El conflicto laboral en la Terminal Cuenca del Plata (TCP) llegó esta semana a afectar la programación de algunas navieras en Montevideo, mientras la Administración Nacional de Puertos comenzó a evaluar los perjuicios económicos y logísticos. El paro por tiempo indeterminado fue levantado el jueves 17 por la noche y la terminal retomó su operativa normal, pero el episodio volvió a colocar la previsibilidad portuaria entre los factores de competitividad del comercio exterior uruguayo.
La situación alcanzó repercusión internacional. Los medios especializados chilenos MundoMarítimo y PortalPortuario informaron el 17 de septiembre sobre el funcionamiento de TCP bajo un régimen de servicios mínimos y sobre la evaluación que realiza la ANP de los efectos del conflicto. La información adquiere particular relevancia porque el Puerto de Montevideo compite por cargas y servicios marítimos en un sistema regional donde la regularidad de las escalas forma parte de las decisiones comerciales de las navieras.
El presidente de la ANP, Pablo Genta, confirmó que durante el conflicto se produjeron algunos salteos de escala, aunque aclaró que no se registró el retiro completo de servicios marítimos. La autoridad portuaria señaló además que se encuentra en proceso una cuantificación de los perjuicios económicos, cuyo alcance resulta complejo de determinar porque los costos se distribuyen entre diferentes integrantes de la cadena logística.
Los servicios mínimos tuvieron su primera prueba operativa
El Poder Ejecutivo había establecido un régimen transitorio de servicios mínimos para la Terminal Cuenca del Plata ante la falta de acuerdo entre la empresa y el sindicato. La resolución conjunta de los ministerios de Trabajo y Seguridad Social y de Transporte y Obras Públicas comenzó a regir el 12 de septiembre.
La medida dispuso mantener operaciones consideradas indispensables durante las medidas gremiales: carga y descarga de buques, recepción de contenedores llenos y vacíos para importación y exportación, almacenamiento y depósito. Para el ingreso por transporte carretero se estableció un mínimo de 25 contenedores por hora, además de la plena atención de contenedores refrigerados, productos perecederos y materiales sanitariamente sensibles.
El paro iniciado el miércoles 16 constituyó la primera aplicación efectiva de ese esquema. Los trabajadores mantuvieron las tareas previstas por la resolución gubernamental mientras el resto de la actividad permaneció restringida.
La experiencia mostró, sin embargo, la diferencia entre mantener un nivel básico de servicio y operar una terminal en condiciones normales. Jorge Pozzi, representante de la ANP en TCP, señaló después del levantamiento de la medida que los servicios mínimos fueron cumplidos, aunque indicó que durante el período se atendieron entre 20 y 22 camiones por hora y que ese ritmo se encontraba lejos de la frecuencia habitual de la terminal.
La operativa normal se restableció el jueves por la noche
La situación cambió durante la noche del jueves 17. El sindicato de TCP resolvió levantar el paro por tiempo indeterminado y, desde las 23:00, la empresa anunció el restablecimiento de la operativa normal para buques, camiones y demás servicios.
Por esa razón, la situación actual no debe confundirse con la existente cuando los medios internacionales publicaron inicialmente la noticia: la terminal ya no se encuentra funcionando exclusivamente bajo servicios mínimos. El conflicto por el convenio colectivo, sin embargo, dejó planteada una discusión más amplia sobre los mecanismos necesarios para preservar la continuidad de las operaciones portuarias ante futuros episodios de conflictividad.
La previsibilidad también forma parte de la infraestructura logística
La preocupación de la ANP no se limita al movimiento perdido durante una jornada. Genta sostuvo que las paralizaciones pueden afectar la previsibilidad y la confiabilidad que las compañías navieras asignan a un puerto. En una red marítima internacional, la decisión de omitir una escala puede generar efectos sobre exportadores, importadores, transportistas, depósitos y conexiones posteriores de las cargas.
