tecnología forestalLa tecnología forestal mejora la gestión: ayuda a la resolución de problemas y la toma de decisiones.

Incorporación de sensores de piso para mediciones de cuencas, caudales, variables de sitio, monitoreo de crecimiento, volumen, sanidad y distintas variables que permiten comprender con mayor precisión el comportamiento del monte.

Con la participación de expertos de las facultades de Agronomía e Ingeniería de la Universidad de la República (Udelar), la Universidad Tecnológica (UTEC), el Instituto de Investigaciones Forestales y Agropecuarias de Bariloche ( IFAB–INTA Bariloche), y representantes de empresas forestales (como UPM, Montes del Plata, Weyerhaeuser NR e Interagrovial S.A.), se realizó a fines de marzo la Jornada de actualización en Teledetección y manejo forestal del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA). El evento consolidó un espacio de intercambio estratégico entre la academia y la industria, y demostró la adopción y los avances en la integración de datos y tecnologías en este sector.

Andrés Hirigoyen, investigador de INIA, repasó algunos de los principales avances que hoy permiten aplicar tecnologías de alta y mediana resolución al monitoreo, planeamiento, inventario y sanidad forestal.

Sensores remotos, sistemas LiDAR, imágenes hiperespectrales y modelos de análisis integrados forman parte del conjunto de herramientas que generan información precisa para responder a desafíos productivos, ambientales y sanitarios en un sector con alta adopción tecnológica.

Dijo que la jornada buscó “mostrar cómo avanzamos desde el sistema forestal en un tema que hoy resulta estratégico para el sector forestal. A partir del diálogo permanente con las empresas no solo respondemos a demandas concretas, sino que también impulsamos líneas de trabajo propias en áreas donde la tecnología abre nuevas posibilidades de aplicación”.

Agregó que “la teledetección abarca un conjunto amplio de herramientas”, sin limitarse a los drones, “También incorpora sensores de piso para mediciones de cuencas, caudales, variables de sitio, monitoreo de crecimiento, volumen, sanidad y distintas variables que permiten comprender con mayor precisión el comportamiento del monte”.

La jornada también permitió mostrar el trabajo que INIA viene desarrollando en formación de recursos humanos: estudiantes de maestría y doctorado expusieron investigaciones vinculadas al área, lo que refleja el volumen de conocimiento que hoy se genera en este campo, apuntó Hirigoyen.

TRABAJOS CON LiDAR.

En la actividad “se presentaron trabajos con LiDAR, tanto aéreo como terrestre”. Es un “sensor que emite pulsos láser; esos pulsos viajan por el aire, impactan sobre los árboles, rebotan y vuelven al sensor. A partir de esa información se pueden estimar variables dasométricas como altura, área basal, volumen, biomasa y densidad, además de realizar conteo de árboles con alta precisión”.

El progreso en la integración de variables ha sido notable. Actualmente, el enfoque ha evolucionado más allá de la simple medición de altura o volumen. Ahora se combina información proveniente de sensores con datos del suelo, la edad del rodal y la calidad del sitio. Esta integración permite construir modelos más sólidos y precisos que facilitan la toma de decisiones en el manejo forestal, todo ello potenciado por los avances en inteligencia artificial.

SANIDAD FORESTAL Y MONITOREO AMBIENTAL.

En sanidad forestal, “uno de los resultados más relevantes fue mostrar cómo las imágenes hiperespectrales permiten detectar señales de estrés antes de que aparezcan síntomas visibles en campo”, comentó. “Eso abre una posibilidad concreta de anticipación frente a problemas sanitarios, porque permite identificar cambios bioquímicos tempranos en los árboles y actuar antes de que el daño avance”.

Las presentaciones también se vincularon al “monitoreo ambiental, como estimación de carbono en bosques nativos, análisis de resiliencia de pinos frente a estrés hídrico y evaluación de series históricas de precipitaciones”. Son avances que permiten saber “dónde y cuándo actuar de cara a los próximos eventos extremos”.

“A su vez, hay aplicaciones vinculadas al monitoreo de bosque nativo, la prevención de incendios forestales y el análisis de variables hidrológicas, que muestran cómo estas herramientas empiezan a responder también a desafíos ambientales y regulatorios”, detalló.

De esa forma “quedó claro que la tecnología dejó de ser solamente una herramienta de observación”, pues “permite transformar datos en información útil”.

Para Hirigoyen, lo de más valor fue observar cómo la tecnología “ya está resolviendo problemas concretos del sector”.

(En base a información de INIA).

TODO EL CAMPO -Montevideo - URUGUAY - 07 Abril 2026