El → CAF —banco de desarrollo de América Latina y el Caribe— anunció recursos iniciales por US$ 1.000 millones para apoyar la preparación y respuesta regional ante El Niño 2026-2027. El financiamiento se complementará con asistencia técnica y herramientas de gestión de riesgos para proteger poblaciones, servicios e infraestructura.
El anuncio oficial fue publicado el 2 de octubre. La entidad prevé trabajar con gobiernos nacionales y locales, bancos de desarrollo y actores financieros y empresariales. La disponibilidad anunciada no equivale a desembolsos ya realizados: el comunicado no detalla asignaciones por país ni condiciones específicas de cada operación.
Un evento fuerte, con efectos diferentes por territorio
La → Organización Meteorológica Mundial (OMM) informó el 3 de setiembre que El Niño ya estaba establecido y que se esperaba una intensificación hacia niveles muy fuertes. Sus centros de predicción señalaron una probabilidad cercana al 100% de persistencia hasta febrero de 2027.
Esa probabilidad corresponde a la continuidad del fenómeno, no a la certeza de una inundación, sequía o pérdida productiva en un lugar determinado. La intensidad del calentamiento del Pacífico y sus consecuencias territoriales son dimensiones distintas del pronóstico.
CAF utiliza la expresión “súper Niño” para describir un escenario excepcional. El término no sustituye los pronósticos nacionales ni permite atribuir efectos uniformes a toda América Latina y el Caribe.
Preparación financiera y asistencia técnica
La estrategia contempla recomendaciones, asistencia técnica, ayuda humanitaria e intercambio de información. CAF también anunció un Libro blanco sobre preparación y gestión de emergencias.
El Foro CAF previsto en Panamá para el 27 y 28 de enero de 2027 incluirá una reunión de ministros de Economía dedicada a la gestión financiera de desastres y al fortalecimiento fiscal. La propuesta busca incorporar instrumentos para preparar, gestionar y transferir riesgos.
Agua, energía y continuidad productiva
El banco identifica posibles afectaciones al abastecimiento de agua y energía, daños en infraestructura e interrupciones logísticas. Para las cadenas forestales e industriales, esos ámbitos resultan relevantes por su relación con los accesos, el transporte y la continuidad de las operaciones.
El comunicado no anuncia una asignación específica para Uruguay ni una línea exclusiva para el sector forestal. Su alcance es regional y deberá concretarse mediante las operaciones y los programas que se acuerden.
Fuentes principales
ICI Forestal – Elaboración propia a partir de fuentes oficiales y técnicas.
