¿Tren de pasajeros entre Montevideo y Canelones? Los pasos que está dando el gobierno y la ventaja que ofrece el Ferrocarril Central
El Poder Ejecutivo está estudiando cuál es el negocio que quiere abrir en este tema para ofrecerle a los privados; es un proceso previsto para el mediano y largo plazo.Los focos por estos días apuntan a la reforma del transporte metropolitano que entró en una etapa de definiciones para determinar si habrá túnel a lo largo de todo 18 de Julio para que transiten los ómnibus BRT o si por el contrario se busca una alternativa que no implique una obra de esa envergadura.
Esa reforma, sin embargo, abarca solo a una parte de Montevideo. Se trata de dos corredores que van desde la Ciudad Vieja hacia las zonas este y noreste de la capital. El ala oeste de la ciudad, en tanto, no está incluida en esta etapa de obras de infraestructura que impulsa el gobierno.
La decisión tiene sus argumentos: el corredor de 8 de octubre es el que más personas mueve a diario y el de avenida Italia es el tercero. Y, además, tal como dijo en entrevista con El Observador, Lúcio De Souza, arquitecto detrás de la propuesta del gobierno, las obras más importantes (intercambiador en Tres Cruces y túnel por 18 de Julio) las aprovechan ambos corredores.
Sin embargo, buena parte de la capital, que sufre de los mismos problemas respecto al transporte público, no está cubierta por esta reforma y en la Intendencia de Montevideo están analizando otras opciones. El director de Movilidad del gobierno de Mario Bergara, Germán Benítez, dijo a Brecha que espera contar para las zonas del oeste con las unidades de ómnibus que se liberen en la medida que la reforma del este quede operativa con megabuses de 200 personas. En 2024, el Centro de Investigaciones Económicas (Cinve), impulsor inicial de la reforma, estimaba que serían cerca de 200.
Pero, al mismo tiempo, el Poder Ejecutivo trabaja sobre la posibilidad de reactivar un tren de pasajeros entre Montevideo y Canelones con una gran ventaja: buena parte de la infraestructura ya está desarrollada gracias a la obra del Ferrocarril Central.
Fue el intendente del departamento canario, Francisco Legnani, el que volvió a poner sobre la mesa el tema la semana pasada al asegurar que recibió el interés de una empresa japonesa con sede en San Pablo de operar el tren de pasajeros entre Montevideo y Canelones y que esa empresa pediría una reunión con el Ministerio de Transporte.
Si bien la empresa aun no dio ese paso, el Poder Ejecutivo sí recibió el interés de otras empresas europeas e incluso hay algunas iniciativas que plantean que la Administración de Ferrocarriles del Estado (AFE) podría tener un papel relevante, según dijo a El Observador el director de Transporte Ferroviario, Waverley Tejera.
Sin embargo, el trabajo del gobierno todavía está en un paso previo. Las autoridades están evaluando cuál es el negocio que Uruguay tiene para ofrecerle a los privados en este tema además de estar analizando qué elementos de seguridad, señalización, material rodante y mantenimiento, entre otros aspectos, se precisan para desarrollar el tren de pasajeros.
¿Hasta dónde llegaría ese tren? Legnani habló de un tren de pasajeros que inicialmente llegaría hasta la ciudad de Canelones, a unos 40 kilómetros. Atravesaría La Paz, Las Piedras, 18 de Mayo, Progreso y Joanicó, haciendo el eje de ruta 5.
Sin embargo, la gran ventaja está hasta unos kilómetros antes. Entre Montevideo y Progreso hay 26 kilómetros que son en vía doble lo que permite un tránsito más fluido y que convivan de mejor forma los trenes de pasajeros con los de carga, que son el motivo por el que se desarrolló el ferrocarril.
“Estamos estudiando, en el área metropolitana, la potencialidad de poner un sistema de pasajeros en el Ferrocarril Central, porque ya tenemos la infraestructura hecha, entonces tenemos la mitad del camino resuelto entre Montevideo y Progreso, sería una especie de tren de cercanías”, había dicho a El Observador el propio Tejera en noviembre de 2025.
Los corredores previstos en la reforma del transporte metropolitano y un posible tren de cercanías
Todo este análisis se enmarca dentro del Sistema de Transporte Metropolitano y el objetivo del Ministerio de Transporte es que el ferrocarril se transforme en uno de los “ejes vertebradores".
Para eso, el horizonte es que el ferrocarril esté “integrado” tanto operativa como tarifariamente con el resto de las formas de transporte. “A lo que tenemos que aspirar es que el vecino, con la tarjeta STM, se tome el tren, se baje, espere máximo 5 minutos y se tome un ómnibus que lo lleve a su destino final”, decía Tejera en aquella entrevista.
De todos modos, eso genera una serie de desafíos porque es necesario integrar el ferrocarril a un sistema que ya está armado. Incluso, no está claro hasta dónde podría llegar el tren en Montevideo. El ideal sería la Estación Central pero en el gobierno reconocen que eso en el corto plazo es inviable.
Los primeros análisis que ha realizado el Ministerio de Transporte plantean que con la infraestructura del Ferrocarril Central y la demanda existente podría ser “viable” un tren entre Montevideo y Progreso.
“Tenemos que ordenarlo y estamos trabajando en eso pero es algo más en el mediano y largo plazo porque hay que tener claro que lo que viabiliza el ferrocarril en Uruguay hoy es la carga. Entonces tenemos que solidificar eso para poder avanzar en el resto”, explicó Tejera.
Estudio de factibilidad
En abril de 2025 el gobierno presentó junto con la empresa francesa SETEC, en el marco del memorándum de entendimiento firmado en 2024, un estudio de factibilidad para implementar un servicio ferroviario de pasajeros.
El estudio incluyó un tren hasta 25 de agosto en Florida. “Las conclusiones apuntan a un proyecto viable y escalable, con potencial para impulsar el desarrollo sustentable y mejorar la movilidad del área metropolitana”, dice la web del Ministerio de Transporte.
El trabajo, al que accedió El Observador, señala que el "tren de viajeros del Ferrocarril Central" podría estar en servicio recién hacia 2030 por los "plazos requeridos para estudios de diseño finales, adecuación de estaciones, desarrollo de infraestructura energéticas y ferroviarias, adquisición de material rodante y organización de la operación".
El estudio reconoce algunas dificultades para calcular la demanda a partir de los datos disponibles (porque las líneas que intervienen dependen de distintos gobiernos departamentales y porque no hay datos para todas las líneas) pero asegura que el servicio de tren permitiría "un ahorro promedio de 5 minutos para los usuarios de acuerdo con la demanda analizada". El trayecto Montevideo-Progreso llevaría unos 42 minutos en el escenario más rápido.
De todos modos, señala que el ahorro de tiempo no es la única ventaja del servicio y destaca la comodidad y la calidad. "El ahorro de tiempo así como la comodidad y calidad del servicio incitarán a un cambio modal del vehículo privado al tren. Este cambio modal si se realiza de vehículos a combustión hacia un modo de tecnología limpia, como sería el caso del tren de viajeros del Ferrocarril Central, contribuye a una reducción de emisiones GEI y otros gases contaminantes", dice el estudio.
"El análisis de tráfico (volúmenes relevantes) y en general el bajo nivel de inversión residual necesario para la implementación de un servicio de pasajeros tienden a demostrar la oportunidad del proyecto", concluye.
