ENERGÍA / NUEVAS RUTAS DEL PETRÓLEO

Irak activa una salida petrolera por Siria mientras Chevron apuesta por un corredor alternativo a Ormuz

Tres petroleros cargaron en el puerto sirio de Baniyas casi 1,42 millones de barriles de fuel oil iraquí destinados al mercado estadounidense. La operación confirma el uso comercial de una ruta mediterránea que Bagdad pretende consolidar mediante un oleoducto y nuevas inversiones de Chevron.

Irak comenzó a utilizar Siria como una vía alternativa para colocar derivados del petróleo en los mercados internacionales y reducir su dependencia del estrecho de Ormuz, afectado por las tensiones militares entre Estados Unidos e Irán.

Tres petroleros de tipo Aframax cargaron en el puerto mediterráneo de Baniyas aproximadamente 1,42 millones de barriles de fuel oil de origen iraquí entre junio y julio, según datos de navegación de Kpler y fuentes vinculadas con la terminal.

El buque On Passion salió de Baniyas con unos 716.600 barriles. Parte de la carga fue descargada en Bahamas y el resto tenía como destino Texas. Los petroleros Nissos Christina y Green Warrior transportan otros 288.500 y 414.400 barriles, respectivamente, hacia la costa estadounidense del golfo de México.

Se trata de los primeros cargamentos de fuel oil despachados desde Siria con destino a Estados Unidos. El producto fue trasladado desde Irak hasta Baniyas mediante camiones cisterna, una solución que permitió activar rápidamente el corredor, aunque con costos elevados, menor capacidad y mayores riesgos logísticos.

Desde comienzos de mayo, alrededor de 900 camiones descargan diariamente en la terminal siria, que estaría cargando un petrolero cada siete o diez días. El combustible iraquí enviado por esta ruta también llegó a compradores de España y Egipto.

Hasta el momento, las operaciones están limitadas al fuel oil. Las instalaciones de Baniyas fueron acondicionadas para recibir petróleo crudo y nafta, pero no existe confirmación de que esos productos hayan comenzado a exportarse desde el puerto.

El corredor terrestre coincide con el desembarco de Chevron en nuevos proyectos energéticos iraquíes. La compañía estadounidense firmó el 17 de julio tres acuerdos preliminares con el Gobierno de Bagdad: dos vinculados con el aumento de la producción petrolera y un tercero relacionado con una nueva ruta de exportación.

Los proyectos productivos comprenden los campos West Qurna 2 y Nasiriya, en el sur del país. Sin embargo, las negociaciones todavía deberán traducirse en contratos definitivos, programas de inversión y condiciones operativas.

Ese mismo día, Irak y Siria firmaron en Washington un acuerdo para avanzar en la rehabilitación del histórico oleoducto hacia Baniyas. Un consorcio internacional encabezado por empresas estadounidenses, entre ellas Chevron, deberá preparar los estudios técnicos, financieros y de factibilidad.

El proyecto contempla conectar las zonas productoras iraquíes con Haditha y, desde allí, establecer salidas hacia Baniyas y el puerto turco de Ceyhan. Las autoridades mencionaron una capacidad potencial inicial de hasta dos millones de barriles diarios, aunque el volumen dependerá del diseño definitivo y de la viabilidad económica y de seguridad.

La infraestructura no ofrecerá una solución inmediata. La reconstrucción de un oleoducto que atraviesa varios países demandará años, importantes inversiones y acuerdos estables entre gobiernos cuyas relaciones estuvieron condicionadas por guerras, sanciones y cambios políticos.

La mayor parte de las exportaciones iraquíes continúa saliendo desde las terminales del golfo Pérsico y atravesando Ormuz. Los cargamentos destinados a Europa deben luego cruzar el mar Rojo y el canal de Suez o utilizar el oleoducto egipcio Sumed, rutas también afectadas desde 2023 por los ataques hutíes contra la navegación.

La estrategia iraquí se suma a la carrera regional por desarrollar corredores que eviten los principales puntos de estrangulamiento marítimo. Emiratos Árabes Unidos amplía su oleoducto hacia Fujairah, mientras navieras y países importadores buscan trayectos alternativos ante las alteraciones de Ormuz, Bab el-Mandeb y Suez.

Irak no está en condiciones de sustituir a Ormuz en el corto plazo. Su apuesta consiste en dejar de depender exclusivamente de esa vía. La ruta por Siria ofrece una salida mediterránea, mientras que la participación de Chevron agrega capital, tecnología y respaldo político estadounidense a un proyecto que combina seguridad energética, infraestructura y una nueva disputa por la influencia regional.

UYPRESS -Montevideo - URUGUAY - 24 Julio 2026