Laboratorio de Análisis de Compuestos Traza realiza estudio sobre mortandad de abejas en Uruguay
A raíz de recientes episodios de mortandad de abejas melíferas registrados en distintas zonas del país, el Laboratorio de Análisis de Compuestos Traza del Departamento de Química del Litoral (DQL), del Centro Universitario Regional (Cenur) Litoral Norte en Paysandú se encuentra trabajando para esclarecer las causas de este fenómeno, cuyas dimensiones y origen aún no están completamente determinados. La situación ha motivado la continuidad de las investigaciones para avanzar en la identificación de los factores que inciden en estas pérdidas.
La doctora Silvina Niell, docente e investigadora responsable del estudio, explicó que el trabajo se desarrolla en el marco de un proyecto financiado por la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (Anni), elaborado en conjunto con la doctora Estela Santos de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República (UdelaR) y tiene el objetivo principal de estudiar las mortandades de abejas melíferas que se registran anualmente en Uruguay.
“Ya está estudiado por el Instituto Clemente Estable, en el marco de la Sociedad Latinoamericana de Investigación en Abejas (Solatina), que en Uruguay se pierden unas 150.000 colmenas por año”, señaló Niell. Sin embargo, indicó que el fenómeno “no ha sido lo suficientemente investigado”, lo que motivó la formulación del proyecto para analizar con mayor profundidad las causas de estas pérdidas.
Un fenómeno creciente y subnotificado
La investigadora explicó que este año se observó una magnitud mayor de casos respecto a temporadas anteriores. La difusión del proyecto alentó a varios productores a reportar situaciones de mortandad, lo que superó ampliamente la cantidad de casos previstos inicialmente.
“No se sabía bien la dimensión del problema porque los casos no siempre se denuncian. El sistema actual no les da suficientes respuestas a los apicultores y además, les genera conflictos con vecinos o propietarios de los campos donde están instaladas las colmenas. Muchas veces terminan siendo expulsados de esos lugares”, afirmó. Si bien varios productores se animaron a reportar los episodios en el marco del proyecto, “sabemos que no todos lo están haciendo”, añadió.
Resultados preliminares y necesidad de continuar la investigación
En esta primera etapa, el laboratorio analizó veinticuatro muestras de abejas provenientes de distintos casos reportados. Allí se aplicó un análisis multirresiduo para la detección de cerca de cien principios activos de pesticidas, seleccionados en función del uso agrícola en Uruguay y de su toxicidad para las abejas.
Los resultados preliminares indicaron la presencia de un insecticida en dos de las muestras, lo que, según la investigadora, “no explica todo el fenómeno”, ya que los hallazgos corresponden a una minoría de los casos estudiados. También se detectó un fungicida en una de las muestras, y es probable que las abejas hayan estado expuestas simultáneamente a herbicidas utilizados en el mismo período.
Niell destacó que es necesario profundizar en el análisis de otras matrices asociadas a los eventos de mortandad --como suelo, panales y otros elementos del entorno-- que resulten más estables que las abejas muertas, las cuales están expuestas a degradación por luz UV, precipitaciones y actividad microbiana. Además, subrayó la importancia de estudiar las interacciones entre distintos pesticidas, dado que pueden coexistir en el ambiente y afectar conjuntamente la salud de las colmenas.
La investigación continuará desde el Laboratorio en coordinación con el INIA, el Instituto Clemente Estable, la Facultad de Química, investigadores independientes y organizaciones apícolas del país.
La Dra. Niell destacó especialmente la labor del equipo del Laboratorio de Análisis de Compuestos Traza y del Departamento de Química del Litoral durante las semanas de trabajo intensivo: “Todo el equipo colaboró de distintas formas para que los análisis pudieran realizarse lo más rápido posible y de la mejor manera”, subrayó.
