arroyo Carrasco iBlancos reclaman por histórica contaminación del arroyo Carrasco e intendencias evalúan cambiar la desembocadura

"No podemos seguir con excusas de burocracia. Ya se superó la tolerancia", dijo el senador blanco Martín Lema.El reclamo por la contaminación del arroyo Carrasco ya es histórico para los vecinos de esa zona que separa Montevideo de Canelones. El olor, sin embargo, se vuelve más intenso con el verano por el calor y la falta de lluvia que movilice el agua.

¿Qué tan contaminado está el arroyo? Una comparación con otro cuerpo de agua que sirve de frontera para Montevideo es elocuente. La última medición de coliformes (bacteria fecal que indica contaminación) en el río Santa Lucía a la altura del Parador Tajes (15 de diciembre de 2025) arrojó que había 1.300 unidades formadoras de colonias (UFC) cada 100 mililitros. En el arroyo Carrasco, la última medición (22 de diciembre) a la altura del puente de la rambla Tomás Berreta arrojó que la cantidad de coliformes era de 95.878 UFC/100ml.

En los últimos días el asunto volvió a la escena pública por los reclamos vecinales y desde el Partido Nacional, dirigentes a ambos márgenes del arroyo, reclaman acciones de las intendencias y del gobierno nacional.

Este miércoles el senador blanco Martín Lema recorrió la zona junto a la alcaldesa del lugar, la también nacionalista Mercedes Ruiz. Tras reunirse con vecinos de la zona, que le reiteraron su preocupación por los malos olores, el legislador llamó a que el Ministerio de Ambiente se encargue de elaborar un “plan de acción concreto para revertir esta situación”.

“Entendemos que ya se superó la tolerancia. Los vecinos tienen que estar soportando la mugre y el olor insoportable. El Ministerio de Ambiente tiene que articular entre las dos intendencias. No podemos seguir con excusas de burocracia de que se pasan la pelota de una intendencia a la otra y que dentro del Ministerio de Ambiente (MA) se va de una división a la otra”, dijo Lema en rueda de prensa.
Además, reclamó que el Ministerio de Salud Pública (MSP) lleve adelante una “vigilancia en la zona que pueda determinar el impacto sanitario que puede existir en la gente”. El legislador presentó este miércoles dos pedidos de informes, uno a al MA y el otro al MSP para conocer las acciones desplegadas en este sitio.
También presentaron sendos pedidos de informes los ediles blancos de Montevideo Juan Ignacio Abdala y Canelones Juan Andrés Marteluna.

¿La solución?
Desde las intendencias implicadas indican que la solución para el problema aún está a estudio. El director de Gestión Ambiental de la Intendencia de Montevideo, Leonardo Herou, dio una pista a comienzos de enero en entrevista con Canal 5.

“La desembocadura del arroyo se mueve cada vez más al este. Cuando llueve poco y hay calor corre poco el agua y se genera olor. Lo hablamos con Legnani (Francisco, intendente de Canelones) hace algunos días. La desembocadura parece ser un tema clave, no es fácil cambiarla, pero lo tenemos como una prioridad”, declaró.

Sin embargo, su par canario, Rodrigo González, aclara que se debe analizar profundamente este tema, antes de tomar la decisión.

“Cortar el brazo (de la desembocadura) puede ser una solución que parece atractiva para aumentar la velocidad del escurrimiento, pero también puede complicar en ciertas etapas, como marea alta y tormentas fuertes. Entonces no está claro. Hay que ver la historia del arroyo. Hay que ponerlo arriba la mesa y ahí tomar alguna decisión”, dijo a El Observador.

Consultado, por ejemplo, si se podría abrir camino para que el arroyo llegue al Río de la Plata a la altura del puente de la rambla Tomás Berreta (y no más al este, como ocurre en la actualidad), González respondió: “Eso podría ser un error gravísimo. Entonces tenemos que tener las garantías técnicas".

Para González no hay “soluciones mágicas” sino que se debe pensar en una “batería de respuestas”. Entre otras, menciona la recolección de la basura que inunda el arroyo y el realojamiento de casas que están cerca del curso de agua.

“Estamos barajando acciones concretas que vamos a definir en conjunto con la Intendencia de Montevideo y en conversación con el Ministerio de Ambiente. La idea es armar una mesa de monitoreo que sea lo más permanente posible. Se está evaluando en función de los riesgos ambientales y las soluciones que podamos hacer”, cerró González.

Diario EL OBSERVADOR -Montevideo -URUGUAY - 22 Enero 2026