Csukasi 2Csukasi: Mercosur entra en tiempo de descuento

La batalla por las cuotas con Europa ya es política y Uruguay quiere jugar fuerte.

La distribución de 21 cuotas con la UE ya escaló al plano político. “Ya no es un tema de encontrar una fórmula. Es una discusión política”, afirmó la vicecanciller Valeria Csukasi en entrevista con Diario La R.La confirmación de que Uruguay logró colocar el 63% de la primera cuota de arroz libre de aranceles habilitada por el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea fue celebrada este jueves por el gobierno como una señal concreta de que el histórico entendimiento comercial comienza a mostrar resultados.

Sin embargo, detrás del dato existe una disputa mucho más amplia que involucra a 21 productos estratégicos y que amenaza con convertirse en uno de los principales desafíos políticos del bloque regional en los próximos meses.

La vicecanciller Valeria Csukasi fue contundente al analizar el escenario: la etapa técnica para definir cómo se repartirán las cuotas otorgadas por Europa entre los países del Mercosur prácticamente se agotó y ahora será necesaria una negociación al más alto nivel político. “Las avenidas técnicas ya fueron exploradas. Lo que queda por decidir es una discusión política”, afirmó durante la entrevista. “Hoy podemos confirmar que la cuota de arroz otorgada por la Unión Europea al Mercosur para todo este año se acabó. Y Uruguay se quedó con el 63% del total. Uruguay no se duerme; y menos se duerme su sector productivo”, escribió. También el presidente Yamandú Orsi destacó el resultado.“Porque hay funcionarios que trabajan en silencio y tienen la camiseta puesta, hoy podemos gritar un gol. Y porque los uruguayos que trabajan y producen en el agro no aflojan, hoy podemos decir: se puede”, expresó.

Detrás de esa celebración existe un dato relevante. Desde que el acuerdo comenzó a aplicarse el pasado 1° de mayo, el gobierno uruguayo monitoreó especialmente el comportamiento de los productos tradicionales que exporta a Europa para determinar qué tan competitivos serían los exportadores nacionales en el nuevo escenario comercial.

“El arroz era una cuota muy valiosa para Uruguay y queríamos confirmar si el sistema estaba funcionando. Pudimos verificar que Uruguay colocó el 63% de lo previsto para este año”, explicó Csukasi.

La cifra es especialmente significativa porque el Mercosur todavía no definió cómo distribuirá internamente las cuotas otorgadas por Europa. Mientras no exista una asignación formal, rige una regla simple: quien llega primero al mercado europeo accede primero al beneficio. Y Uruguay llegó antes que los demás.

Un sistema transitorio

La ausencia de una distribución acordada obligó a implementar un mecanismo transitorio. Hasta que el Mercosur resuelva el reparto de las cuotas, los exportadores de cualquiera de los países miembros pueden solicitar certificados y utilizar los beneficios disponibles bajo el criterio del “primero que llega, primero que entra”.

Eso fue exactamente lo que ocurrió con el arroz. Los exportadores uruguayos, aprovechando su experiencia y presencia consolidada en Europa, lograron obtener rápidamente los certificados necesarios para acceder al contingente libre de aranceles. Para Csukasi, el resultado demuestra la fortaleza de la cadena exportadora nacional.

“Ratifica la validez del sector exportador arrocero uruguayo, que es reconocido por su calidad y que tiene un mercado europeo construido durante muchos años”, sostuvo. Pero la buena noticia también tiene fecha de vencimiento. La cuota correspondiente a 2026 ya fue completamente utilizada y ahora la atención se traslada a la distribución definitiva que comenzará a aplicarse en los próximos años.

La negociación

El principal problema es que los países del Mercosur aún no logran ponerse de acuerdo. Y según la vicecanciller, no se trata de una cuestión técnica sino de intereses económicos contrapuestos.

“Cada país quiere maximizar el acceso para los productos que son de su interés”, explicó. Durante meses, grupos técnicos de los cuatro socios del bloque trabajaron en distintas fórmulas para intentar repartir las cuotas de manera equilibrada. Sin embargo, ninguna propuesta logró reunir consenso. La situación es particularmente sensible porque la Unión Europea otorgó cuotas para 21 productos diferentes y cada país tiene prioridades distintas.

Brasil busca maximizar su participación en algunos sectores industriales y agrícolas. Argentina tiene fuertes intereses en carne, granos y productos agroalimentarios. Uruguay pretende defender posiciones relevantes en arroz, carne bovina, lácteos y miel.

Paraguay, por su parte, también reclama una participación acorde a sus exportaciones. “El problema no es encontrar una fórmula matemática. El problema es que cada país presenta números que le sirven a sus intereses”, resumió Csukasi.Por ese motivo, la jerarca considera que la etapa técnica llegó a su límite. “Ya no es un tema de encontrar una fórmula. Es una discusión política”, insistió.

