Constatan la presencia en Paysandú del barrenador polífago en árboles
La Dirección General de Servicios Agrícolas (DGSA) del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), exhorta a la población a comunicar la presencia del barrenador polífago en árboles. Si bien ha sido detectada en arbolado urbano en Montevideo, Canelones, Rivera y Paysandú, hasta la fecha no se han registrado casos en predios de producción forestal ni en otros sistemas productivos.
El escarabajo barrenador polífago (Euwallacea fornicatus) es una plaga invasora originaria del sudeste asiático. Perfora los troncos e inocula hongos simbióticos (como Fusarium), provocando la muerte de los árboles al interrumpir su sistema vascular. Esta plaga ha sido reportada en arbolado urbano y exótico en el departamento de Paysandú.
Entre sus principales características, se establece que son insectos diminutos, midiendo entre 1,8 y 2,5 mm de longitud. Ataca más de 100 especies de árboles, incluyendo especies de valor forestal, agrícola (ej. paltas) y ornamentales (ej. sauces, arces).
Entre los síntomas, se observan perforaciones minúsculas en la corteza (similares al tamaño de un perdigón). Manchas húmedas, resina, aserrín fino o polvo blanco alrededor de los agujeros. Y decaimiento, marchitez de ramas y posterior muerte de la copa del árbol.
Capacitación
En mayo de este año, el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) y la Facultad de Agronomía (Fagro) brindaron una capacitación que convocó a especialistas de instituciones públicas, viveristas, empresas forestales, gobiernos departamentales y técnicos vinculados a la sanidad vegetal.
El doctor Esteban Ceriani (Instituto de Micología y Botánica de la Universidad de Buenos Aires), la doctora Gabriela Piñeyro (INIA) y el doctor Martín Bollazzi (Fagro), compartieron con los asistentes aspectos vinculados al reconocimiento de síntomas, biología del insecto, mecanismos de dispersión, monitoreo y estrategias de manejo, con foco en fortalecer las capacidades de detección temprana y respuesta coordinada frente a una especie con potencial de expansión.
En Uruguay, Bollazzi alertó los primeros casos en Montevideo en el año 2023 y al año siguiente se confirmaron nuevos focos en Rivera. Según explicaron, la llegada y expansión a nivel local estén asociadas a más de una vía: por un lado, el movimiento de materiales, bienes o plantas vinculados al comercio y al tránsito humano; por otro, la proximidad regional con zonas donde la especie ya fue registrada, como Argentina y Brasil.
Si bien el problema se ha observado en arbolado urbano y especies ornamentales o leñosas, más que como daño productivo generalizado en plantaciones comerciales, los expertos señalaron que el potencial de dispersión de la plaga hace necesaria una vigilancia activa y sostenida. En el mundo, el barrenador tiene más de 600 hospederos reportados, entre ellos especies de importancia forestal, frutícola y ornamental como Eucalyptus, Casuarina, Citrus, Acer, Platanus, Ficus, Bauhinia y Ricinus.
Señales para reconocer el problema
Entre las señales tempranas para reconocer el problema, los expertos mencionaron pequeños orificios en troncos y ramas, exudación de savia, acumulación de aserrín compactado, decoloración de corteza, galerías internas y muerte regresiva de ramas. Ante sospechas, recomendaron reportar los casos a las autoridades oficiales, eliminar el material afectado y prevenir el movimiento de restos infectados.
“En árboles con ataques localizados se recomienda podar las ramas afectadas. En ataques severos, con abundante aserrín y presencia extendida de galerías, puede ser necesario talar el árbol al ras del suelo y eliminar también el tocón. El material debe destruirse mediante chipeado, quema o entierro, asegurando que no queden insectos vivos ni madera infectada capaz de permitir la dispersión”, apuntaron.
Entre las medidas de prevención, mencionaron monitorear árboles susceptibles, especialmente en zonas urbanas, puertos, viveros, áreas de frontera y sitios con alto movimiento de materiales; no trasladar madera, ramas, restos de poda ni plantas sospechosas; capacitar a técnicos, viveristas, empresas forestales, municipios y podadores para reconocer síntomas; reportar sospechas rápidamente; destruir correctamente el material infectado, y fortalecer herramientas de vigilancia con trampas y atrayentes, ajustadas a condiciones locales.
“La estrategia más sólida es el manejo integrado, con fuerte énfasis en vigilancia, saneamiento y contención”, afirmaron. Y agregaron que “el control químico no debe presentarse como la solución principal, porque el insecto vive protegido dentro de la madera y porque el daño está asociado también a hongos simbiontes”.
Notificaciones
Las notificaciones pueden realizarse a través del trámite “Comunicación de posible presencia de plagas”, disponible en el portal Gub.uy. (Ver QR)
La detección temprana y el aviso oportuno por parte de la ciudadanía son fundamentales para fortalecer la vigilancia fitosanitaria y contribuir al monitoreo de la dispersión de esta plaga en el territorio nacional.
Para conocer más sobre las características del escarabajo barrenador, los daños que ocasiona y las recomendaciones para su identificación, se encuentra disponible la cartilla técnica elaborada por el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) y otras instituciones.
La DGSA agradece la colaboración de la población en la vigilancia fitosanitaria, una herramienta clave para la protección del patrimonio vegetal y la producción agropecuaria del país.
