La industria forestal finlandesa vuelve a mostrar señales de cautela. Metsä Fibre inició nuevas negociaciones ante la posibilidad de aplicar suspensiones temporales en su planta de celulosa de Joutseno, una decisión que la empresa vincula directamente con la difícil situación del mercado, las perspectivas de demanda y las condiciones actuales del mercado de madera.

La información fue publicada el 7 de septiembre por la revista forestal finlandesa Metsälehti y confirmada mediante un comunicado oficial de Metsä Fibre. Las negociaciones comprenden a todo el personal de la planta, aproximadamente 160 trabajadores, y comenzarán durante la semana 37 del calendario europeo.

Una planta importante dentro del sistema forestal finlandés

Joutseno no es una instalación menor. La planta posee una capacidad de producción cercana a las 690.000 toneladas anuales de celulosa de fibra larga y utiliza aproximadamente 3,5 millones de metros cúbicos de madera para pulpa. Su funcionamiento representa, por tanto, un eslabón relevante no solamente para Metsä Fibre, sino también para productores forestales, empresas de cosecha, transporte y servicios vinculados al abastecimiento de madera.

El director ejecutivo de Metsä Fibre, Ismo Nousiainen, señaló que la situación del mercado de celulosa continúa siendo desafiante y que la compañía debe prepararse para adaptar la producción durante un período mayor al previsto inicialmente. La expresión es significativa: no se está anunciando el cierre de la planta, pero sí la necesidad de disponer de herramientas para reducir temporalmente su actividad si las condiciones comerciales lo requieren.

No es la primera medida de ajuste

El nuevo proceso tampoco aparece de manera aislada. En marzo de este año Metsä Fibre ya había iniciado negociaciones por posibles suspensiones temporales de hasta 90 días en Joutseno, también como consecuencia de la incertidumbre existente en el mercado de celulosa. La reiteración de este tipo de medidas permite observar que las dificultades no están siendo consideradas por la compañía como un fenómeno estrictamente coyuntural de algunas semanas.

El antecedente inmediato es todavía más amplio. Durante 2025 la producción de Joutseno permaneció detenida entre junio y diciembre y, al presentar posteriormente sus resultados, el propio grupo ya advertía que se preparaba para posibles reducciones de producción durante 2026. La nueva negociación debe leerse, por tanto, dentro de un proceso de adaptación que lleva varios meses.

Fibra larga y fibra corta: mercados relacionados, pero diferentes

Desde Uruguay conviene realizar una distinción técnica antes de trasladar automáticamente estas señales a nuestra realidad. Joutseno produce principalmente celulosa de fibra larga obtenida de coníferas del norte europeo. Uruguay, en cambio, se especializa fundamentalmente en celulosa de fibra corta proveniente de eucalipto.

Ambos productos participan del mercado internacional de celulosa, pero presentan características y usos diferentes dentro de la fabricación de papeles, cartones y otros productos. La fibra larga aporta principalmente resistencia mecánica, mientras que la fibra corta de eucalipto ofrece características especialmente valoradas en formación, suavidad y calidad superficial. Por ello, una reducción de actividad en Finlandia no puede interpretarse automáticamente como una anticipación de lo que ocurrirá con las plantas uruguayas.

Una señal que Uruguay debe observar

Sin embargo, sería igualmente incorrecto considerar que lo sucedido en Finlandia carece de importancia para nuestra región. La celulosa es un producto global y las decisiones de producción de grandes compañías reflejan condiciones de demanda, precios, inventarios, costos industriales y disponibilidad de materia prima que terminan interactuando en un mismo mercado internacional.

Cuando una empresa de la dimensión de Metsä Fibre decide prepararse nuevamente para reducir actividad, la información merece seguimiento. Más aún cuando ocurre en Finlandia, uno de los países con mayor tradición, integración industrial y desarrollo tecnológico forestal del mundo.

Para Uruguay, cuya producción de celulosa representa uno de los componentes centrales de las exportaciones de bienes, estas señales externas ayudan a comprender que la competitividad del sector no depende exclusivamente del crecimiento de los árboles o de la capacidad instalada de las plantas. También depende de una compleja red internacional de demanda, precios, logística, costos energéticos, disponibilidad de madera y decisiones de producción tomadas a miles de kilómetros de nuestros montes.

Artículo elaborado por ICI Forestal a partir de información publicada originalmente por Metsälehti y documentación oficial de Metsä Fibre. No constituye una traducción textual del artículo original.

Referencia de la nota original según APA 7: Metsälehti. (2026, 7 de septiembre). Joutsenon sellutehtaalla taas muutosneuvottelut, ”Meidän on varauduttava sopeuttamaan tuotantoa pidempään” [Nuevas negociaciones en la planta de celulosa de Joutseno: “Debemos prepararnos para ajustar la producción durante más tiempo”]. Metsälehti. Acceder al artículo original.

Fuente técnica complementaria: Metsä Fibre. (2026, 7 de septiembre). Metsä Fibre aloittaa muutosneuvottelut mahdollisista lomautuksista Joutsenon sellutehtaalla [Metsä Fibre inicia negociaciones sobre posibles suspensiones temporales en la planta de celulosa de Joutseno]. Acceder al comunicado oficial de Metsä Fibre.