Septiembre, una fecha límite

El margen para resolver la situación es reducido. El propio acuerdo establece que el Mercosur debe informar oficialmente a la Unión Europea cómo distribuirá las cuotas dentro del bloque en un plazo máximo de tres meses desde la entrada en vigor del acuerdo.

Eso significa que antes de septiembre deberá existir una solución.Para Csukasi no existe la posibilidad de que el Mercosur llegue a esa fecha sin una definición. “No tener acuerdo es imposible porque el propio tratado obliga a comunicar una distribución”, señaló.

La incógnita es cómo se llegará a ese resultado. Hasta ahora las conversaciones técnicas no lograron avances significativos y todo indica que la negociación será trasladada a las máximas autoridades políticas de los países miembros. La próxima cumbre del Mercosur, prevista para fines de junio en Asunción, aparece como el escenario natural para intentar destrabar el conflicto.

Allí coincidirán presidentes, cancilleres y ministros de Economía. “Va a ser una instancia clara donde este tema puede formar parte de la agenda”, adelantó la vicecanciller.
El arroz, una credencial fuerte

En el caso específico del arroz, Uruguay llega a la negociación con argumentos sólidos. El país posee una posición dominante dentro del comercio regional hacia Europa y cuenta con una reputación consolidada por la calidad de su producción.

El hecho de haber captado el 63% de la cuota inicial refuerza aún más esa posición. Según la visión oficial, el resultado no fue producto del azar ni de una ventaja administrativa, sino de la existencia de vínculos comerciales construidos durante años con importadores europeos.

“Los clientes europeos conocen el producto uruguayo y trabajan con él desde hace mucho tiempo”, destacó Csukasi. Ese antecedente podría convertirse en un elemento clave cuando llegue el momento de discutir la asignación definitiva.

Otro de los temas que generó debate en los últimos días fue el acceso de la miel a las cuotas europeas. Algunos representantes del sector apícola habían planteado dudas respecto al mecanismo utilizado y señalaron que Argentina habría obtenido ventajas indebidas. La vicecanciller rechazó esa interpretación. “No hubo ninguna anomalía”, afirmó.

Según explicó, lo que ocurrió fue simplemente que las empresas argentinas aprovecharon correctamente las herramientas previstas por el acuerdo. En el caso de la miel, además, la situación es diferente a la del arroz.

La cuota no se asigna de forma anual sino trimestral.

Por lo tanto, el volumen que se agotó corresponde únicamente al período inicial de mayo y junio.

Todavía quedan nuevas ventanas de acceso disponibles para el resto del año. “Uruguay ya colocó aproximadamente el 10% de esa cuota y todavía puede aspirar a más porque habrá nuevos certificados disponibles”, indicó.

Certificados, capacitación y adaptación

Uno de los aspectos que generó confusión entre algunos exportadores fue el nuevo sistema de certificación. A partir del 1° de mayo, las empresas pueden optar por dos modalidades para acreditar el origen de sus productos.

La primera es el sistema tradicional mediante entidades habilitadas.

La segunda consiste en la autocertificación de origen, una herramienta que permite a las propias empresas emitir declaraciones juradas sin necesidad de intermediarios.

Para el gobierno, esta modalidad agiliza significativamente los trámites y permite competir con mayor rapidez en mercados donde las cuotas se agotan en cuestión de días. “El Ministerio de Economía, Aduanas y la Unión de Exportadores han estado capacitando a las empresas para que entiendan cómo funciona esta herramienta”, explicó Csukasi.

La jerarca admitió que algunas empresas podrían haber necesitado más tiempo para adaptarse al nuevo sistema, pero negó que existieran atrasos institucionales. Otro de los cuestionamientos que circularon en los últimos días apuntaba a supuestos retrasos informáticos en la implementación del acuerdo. La vicecanciller fue categórica. “No es correcto que estamos atrasados”, afirmó.

Según detalló, tanto la Dirección Nacional de Aduanas como el Ministerio de Economía venían trabajando en los procedimientos desde finales de abril. Además, aseguró que los exportadores habían sido advertidos previamente sobre los cambios y las nuevas herramientas disponibles. La intención oficial era que el sector privado estuviera preparado para aprovechar las cuotas desde el primer día. Y el resultado obtenido por el arroz parece respaldar esa estrategia.

La carne, la otra gran batalla

Mientras el arroz concentra la atención inmediata, el producto que genera mayor expectativa dentro del Mercosur sigue siendo la carne bovina.

Se trata del rubro más codiciado por los cuatro socios del bloque y probablemente el más difícil de negociar. Sin embargo, todavía no existen señales claras sobre cómo evolucionará el mercado.

La razón es que la propia Unión Europea recién comenzará a emitir las licencias de importación necesarias para concretar negocios a partir de junio. Hasta entonces, resulta imposible medir qué países o empresas lograrán aprovechar mejor las cuotas disponibles. “La cuota sigue siendo la misma. Lo único que ocurrió es que Europa demoró la puesta en marcha de su sistema de licencias”, explicó la vicecanciller.

Diario LA-R Montevideo - URUGUAY - 22 Mayo 2026