
Tras participar en el Foro Forestal Regional de Uruforest 2026, Ignacio Méndez Cunill sostuvo que Argentina puede atraer más inversiones para industrializar su madera. El empresario señaló ventajas productivas y reclamó estabilidad y mejoras logísticas, mientras su interpretación sobre las restricciones en países vecinos requiere distinguirse de las posiciones oficiales.
La disponibilidad de madera y las condiciones naturales favorables no alcanzan para asegurar nuevas inversiones industriales. Esa fue una de las cuestiones planteadas por Ignacio Méndez Cunill, empresario y referente de la → Sociedad Rural Argentina (SRA), en una entrevista publicada por Argentina Forestal después de su participación en → Uruforest 2026, en Juan Lacaze, Colonia.
Méndez Cunill consideró que Argentina tiene posibilidades de ampliar su desarrollo forestoindustrial, pero reconoció que el crecimiento esperado no se ha concretado pese a las ventajas disponibles. Su planteo combinó la necesidad de políticas previsibles para inversiones de largo plazo con la reducción de costos de transporte, mejoras de infraestructura y mayor incorporación de tecnología.
El intercambio regional permitió contrastar experiencias de Argentina, Brasil, Chile y Uruguay. Como había informado → ICI Forestal al presentar la programación del foro, la agenda incluyó mercados, logística, innovación y nuevos usos industriales de la madera.
De la disponibilidad de madera a la inversión industrial
El empresario destacó el potencial de las plantaciones del noreste argentino, la disponibilidad de materia prima y las posibilidades de desarrollar productos con mayor valor agregado. También sostuvo que mejorar la eficiencia debe acompañarse de condiciones económicas e institucionales que permitan sostener los proyectos durante períodos prolongados.
Un antecedente oficial permite dimensionar la base forestal argentina. La → Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca informó en agosto de 2025 que las actualizaciones cartográficas a mayo de ese año registraban 1.326.478 hectáreas de plantaciones. Corrientes, Misiones, Entre Ríos y Buenos Aires concentraban el 85,2% de esa superficie.
Ese registro corresponde a 2025 y no constituye una medición nueva de octubre de 2026. La superficie plantada tampoco determina por sí sola cuánto puede producir una industria: intervienen las especies, la edad y localización de los montes, los destinos de la madera y la capacidad de procesamiento disponible.
Por esa razón, las comparaciones entre países necesitan utilizar períodos y definiciones equivalentes. Los rendimientos de una plantación o los años hasta la cosecha tampoco pueden generalizarse sin identificar especie, sitio y producto final.
La lectura sobre Uruguay debe atribuirse
Méndez Cunill interpretó que las dificultades regulatorias y políticas que, a su juicio, enfrentan otros países del Cono Sur podrían abrir una oportunidad para Argentina. En particular, cuestionó las restricciones ambientales que considera existentes en Uruguay. Se trata de su valoración empresarial, no de una conclusión técnica consensuada del foro.
La posición expresada por el Gobierno uruguayo durante la misma exposición incorpora otros elementos. Según la comunicación de → Presidencia de la República del 22 de octubre, Yamandú Orsi valoró la inversión tecnológica y el empleo forestal, y sostuvo que el sector debe continuar desarrollándose con reglas claras y en equilibrio con los demás rubros productivos.
Consultado sobre una ampliación del área destinada a la forestación, Orsi indicó que el asunto estaba en análisis. Esa declaración no equivale a una autorización concreta de nuevas superficies, pero tampoco respalda una caracterización general del Gobierno como contrario al crecimiento del sector.
Los pendientes que identifica el empresario
En la entrevista, Méndez Cunill reclamó una agenda público-privada sobre logística, infraestructura y marco normativo. Mencionó herramientas de promoción de grandes inversiones y cambios en las reglas de transporte, trabajo y tierras como parte de las condiciones que considera necesarias para mejorar la competitividad argentina.
Esas propuestas deben distinguirse de las reformas efectivamente aprobadas y de los proyectos con financiación y ejecución confirmadas. La entrevista expresa expectativas de inversión y demandas empresariales; no anuncia una nueva planta adjudicada ni demuestra que capitales previstos para Uruguay, Brasil o Chile se hayan trasladado a Argentina.
El planteo deja una cuestión concreta para el desarrollo regional: cómo convertir el recurso forestal disponible en actividad industrial, empleo y exportaciones. La previsibilidad, la infraestructura y los costos aparecen como prioridades del empresario, junto con la necesidad de encontrar mercados para productos de mayor elaboración.
Fuentes principales
ICI Forestal – Elaboración propia a partir de fuentes verificadas. 26 de octubre de 2026.
