El túnel del siglo que promete unir dos continentes y cambiar para siempre el mapa global
Dependiendo del trazado final y de las obras complementarias, el costo podría ubicarse entre 10.000 y 30.000 millones de euros, con un margen de realización de entre nueve y quince años.Europa y África podrían quedar unidas por primera vez a través de un enlace ferroviario permanente bajo el mar.
España y Marruecos avanzan en la reactivación del histórico proyecto del túnel submarino del Estrecho de Gibraltar, una obra de infraestructura que lleva más de cuatro décadas en estudio y que, de concretarse, modificaría las rutas comerciales, logísticas y turísticas entre ambos continentes.
Durante 2026, ambos gobiernos aceleraron estudios técnicos y nuevas inversiones para analizar la viabilidad definitiva de un trazado ferroviario de aproximadamente 42 kilómetros entre Punta Paloma, en Tarifa, y las cercanías de Tánger. La iniciativa es impulsada por la Sociedad Española de Estudios para la Comunicación Fija a través del Estrecho de Gibraltar (SECEGSA) y organismos marroquíes vinculados al transporte y la infraestructura.
El megaproyecto volvió al centro de la escena después de que España aprobara nuevos fondos destinados a estudios geológicos y de ingeniería, especialmente en una de las áreas más complejas del trazado: el Umbral de Camarinal, una zona submarina de gran profundidad y fuerte actividad geológica.
¿Cómo sería el túnel que uniría Europa y África?
Según los últimos estudios técnicos, el proyecto contempla un túnel ferroviario exclusivo para trenes de pasajeros y mercancías. El recorrido total abarcaría 42 kilómetros, de los cuales casi 28 kilómetros estarían bajo el mar. En algunos puntos, la infraestructura se sumergiría profundidades cercanas a los 475 metros.
El diseño preliminar prevé dos túneles ferroviarios paralelos y una galería central de servicio y emergencias. La idea de permitir el paso de autos particulares quedó descartada en las últimas revisiones técnicas, aunque sí podrían circular trenes lanzadera para vehículos y carga pesada.
Los especialistas consideran que la obra es técnicamente posible con la tecnología actual de tunelación. Sin embargo, el principal desafío continúa siendo la geología del Estrecho de Gibraltar. El Umbral de Camarinal presenta corrientes complejas, actividad sísmica y un terreno submarino considerado inestable para perforaciones de gran escala.
Las estimaciones económicas también muestran la magnitud del proyecto. Dependiendo del trazado final y de las obras complementarias, el costo podría ubicarse entre 10.000 y 30.000 millones de euros. Algunas proyecciones señalan que la construcción demandaría entre nueve y quince años.
Más allá del desafío ingenieril, el túnel es visto como una infraestructura estratégica para el comercio internacional y la integración logística entre Europa y África.
Actualmente, el tránsito entre España y Marruecos depende principalmente de ferris y rutas marítimas. La futura conexión ferroviaria permitiría reducir tiempos de transporte y ampliar la circulación de mercancías entre puertos, centros industriales y corredores ferroviarios internacionales
Además, el proyecto podría fortalecer el papel de la nación árabe y amazigh como plataforma industrial y logística hacia Europa, especialmente tras el crecimiento del puerto Tánger Med y de los corredores comerciales del norte africano
La idea de unir físicamente ambos continentes no es nueva. Los primeros estudios modernos comenzaron a fines de la década de 1970, aunque existen propuestas que se remontan al siglo XIX. Desde entonces, distintos gobiernos retomaron periódicamente la iniciativa, aunque las dificultades técnicas y financieras frenaron su avance.
En los últimos años, el contexto geopolítico y el crecimiento del comercio internacional volvieron a darle impulso. La organización conjunta del Mundial 2030 entre España, Marruecos y Portugal también aparece como uno de los factores que aceleraron las conversaciones bilaterales.
