar hasta 21 los jornales para trabajadores que actualmente tienen garantizados 17. En la nueva propuesta, ese máximo pasa a 22 jornales.
El sindicato pretende llegar a 24. La diferencia no se reduce solamente a dos jornales. Los trabajadores cuestionan además las condiciones mediante las cuales se activa la garantía empresarial y entienden que la fórmula propuesta no ofrece la estabilidad que reclaman para empleados que, en algunos casos, llevan 15 o 20 años trabajando en la terminal.
La estabilidad se vuelve particularmente relevante porque entre los planes está también la incorporación de unos 150 nuevos trabajadores. El sindicato no rechaza ese crecimiento de la plantilla, pero pretende asegurarse de que el ingreso de nuevo personal no reduzca el volumen de trabajo ni las garantías de quienes actualmente integran la terminal.
Dinero sobre la mesa
La propuesta empresarial incorpora además beneficios económicos concretos. TCP ofreció el pago de una partida extraordinaria de $27.500 durante el mes en que se firme el acuerdo y un complemento de salario vacacional de $20.000.
La compañía pretende que estas modificaciones permitan cerrar un convenio colectivo que tendría una duración de cinco años, un plazo particularmente significativo porque determinaría durante un período extenso las condiciones laborales y diferentes aspectos de la organización del trabajo dentro de la terminal.
Pero para el sindicato el problema no puede reducirse a las partidas económicas. Los trabajadores sostienen que el personal de TCP no recibe desde hace más de 20 años incrementos salariales superiores a los mínimos establecidos por los Consejos de Salarios y consideran que la empresa tiene margen económico para atender sus reivindicaciones.
La empresa dice que llegó hasta aquí
Después de la reunión, TCP afirmó que las modificaciones fueron producto de un análisis integral de los reclamos sindicales. Y marcó un límite.
Para la compañía, una vez incorporadas esas nuevas mejoras, la propuesta quedó establecida "en términos definitivos".
Sin embargo, dejó abierta una pequeña puerta: manifestó que mantiene su disposición a explicar y aclarar los diferentes componentes de la propuesta para facilitar su comprensión y una eventual firma del convenio. Es decir, TCP se muestra dispuesta a continuar conversando sobre cómo interpretar o aplicar su oferta, pero no anuncia disposición a seguir modificándola.
Además, rechazó las acusaciones realizadas por el sindicato y sostuvo que algunas afirmaciones gremiales no se corresponden con el contenido ni con el desarrollo real de las negociaciones.
El sindicato: "No tuvo reciprocidad"
La visión sindical es prácticamente opuesta. Los trabajadores afirmaron que durante las negociaciones realizaron un "esfuerzo sin precedentes" para alcanzar un convenio colectivo y que aceptaron la totalidad de los requerimientos planteados por la empresa, particularmente los relacionados con las guardias gremiales.
Pero consideran que esa actitud no encontró una respuesta equivalente. "Nuestro nivel de voluntad y compromiso no tuvo reciprocidad", sostuvo el sindicato, que acusa a TCP de negarse a resolver sus dos reivindicaciones centrales: estabilidad laboral y regularización de las categorías adeudadas.
El gremio agregó un argumento económico: sostiene que TCP obtuvo ganancias superiores a US$100 millones durante el último año y proyecta duplicar sus beneficios hacia 2028. Esa cifra forma parte de la argumentación sindical y no aparece confirmada independientemente en las fuentes consultadas.
Los trabajadores también cuestionaron retrasos en las obras comprometidas para convertir al Puerto de Montevideo en un hub regional y consideran que esa demora termina afectando la calidad del servicio y la posición competitiva del país.
Asamblea permanente y riesgo de nuevos paros
Ante lo que interpreta como agotamiento de la negociación, el sindicato resolvió declararse en asamblea permanente. Eso no significa, al menos por ahora, que la terminal esté paralizada.
TCP informó que no recibió ninguna comunicación formal de interrupción de tareas y aseguró que la operativa continúa normalmente, incluida la atención de buques y camiones.
Pero la declaración de asamblea permanente mantiene abierta la posibilidad de nuevas medidas. Y ese escenario preocupa especialmente porque las anteriores paralizaciones y asambleas prolongadas ya provocaron demoras, reprogramaciones de escalas y dificultades en una infraestructura estratégica para el comercio exterior uruguayo. El sindicato deberá ahora analizar formalmente la propuesta empresarial y se espera una respuesta hacia el viernes.
Un conflicto que llegó al límite
Las partes ya habían atravesado durante las últimas semanas sucesivas instancias de negociación con intervención del Ministerio de Trabajo.
En julio, una propuesta elaborada por la Dirección Nacional de Trabajo permitió levantar medidas, reanudar la actividad y abrir un ámbito tripartito con el compromiso de buscar una salida definitiva.
Después hubo nuevos avances. El último fin de semana los trabajadores habían decidido retomar las tareas pese a considerar insuficiente la propuesta empresarial, precisamente para permitir que continuaran las conversaciones.
Ahora el margen parece mucho más estrecho. Katoen Natie considera que realizó su última mejora. El sindicato sostiene que los puntos fundamentales siguen abiertos.
Y entre ambas posiciones queda una terminal que concentra una parte estratégica del movimiento de contenedores del país.
La diferencia puede parecer pequeña cuando se observa solamente la distancia entre "22 y 24 jornales". Pero detrás de esos números están en discusión estabilidad laboral, categorías, organización del trabajo y las condiciones que regirán durante los próximos cinco años.
Por eso las próximas horas serán determinantes. La empresa puso sobre la mesa lo que define como su propuesta definitiva. Ahora la decisión pasa a los trabajadores: aceptarla y cerrar el convenio o rechazarla y llevar nuevamente el conflicto al muelle.
