
La Amazonía brasileña registró 18.907 focos de calor en octubre, frente a 7.868 en el mismo mes de 2025, según datos del INPE difundidos por EFE. El aumento coincide con condiciones de sequía y episodios de humo que afectan a ciudades de la región. Las detecciones satelitales permiten seguir la actividad del fuego, pero no equivalen al número de incendios independientes ni a la superficie quemada.
El fuego volvió a intensificarse en la Amazonía brasileña durante octubre. El balance divulgado el 1.º de noviembre por EFE, a partir de información del → Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil (INPE), sitúa el incremento interanual de los focos de calor en 140,3%.
La misma cobertura informa que entre enero y octubre se acumularon 48.487 detecciones, por encima de las 43.131 contabilizadas durante todo 2025. La comparación describe un aumento frente al año anterior; no constituye, por sí sola, un récord histórico de incendios o de superficie afectada.
Qué registran los satélites
El Programa Queimadas del INPE detecta señales térmicas asociadas al fuego. Un incendio extenso puede generar varios focos y algunas quemas pequeñas, cubiertas por nubes o bajo la vegetación pueden escapar a la observación. Por eso, una detección no debe interpretarse automáticamente como un incendio distinto.
Tampoco corresponde convertir la cantidad de focos en hectáreas quemadas. El organismo dispone de productos específicos para estimar la superficie afectada y recomienda utilizar el satélite de referencia al comparar períodos, en lugar de sumar indiscriminadamente los registros de todos los sensores.
También es necesario distinguir territorios. El bioma amazónico, la Amazonía Legal —una delimitación administrativa brasileña— y el estado de Amazonas no abarcan la misma superficie. Un balance correspondiente a uno de esos ámbitos no puede trasladarse directamente a los otros.
El Niño aumenta la presión climática
El → Instituto Nacional de Meteorología de Brasil (INMET) publicó el 29 de octubre una actualización que prevé la continuidad e intensificación de El Niño. Para noviembre de 2026 a enero de 2027, el pronóstico indica mayor probabilidad de lluvias inferiores a lo normal en gran parte del norte brasileño y temperaturas elevadas en buena parte del país.
Se trata de una tendencia estacional, cuya expresión varía entre regiones y momentos. El boletín proyecta, al mismo tiempo, mayor probabilidad de precipitaciones superiores a lo normal en el sur de Brasil. El fenómeno no produce efectos uniformes sobre todo el territorio.
Las condiciones secas favorecen la propagación del fuego, pero el pronóstico climático no determina cómo comenzó cada incendio. La identificación de quemas deliberadas, negligencia u otras causas requiere investigaciones específicas.
Humo y respuesta de emergencia
La cobertura de EFE describe episodios de contaminación del aire en Manaos y otras ciudades amazónicas, además de suspensiones de actividades educativas presenciales durante octubre. Estos efectos amplían el alcance de la emergencia: el problema no queda limitado a la vegetación alcanzada por las llamas.
El → Instituto Brasileño del Medio Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables (Ibama) informó que, al 30 de octubre, su operación en el estado de Amazonas disponía de 252 profesionales y 11 aeronaves. El balance contabilizaba 361 incendios extinguidos y acciones recientes de combate en Parintins, junto con vigilancia y prevención en otros municipios.
Ese registro operativo corresponde a incendios atendidos por la operación. No es directamente comparable con el total de focos satelitales del bioma y tampoco significa que todos los eventos de la región estuvieran controlados.
Una agenda de prevención y protección del bosque
La información reunida muestra la necesidad de actuar en varios planos: detección temprana, capacidad de respuesta, fiscalización del uso del fuego y protección de las poblaciones expuestas al humo. La extinción de una ocurrencia no sustituye el seguimiento de las condiciones que pueden favorecer nuevos episodios.
Para interpretar la evolución de la temporada será necesario observar, además de los focos de calor, la superficie efectivamente quemada, los ecosistemas afectados y las condiciones locales. Esa distinción permite evaluar los daños y las políticas de prevención sin confundir indicadores diferentes.
Fuentes principales
- EFE Verde. (2026, 1.º de noviembre). → Los incendios en la Amazonía brasileña aumentan un 140% interanual en octubre por El Niño.
- Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales. (s. f.). → Programa Queimadas: preguntas frecuentes sobre detección y comparación de focos. Consultado el 2 de noviembre de 2026.
- Instituto Nacional de Meteorología. (2026, 29 de octubre). → Painel El Niño: Boletim de outubro é divulgado.
- Ibama. (2026, 30 de octubre). → Nota de atualização dos combates aos incêndios florestais no Amazonas — até 30/10/26.
Redacción ICI Forestal · 2 de noviembre de 2026.
