impacto mundialEl impacto mundial por una Venezuela produciendo más crudo, la "exageración" que no va a pasar y Vaca Muerta

Las multinacionales del sector llegarán al país caribeño, EE.UU. se verá beneficiado de entrada y los reacomodos en el mapa energético internacional se irán notando un poco más tarde, según proyecciones.Cuando las empresas petroleras internacionales regresen a Venezuela (salvo Chevron que se ha mantenido allí) y comiencen a elevar la producción de crudo sostenidamente —tal es el escenario—, el país podrá lograr unareinserción en el mercado mundialcomo en sus mejores tiempos, antes del brutal deterioro de su industria.

El país pasó de producir unos 3,5 millones de barriles por día (b/d) de petróleo en 1997 (su pico más alto, antes de la asunción de Hugo Chávez a la Presidencia) y fue bajando abruptamente hasta llegar a unos 850.000 b/d. El objetivo de la administración Trump tras la intervención en Venezuela es que se llegue a los niveles de 1997 en unos seis o siete años; una meta ambiciosa que puso en manos de privados extranjeros

¿Qué pasará en el mercado internacional si las multinacionales levantan los números? Según expertos de la industria consultados por El País, a corto plazo (uno o dos años) no habrá mayor impacto a nivel internacional porque es lo que llevará llegar a cierta “normalización mínima” de la industria.

En términos generales, calculan que el año 2026 termine con Venezuela produciendo unos 1,2 millones de b/d, si todo se encamina.

Según Mario Hoyer, analista petrolero venezolano, en entrevista con El País desde Houston (Texas), Venezuela podría llegar a unos 3 millones de b/d en diez años, con más inversiones, recuperación de los pozos y mejoras en las capacidades de manejo de la industria, entre otros aspectos. Mientras tanto, en uno o dos años, se irá sintiendo el impacto de la mejora en forma muy gradual.

“Todo estará en función de cuándo las multinacionales —como Exxon-Movil, ConocoPhillips, Repsol, Eni u otras— regresen a Venezuela, y esto dependerá no sólo de lo que quiera el presidente Trump, sino del riesgo país de Venezuela y otros indicadores que tendrán en cuenta”, afirmó, agregando que existe cierto excepticismo en varias compañías.

Hoyer, quien participó en la “apertura petrolera” que vivió Venezuela a comienzos de los ‘90, rememoró que la entrada de más de 30 empresas al país en ese entonces, llevó unos tres o cuatro años. Algo comparable podría ocurrir ahora.

La llamada “apertura petrolera” fue un proceso iniciado en los años ‘90 (Rafael Caldera era presidente), para atraer inversión extranjera y desarrollar la industria venezolana, permitiendo participación privada en campos petroleros en la Faja del Orinoco, lo que resultó en aumento de producción. Ese proceso fue revertido por el gobierno de Hugo Chávez con nacionalizaciones y control estatal.

Las empresas extranjeras, entonces, se tuvieron que ir del país y tampoco pudieron regresar porque las sanciones de EE.UU. al régimen chavista así lo impedían, salvo excepciones de otorgamiento de licencias especiales para operar (léase, Chevron). Pero ahora, EE.UU. ha tomado las “riendas en el asunto” y cambia el juego.

El País conversó con Antonio de la Cruz, presidente de Inter-American Trends —y con conexiones con la primera administración Trump— quien afirmó que, en primera instancia, a partir de este año el mayor impacto (beneficio) de todo esto lo va sentir Estados Unidos, hacia donde va a ir el petróleo para ser refinado en el Golfo de México (“Golfo de América”), según rebautizó Trump.

Esto podría llevar a que los precios de la gasolina bajen un poco en el mercado estadounidense, y también la inflación seguiría el mismo curso allí (es, justamente, lo que busca Trump). El impacto en otros países, dependerá de otras variables de cada uno.

Cuando la producción petrolera venezolana aumente como para ser exportada a otros países, bajo el control o administración estadounidense, podría haber un reacomodo en el tablero mundial del crudo. China, por ejemplo, si bien recibió la “invitación” del presidente de EE.UU. (igual que Rusia) para comprar el crudo venezolano, es probable que lo haga parcialmente considerando sus tensiones con la potencia del norte (además, tendrá que pagar mucho más que ahora, porque hoy adquiere ese crudo con descuentos o exoneraciones como pago de la deuda venezolana).

