El caso Cardama entra «en fase decisiva»
"Hay que mantener sobriedad para no entorpecer este camino que se ha iniciado", dijo la ministra de Defensa, Sandra Lazo.El gobierno analiza la posible resolución del contrato con el astillero español Cardama para la construcción de dos patrulleras oceánicas (OPV 87), en medio de un debate político y técnico centrado en los plazos, los avances reales y las implicancias económicas de una eventual rescisión.
La ministra de Defensa, Sandra Lazo, enfatizó la necesidad de cautela en las declaraciones públicas. «Hay que mantener sobriedad para no entorpecer este camino que se ha iniciado», señaló. Agregó que «la última palabra la hemos trabajado en conjunto» y que «por supuesto que el presidente siempre tiene la última palabra, pero esto se ha trabajado muy seriamente por equipos jurídicos calificados, tanto de Presidencia como del Ministerio de Defensa».
Lazo describió el momento actual como «un momento crucial, de definiciones, desde el punto de vista técnico, desde el punto de vista de tomar decisiones», y explicó que «no vamos a hacer que nada contamine con una declaración este tema que tenemos que ir a una resolución, la mejor posible». Respecto a los tiempos, indicó que «las resoluciones se adoptarán cuando sea el momento» y que no hay una fecha precisa definida.
Por su parte el senador frenteamplista Daniel Caggiani se refirió al informe técnico de Bureau Veritas. Recordó que «el actual gobierno contrató una empresa muy seria, que entre otras cosas es reconocida internacionalmente, para verificar el estado de situación de la construcción de una de las patrulleras, porque la otra ni siquiera se empezó a construir». Según Caggiani, el documento «da cuenta primero de que no se cumplió el plazo establecido en el contrato, hay un incumplimiento de más de cinco meses, hay una serie de problemáticas importantes que también constituyen incumplimientos del contrato por parte del contratista, entre ellos que nunca se realizó la certificación para la construcción de bandera nacional, falta de entregas de casi un 50 por ciento de lo que estaba comprometido en el contrato, hay problemas de construcción, hay tercerización».
El legislador concluyó que «a esta altura, salvo algunos que tengan algún tipo de compromiso que uno desconoce, no hay nadie que defienda esto como un negocio beneficioso para el Estado uruguayo».
Gianoli: «Nos enteramos por la prensa»
Por su parte, el diputado nacionalista Gabriel Gianoli cuestionó la falta de información al Parlamento. «Nos enteramos por la prensa de cada informe porque el gobierno decidió que el parlamento esté afuera de este tema», afirmó. Recordó que «estamos a casi cuatro meses de la decisión del presidente de rescindir el contrato, por lo que algo debe haber para que hasta ahora no lo lograra». Señaló que «se sabe que Uruguay se enfrenta a un juicio millonario porque trabajo hubo y la certificadora estuvo».
Gianoli se refirió al contenido del informe. «Lo que dice el informe de Bureau Veritas es que Cardama no podría cumplir con los plazos de entrega. Y ese es un razonamiento que uno podrá evaluar. Lo primero, recuerden que se decía que en diciembre 2025 tenían que llegar las OPV acá, y nosotros insistíamos que era en agosto de 2026 si todo transcurriera en forma excelente» sostuvo.
El exministro de Defensa de la gestión anterior, Armando Castaingdebat, ofreció una perspectiva distinta sobre las expectativas en torno a la auditoría. «El gobierno esperaba que la auditoría dijera que las operaciones no estaban bien hechas y el barco tenía deficiencias estructurales que hacían peligrar su construcción», indicó. Sin embargo, sostuvo que «lo que sucede es que se encontró lo contrario, que está todo avanzado y que de rescindir el contrato Uruguay tendrá que pagar mucho dinero».
El informe de Bureau Veritas, realizado tras inspección en diciembre de 2025 y fechado en enero de 2026, constituye el principal insumo técnico actual para la decisión del Poder Ejecutivo. El contrato, suscrito en 2023 por 82,2 millones de euros, establece plazos con márgenes que incluyen entregas en agosto de 2026 para el primer buque y 2027 para el segundo.
