
Las temperaturas extremas pueden afectar la formación y el crecimiento de los granos de trigo. Una investigación internacional con participación de INIA La Estanzuela estudia las diferencias entre variedades y las alternativas de manejo para reducir ese riesgo, con resultados que todavía requieren validación en condiciones productivas.
El momento en que ocurre una ola de calor puede ser decisivo para la cosecha de trigo. Durante una jornada realizada en La Estanzuela, Colonia, investigadores analizaron cómo los episodios de temperaturas extremas afectan procesos reproductivos del cultivo, incluso antes de que los granos estén formados.
El → Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) difundió el 28 de octubre una explicación de Roxana Savin, investigadora y profesora de la → Universidad de Lleida, España. La especialista señaló que las olas de calor pueden resultar más perjudiciales para los cultivos que un incremento sostenido de la temperatura media.
Una ventana sensible alrededor de la floración
Los estudios presentados sitúan un período especialmente sensible aproximadamente entre los veinte días anteriores y los diez posteriores a la antesis, término que refiere a la floración. Durante esa etapa se define una parte importante del rendimiento potencial.
El calor puede alterar la reproducción de las flores y reducir la cantidad de granos que llegan a formarse. También puede afectar el crecimiento de los granos y, por esa vía, su peso final. Son dos componentes diferentes de la cosecha: cuántos granos produce el cultivo y cuánto pesa cada uno.
Esto ayuda a explicar por qué chacras expuestas a temperaturas similares pueden responder de manera distinta si sus cultivos atraviesan etapas diferentes. La ventana de sensibilidad es una referencia biológica aproximada, no un calendario fijo aplicable por igual a todos los materiales y ambientes.
Genética, ambiente y manejo
El trabajo forma parte del proyecto Trigo resiliente al cambio climático, impulsado por el → Fondo Regional de Tecnología Agropecuaria (FONTAGRO). Su objetivo es mejorar la capacidad del cultivo para sostener la producción frente a sequías y estrés térmico, es decir, frente a temperaturas que perjudican su funcionamiento.
La Universidad de Lleida es la institución ejecutora, con INIA y la Universidad Nacional de Rosario, Argentina, como coejecutores. La plataforma incorpora además organizaciones de productores e instituciones asociadas, entre ellas universidades de Estados Unidos.
La investigación combina tres líneas: estimar los efectos del calor y la sequía en las zonas trigueras de Uruguay y Argentina, identificar características de las variedades comerciales que favorezcan una mejor respuesta y transferir los conocimientos a productores, asesores y empresas semilleras.
También busca reconocer materiales que puedan utilizarse como progenitores en programas de mejoramiento genético. Encontrar una característica favorable en un ensayo constituye un paso de investigación; comprobar que aporta estabilidad en distintos ambientes exige evaluaciones adicionales.
Las recomendaciones todavía deben validarse
Savin mencionó la selección de variedades más resistentes y el ajuste de las fechas de siembra entre las alternativas que se estudian. Sin embargo, advirtió que aún es necesario validar los resultados en condiciones productivas antes de formular recomendaciones concretas.
Por lo tanto, la información difundida no establece una fecha de siembra nueva ni identifica una variedad como solución general para Uruguay. El trabajo debe considerar cómo interactúan las características genéticas, el ambiente y las decisiones de manejo.
Los modelos de simulación pueden complementar los ensayos para estimar riesgos bajo diferentes escenarios. Su utilidad depende de que estén ajustados y comprobados para la región donde se pretende utilizarlos.
Para la producción uruguaya, el aporte esperado es disponer de mejores herramientas para reducir la exposición del trigo al calor en etapas sensibles. El intercambio con productores y asesores permitirá contrastar los resultados experimentales con las condiciones de las chacras y orientar las próximas evaluaciones.
Fuentes principales
- Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria. (2026, 28 de octubre). → ¿El trigo uruguayo está preparado para resistir las crecientes olas de calor?.
- FONTAGRO. (s. f.). → Trigo resiliente al cambio climático. Proyecto ATN/RF-21535-RG.
- Carmelo Portal. (2026, 29 de octubre). → Una ola de calor de pocos días puede comprometer la cosecha de trigo, según investigaciones difundidas por INIA.
Redacción ICI Forestal · 30 de octubre de 2026.