Según De la Cruz, es probable, entonces, que China sustituya parte de esa importación que venía de Venezuela, por crudo ruso o iraní. Es un ejemplo de otros movimientos que podrían darse a nivel mundial.

Trump ha señalado en diversas oportunidades que hay países que “no pertenecen a Occidente”, lo que podría derivar en que tengan que volver a recurrir a proveedores que les sean más cercanos geográficamente.

El precio internacional del crudo
El consumo mundial de petróleo es de 100 millones de b/d, en promedio, y se producen entre 101 millones y 102 millones de b/d. Esos niveles llevan a un precio de entre US$ 50 y US$ 60 el barril.

Alrededor del 33% de la producción mundial es de EE.UU. (13 millones de b/d), Rusia (10,9 millones de b/d) y Arabia Saudita ( 9 millones de b/d).

Venezuela, con sus 850.000 b/d alcanza solo al 1% de la producción mundial, pero exporta casi 750.000 b/d (esto, antes del bloqueo de buques por parte de EE.UU.), lo que significa el 7% de la exportación mundial de crudo, observa De la Cruz.

Consultado sobre el impacto en el precio futuro del petróleo por el incremento de la producción en Venezuela, De la Cruz afirmó: “El precio del crudo se mantendrá estable a corto plazo, así como el de otras materias primas. Es posible que también se mantenga estable cuando Venezuela llegue a, digamos, unos 2,5 millones de b/d de crudo en el año 2032, pero dependerá de cómo estén los países productores mundiales en ese momento, del crecimiento de sus economías, de la demanda de crudo y de las energías renovables”, enumeró.

Hoyer consideró que el precio del crudo no llegará a los US$ 50 por barril, como dice Trump. “Eso es una exageración política que no va a ocurrir”, concluyó.

Vaca Muerta, Moody´s, Rystad Energy y la OPEP
Vaca Muerta, en Argentina, está pendiente de los potenciales efectos de la producción petrolera venezolana en el sector, ya que podrían significar a largo plazo un menor margen de su rentabilidad, reportó la agencia española de noticias EFE.

Según la calificadora de riesgo Moody’s, la magnitud de la inversión requerida y el tiempo necesario para aumentar la producción en Venezuela, hacen poco probable a corto y mediano plazo cambios en los precios globales del crudo.

Según Trump, las petroleras estadounidenses invertirán más de US$ 100.000 millones para revitalizar la industria petrolera venezolana, pero está por verse. Rystad Energy calcula que para llegar a un producción de unos 3 millones de b/d en unos siete u ocho años (que es la meta), se requerirán US$ 183.000 millones.

Rystad Energy proyecta que un alza de la producción venezolana no necesariamente significará más petróleo a nivel mundial si la producción disminuye en otras regiones, y su impacto en el nuevo mapa energético mundial dependerá también de la evolución de las energías renovables.

Mario Hoyer, experto venezolano en el tema, dijo a El País que Venezuela, solo con Chevron y sin los actuales problemas de almacenaje, podría recuperar en cuestión de semanas, los 850.000 b/d que venía produciendo en las últimas semanas. Incluso le será relativamente fácil —continuó el experto—, llegar a unos 150.000 b/d adicionales este año. “Pero luego pesarán más las limitaciones de la industria en términos de infraestructura (oleoductos, estaciones de bombeo, etc.)”, agregó, mostrándose cauto.

Antonio de la Cruz se preguntó retóricamente cómo va a ser la participación de Venezuela en la OPEP cuando, eventualmente, supere la cuota establecida por la organización.
Uruguay atento para la compra de crudo
Uruguay compra petróleo a diversos países, como Brasil, Argentina, EE.UU., entre otros.

Hoy analiza la oportunidad de aumentar sus compras a Argentina (Vaca Muerta), si así lo requiere.

Al respecto, De la Cruz opinó: “Ancap va a comprar crudo como lo hace siempre, aunque Venezuela aumente su producción petrolera. Vaca Muerta va a elevar su producción y ese es el proveedor natural, por cercanía, de Ancap. Con Chávez sí se podían hacer otros negocios y arreglos, ahora no”.

Diario EL PAIS -Montevideo - URUGUAY - 13 Enero 2026