Escaló el conflicto en el principal puerto del país: el SUPRA endureció las medidas 

La empresa calificó las exigencias salariales como "inviables" y contrarias a un proceso de negociación responsable y “de buena fe".El conflicto laboral en Terminal Cuenca del Plata (TCP), principal operador de contenedores del puerto de Montevideo, ingresó este miércoles en una nueva fase de alta tensión luego de que el Sindicato Único Portuario y Ramas Afines (SUPRA) resolviera declarar un paro por tiempo indeterminado a partir de las 15 horas, una medida que amenaza con profundizar las afectaciones en la operativa portuaria y generar consecuencias sobre el comercio exterior uruguayo. No obstante ayer se anunció que de manera parcial los trabajadores retomarían sus tareas desde la hora 7 de hoy.

La decisión sindical se produjo en medio de las negociaciones por un nuevo convenio colectivo y pocas horas después de que la empresa, integrada mayoritariamente (80%) por la multinacional belga Katoen Natie y por la Administración Nacional de Puertos (ANP), difundiera públicamente información sobre el sistema salarial vigente con el objetivo de refutar las afirmaciones realizadas por la organización gremial. En un nuevo comunicado dirigido a usuarios y operadores, Terminal Cuenca del Plata confirmó la declaración de «paro de actividades por tiempo indefinido con reintegro espontáneo» anunciada por el sindicato y calificó de «extrema gravedad» las condiciones planteadas por el gremio para retomar el diálogo. La escalada del conflicto se produce en uno de los sectores más sensibles para la economía nacional, considerando que la terminal especializada de contenedores concentra una parte sustancial del comercio exterior uruguayo y constituye uno de los principales nodos logísticos del país.

La exigencia sindical que detonó la ruptura

Según informó oficialmente TCP, el SUPRA planteó como condición previa para sentarse a negociar que la empresa otorgue beneficios económicos extraordinarios a la totalidad de los trabajadores mientras se desarrollan las conversaciones.

La primera alternativa propuesta por el sindicato consiste en el pago de un complemento salarial de 50.000 pesos líquidos mensuales para todos los funcionarios durante el período de negociación. La segunda plantea garantizar un mínimo de 25 jornales mensuales a la totalidad del personal, independientemente de la existencia efectiva de actividad laboral. Para la empresa, estas exigencias resultan incompatibles con un proceso normal de negociación colectiva. «TCP considera que este planteo reviste una extrema gravedad, en tanto condiciona el inicio del diálogo a exigencias económicas ajenas al normal desarrollo de una negociación colectiva», sostuvo la compañía. La empresa agregó que no puede aceptar una posición de esa naturaleza porque la considera «inviable, improcedente y contraria a un proceso de negociación responsable y de buena fe».

La disputa por el sistema salarial

Uno de los principales puntos de enfrentamiento entre ambas partes refiere al sistema de remuneración actualmente vigente en la terminal.

El SUPRA ha sostenido que el convenio salarial acordado en el ámbito de los Consejos de Salarios garantiza actualmente un mínimo de 13 jornales mensuales para los trabajadores y ha remarcado que, antes de la aprobación de ese régimen en 2015, la empresa no ofrecía ingresos mínimos asegurados. La organización sindical también cuestionó que para acceder a esos jornales garantizados los trabajadores deban mantenerse a disposición de la empresa durante todo el mes, incluso cuando no sean convocados efectivamente a desempeñar tareas. Asimismo, el sindicato ha vinculado sus reclamos a la situación económica de la empresa, señalando que TCP opera bajo una concesión estatal extendida hasta el año 2081 y cuenta con prioridad de atraque en el puerto de Montevideo, circunstancias que, a juicio del gremio, deberían traducirse en mejores condiciones salariales y laborales. Sin embargo, la empresa decidió hacer pública la estructura actual de jornales garantizados con el propósito de demostrar que la realidad salarial es diferente a la presentada por el sindicato.

Los números que difundió TCP

De acuerdo con la información divulgada por la terminal, el sistema vigente alcanza a un total de 554 trabajadores distribuidos en diferentes categorías de garantía salarial. Los datos difundidos indican que únicamente 23 trabajadores tienen garantizados 13 jornales mensuales, mientras que otros 45 cuentan con 15 jornales asegurados y 64 trabajadores poseen una garantía mínima de 18 jornales. La mayor parte de la plantilla, según la empresa, dispone de condiciones superiores. Un total de 197 trabajadores tiene garantizados 20 jornales mensuales, mientras que otros 69 poseen una garantía de 26 jornales.

A ello se suma un grupo de 156 trabajadores que percibe remuneraciones bajo régimen mensual fijo. Según la interpretación realizada por la compañía, estos datos muestran que apenas el 4% de los trabajadores se encuentra bajo el régimen mínimo de 13 jornales señalado por el sindicato, mientras que más de tres cuartas partes de la plantilla cuenta con garantías superiores o percibe remuneración mensual. La empresa sostiene que la difusión de estas cifras busca transparentar el funcionamiento del sistema remuneratorio y evitar interpretaciones que, a su juicio, no reflejan adecuadamente la situación salarial existente en la terminal.

Katoen Natie defiende el modelo laboral

La multinacional belga Katoen Natie ha insistido en que el actual esquema de remuneraciones no puede analizarse únicamente a partir del número mínimo de jornales garantizados. La empresa sostiene que existen diversos mecanismos complementarios de compensación que determinan ingresos efectivos superiores a los mencionados por el sindicato y afirma que el modelo laboral vigente ha acompañado el crecimiento operativo de la terminal y las inversiones realizadas durante los últimos años. Desde la perspectiva empresarial, el esquema actual ha permitido mantener altos niveles de ocupación y dotar de previsibilidad a la actividad portuaria en un sector caracterizado por importantes fluctuaciones operativas. La compañía también considera que la discusión salarial debe desarrollarse contemplando las exigencias de competitividad que enfrenta el puerto de Montevideo en el escenario regional.

La intervención del Ministerio de Trabajo

En paralelo al endurecimiento del conflicto, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social continúa desarrollando gestiones para acercar posiciones entre las partes. La propia empresa confirmó que había aceptado una propuesta ministerial destinada a retomar las negociaciones, aunque el proceso terminó frustrándose debido a las condiciones previas planteadas por el sindicato.

La situación genera preocupación en ámbitos gubernamentales y empresariales debido al potencial impacto que un conflicto prolongado puede tener sobre la operativa portuaria nacional. El puerto de Montevideo constituye uno de los principales motores logísticos y comerciales del país, por lo que cualquier alteración significativa en la actividad de la terminal especializada de contenedores repercute sobre múltiples cadenas productivas y exportadoras.

La advertencia legal de TCP

En el comunicado emitido tras la declaración del paro por tiempo indeterminado, Terminal Cuenca del Plata incorporó además un elemento adicional. La empresa anunció que ejercerá «todas las acciones legales que correspondan» contra cualquier persona física o jurídica, organización o entidad ajena a la negociación colectiva que, a su juicio, promueva, incentive o intervenga indebidamente en el conflicto. La advertencia apunta a preservar lo que la empresa considera el normal desarrollo de las negociaciones y la protección de sus derechos e intereses.

Diario LA-R Montevideo - URUGUAY - 02 Julio 2026