Conflicto en el puerto: Orsi apuesta al acuerdo y mantiene la esencialidad sobre la mesa
El presidente afirmó que la prioridad es alcanzar un entendimiento entre empresas y trabajadores.El conflicto laboral que afecta la operativa del puerto de Montevideo atraviesa horas decisivas, con el gobierno apostando a que las partes logren un acuerdo que permita normalizar la actividad sin necesidad de recurrir a medidas de mayor alcance.
El presidente Yamandú Orsi aseguró este miércoles que se viene trabajando para encontrar una salida y remarcó que, por el momento, el entendimiento entre empresas y trabajadores constituye el objetivo central del Poder Ejecutivo.
“Por lo que tengo entendido, porque esto es día a día, se viene encontrando una solución”, sostuvo Orsi en rueda de prensa, al ser consultado sobre la situación en el principal puerto del país. Para este jueves, según supo Diario La R, está prevista una nueva instancia de negociación en el ámbito del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, ante la cual el gobierno mantiene un “razonable optimismo” respecto de la posibilidad de alcanzar un acuerdo. El mandatario reconoció que se trata de un conflicto complejo, en el que confluyen diferentes actividades y reivindicaciones laborales. “Se viene trabajando, ha sido un tema difícil. Tenés cruzado varios temas, distintas empresas que trabajan ahí”, explicó. Orsi también buscó poner en contexto el alcance de las dificultades. El puerto de Montevideo no se encuentra completamente paralizado y existen sectores que continúan funcionando con normalidad. “El puerto sigue funcionando, la parte granelera nunca paró, lo que no quiere decir que no haya dificultades”, afirmó. La principal preocupación está concentrada en la operativa de contenedores y, particularmente, en el conflicto que mantiene la Terminal Cuenca del Plata (TCP) con sus trabajadores en el marco de la negociación salarial y laboral. Para el presidente, ese es actualmente “el nudo que tenemos que desatar”, aunque aclaró que la responsabilidad de encontrar una salida no corresponde exclusivamente al Estado. “No solo nosotros, sino los empresarios y los trabajadores fundamentalmente”, sostuvo.
La esencialidad sigue sobre la mesa
La posibilidad de declarar la esencialidad de la actividad portuaria ha adquirido protagonismo durante las últimas horas, aunque desde el gobierno se insiste en que la prioridad continúa siendo la negociación.
Orsi señaló que el Estado cuenta con las herramientas institucionales necesarias para intervenir si la situación lo requiere, pero dejó claro que su intención es evitar llegar a ese escenario si las partes consiguen arribar a un acuerdo. “Ahí hay actores privados y por supuesto están los trabajadores, pero que las herramientas institucionales existen, existen. Es una obviedad decir que cuando se tienen que usar, hay que usarlas. Hoy el acuerdo es lo que todos queremos”, afirmó. La posición presidencial fue complementada por el prosecretario de Presidencia, Jorge Díaz, quien confirmó que la declaración de esencialidad continúa siendo una posibilidad que el Poder Ejecutivo analiza.
En declaraciones a La mañana de La Diaria Radio, Díaz sostuvo que, aunque el gobierno mantiene como primera opción la negociación, “la esencialidad está encima de la mesa”. El jerarca recordó las declaraciones realizadas anteriormente por el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, quien había señalado que el gobierno preferiría no recurrir a esa herramienta, pero que tampoco renunciaría a utilizarla. “Preferiríamos no hacerlo. No significa que nos vamos a cercenar de una posibilidad jurídica que existe”, expresó Díaz, al resumir la posición del gobierno.
El prosecretario también descartó que exista un enfrentamiento dentro del Poder Ejecutivo a raíz de las diferencias que quedaron expuestas públicamente entre Sánchez y el ministro de Trabajo, Juan Castillo, respecto de la posibilidad de disponer la esencialidad.
“Si cualquier integrante del gabinete tiene líneas rojas —que creo que todos las tenemos— y eventualmente el Poder Ejecutivo resuelve algo con lo que no estamos de acuerdo, el camino será: o acato y me callo, o me voy”, afirmó. También sostuvo que cuando el secretario o el prosecretario de Presidencia realizan declaraciones públicas, salvo que exista una aclaración específica en contrario, lo hacen en representación de la Presidencia de la República. De esa manera, negó que Sánchez haya actuado por fuera de la posición oficial del gobierno o que haya desautorizado al presidente.
La negociación
La discusión entre la Terminal Cuenca del Plata y sus trabajadores continúa teniendo como eje varios planteos laborales. Desde TCP han señalado públicamente que luego de varias reuniones en las que se habían registrado avances, el sindicato volvió a plantear la reducción de la jornada laboral sin pérdida salarial, tomando como referencia el acuerdo alcanzado recientemente en el sector de la construcción.
La empresa entiende que ese antecedente no puede trasladarse automáticamente a la actividad portuaria. Según su posición, el acuerdo de la construcción fue negociado en el marco de los Consejos de Salarios de ese sector, mientras que la negociación en TCP tiene carácter bipartito. Por esa razón, la empresa sostiene que los términos acordados en otro ámbito de negociación no pueden ser impuestos ni trasladados directamente al convenio que se discute en la terminal.
TCP también cuestiona el planteo sindical referido a incrementar sustancialmente la cantidad de jornales asegurados, independientemente de que exista o no trabajo efectivo. La empresa considera que la reiteración de ambas reivindicaciones, en las actuales condiciones, constituye un obstáculo para alcanzar una negociación que permita construir un acuerdo que sea viable y sostenible en el tiempo.
El presidente Orsi señaló que el gobierno mantiene conversaciones con autoridades de Paraguay y Bolivia respecto de las situaciones que atraviesan sus respectivos sistemas portuarios.
En ese contexto, planteó la necesidad de mirar más allá de la coyuntura inmediata y analizar cuáles son las perspectivas de los puertos uruguayos en un escenario regional caracterizado por una fuerte competencia entre terminales y operadores.
“No es solo el Estado y los trabajadores, también hay empresas. Los empresarios te dicen: preferimos seguir trabajando en un ámbito de negociación. Hay una gran competencia entre las navieras, es parte de la discusión que hay que seguir dando. Hay que analizar qué otros puertos tienen futuro en Uruguay”, sostuvo.
En ese sentido, para el gobierno, cualquier interrupción o dificultad prolongada en la actividad portuaria puede tener consecuencias que van más allá de las partes directamente involucradas, especialmente en un país cuya economía depende en buena medida de su capacidad logística y de su conexión con los mercados regionales e internacionales. Desde el sector empresarial, estimaron que la paralización en la terminal llega a los 33 días en lo que va de 2026. En ese escenario, la continuidad operativa aparece como un factor clave. El propio presidente insistió en que el Puerto de Montevideo “nunca se detuvo en su totalidad”, pero reconoció que existe un problema que debe ser resuelto. “Hay un nudo que hay que desatar, pero no solo nosotros, también empresarios y trabajadores”, afirmó.