El tema adquiere mayor dimensión porque Montevideo y Nueva Palmira canalizan en conjunto el 62% del valor de las exportaciones uruguayas, según información presentada por la ANP el 16 de septiembre. Para el organismo, conectividad marítima, continuidad operativa y previsibilidad son componentes de la competitividad portuaria junto con la infraestructura física, el dragado, la tecnología y la integración multimodal.
La infraestructura disponible en Montevideo es considerable. La Terminal Cuenca del Plata se encuentra además atravesando un proceso de ampliación de muelles y áreas de almacenamiento destinado a aumentar su capacidad operativa. En consecuencia, el desempeño competitivo no depende únicamente de incorporar superficie, muelles o equipamiento: también requiere que esa capacidad pueda utilizarse con regularidad y que las navieras encuentren condiciones previsibles para programar sus escalas.
Un asunto que alcanza a las cadenas forestales
Para el sector forestal uruguayo, el impacto debe analizarse según el producto y la terminal utilizada. Una parte importante de la celulosa dispone de infraestructura especializada y circuitos logísticos propios, mientras que productos de madera de mayor transformación pueden depender del sistema de contenedores y de la disponibilidad de servicios marítimos regulares.
Madera aserrada, tableros, componentes de madera y otros productos industriales pueden requerir soluciones logísticas diferentes a las grandes cargas forestales a granel o a la celulosa. Para esas exportaciones, la frecuencia de los servicios, los tiempos de tránsito, la disponibilidad de contenedores y la confiabilidad de las conexiones forman parte del costo final de acceder a mercados internacionales.
Esto vuelve especialmente relevante la discusión para una estrategia que procure aumentar la transformación industrial de la madera en Uruguay. A medida que se incorporan productos de mayor valor agregado y destinos comerciales más diversos, la competitividad deja de depender solamente de producir eficientemente dentro del país y pasa a incluir con mayor intensidad la calidad y regularidad de toda la cadena logística.
El desafío después de normalizada la terminal
La recuperación de la operativa normal reduce el impacto inmediato, pero no elimina la cuestión de fondo. La ANP plantea avanzar hacia acuerdos sobre servicios mínimos y guardias gremiales para el conjunto del sistema portuario, buscando compatibilizar el ejercicio de los derechos laborales con la continuidad de servicios que considera fundamentales para la producción y el comercio exterior.
La evaluación económica anunciada por la autoridad portuaria será relevante para determinar el alcance real del episodio. Por el momento, está confirmado que existieron escalas omitidas y restricciones operativas, pero no se ha divulgado una cifra oficial consolidada de pérdidas. Atribuir un monto específico antes de finalizar esa evaluación supondría anticipar un dato que todavía no está disponible.
El episodio deja así una señal que trasciende el conflicto puntual: para un país exportador y geográficamente alejado de sus principales mercados, la infraestructura portuaria, la conectividad marítima y la continuidad de las operaciones forman parte de un mismo sistema. Las inversiones físicas amplían la capacidad; la regularidad con que esa capacidad puede utilizarse determina una parte de su valor económico efectivo.
Fuentes principales
MundoMarítimo. (2026, 17 de septiembre). Puerto de Montevideo: TCP opera con servicios mínimos ante inicio de paralización laboral.
PortalPortuario. (2026, 17 de septiembre). Uruguay: ANP calcula impacto económico de conflicto sindical en Terminal Cuenca del Plata.
Administración Nacional de Puertos. (2026, 16 de septiembre). ANP expone sus prioridades y llama a acordar la continuidad operativa en todos los puertos.
Ministerio de Transporte y Obras Públicas. (2026, 14 de septiembre). Gobierno definió servicios mínimos para asegurar continuidad operativa en Terminal Cuenca del Plata.
ICI Forestal – Elaboración propia a partir de fuentes oficiales, técnicas y periodísticas. 19 de septiembre de 2026.
