RUTAS DEL PETRÓLEO

Perim, la pequeña isla que podría disparar el petróleo y complicar a Trump

Una pequeña y árida isla de Yemen, situada entre la península arábiga y el continente africano, podría adquirir una importancia decisiva para el mercado mundial del petróleo y para el futuro político del presidente estadounidense Donald Trump.Perim —también conocida como Mayyun— se encuentra en medio del estrecho de Bab el-Mandeb, el paso que conecta el golfo de Adén con el mar Rojo y, a través del canal de Suez, con el Mediterráneo.

La isla divide el estrecho en dos canales. Su posición permite observar y vigilar el tránsito de petroleros, portacontenedores y otros buques que recorren una de las principales rutas comerciales entre Asia, Europa y América.

CNN obtuvo acceso exclusivo al lugar en medio de la guerra que enfrenta a los rebeldes hutíes de Yemen con fuerzas regionales y occidentales. El equipo periodístico debió interrumpir inicialmente su navegación hacia la isla debido a una posible presencia de drones.

El incidente mostró hasta qué punto la zona continúa expuesta a ataques y operaciones militares.

Una puerta estrecha hacia el canal de Suez
Bab el-Mandeb significa “Puerta de las Lamentaciones” o “Puerta de las Lágrimas”. El nombre refleja la peligrosidad histórica de un paso que, en su sector más angosto, tiene poco más de 25 kilómetros.

La isla de Perim estrecha todavía más uno de sus canales navegables. La costa africana puede observarse desde sus inmediaciones y los barcos comerciales deben atravesar corredores claramente identificables.

Antes de las guerras y los ataques recientes, por esta ruta circulaba cerca de 10% del comercio petrolero mundial, según las estimaciones citadas por CNN. El volumen actual sería inferior a la mitad de aquel nivel debido al desvío de buques y a las amenazas contra la navegación.

La alternativa consiste en rodear el cabo de Buena Esperanza, en el extremo sur de África. Ese recorrido agrega miles de kilómetros, prolonga los tiempos de entrega y aumenta el consumo de combustible, los seguros y los costos del transporte.

Aunque Bab el-Mandeb no posee el volumen del estrecho de Ormuz, su importancia creció después de que las restricciones en el golfo Pérsico obligaran a Arabia Saudita y otros productores a utilizar con mayor intensidad sus rutas hacia el mar Rojo.

Los hutíes no necesitan ocupar el estrecho
Los hutíes controlan gran parte del norte y el oeste de Yemen, incluida una extensa franja de la costa del mar Rojo. El movimiento cuenta con misiles, drones, minas y embarcaciones no tripuladas capaces de atacar barcos a considerable distancia.

No necesita ocupar físicamente todo el estrecho para interrumpir la navegación. La posibilidad de un ataque puede ser suficiente para que las compañías marítimas y aseguradoras consideren demasiado peligroso atravesar la zona.

Los rebeldes, respaldados por Irán, demostraron anteriormente que pueden afectar el tránsito internacional mediante operaciones contra buques comerciales. Aunque suelen presentar sus campañas como bloqueos dirigidos contra países o empresas determinados, el riesgo termina extendiéndose al conjunto de la navegación.

Una amenaza sostenida sobre Bab el-Mandeb podría reducir todavía más el tráfico y, en un escenario extremo, detener casi completamente el flujo petrolero por esa ruta.

Una isla en el centro de la guerra
El equipo de CNN describió a Perim como un territorio áspero y aparentemente detenido en el tiempo, pese a encontrarse en uno de los corredores marítimos más importantes del planeta.

La isla carece de grandes centros urbanos y posee una infraestructura limitada. Su valor no procede de sus recursos naturales, sino de su ubicación.

Controlar Perim no equivale a controlar automáticamente Bab el-Mandeb, pero permite establecer posiciones de vigilancia, radares, instalaciones militares y sistemas capaces de seguir el movimiento de los barcos.

La isla fue ocupada en distintos momentos de su historia por potencias interesadas en dominar las rutas comerciales. Durante la guerra de Yemen también adquirió valor para las fuerzas enfrentadas a los hutíes.

La disputa actual forma parte de una competencia más amplia por el control del mar Rojo, donde confluyen los intereses de Yemen, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Egipto, Estados Unidos, Israel e Irán.

El riesgo político para Trump
Una interrupción prolongada del tránsito tendría consecuencias que superarían ampliamente las fronteras de Yemen.

La reducción de los embarques elevaría los precios del petróleo, los combustibles y el transporte internacional. También podría encarecer alimentos, fertilizantes y bienes industriales en numerosos países.

Para Trump, el efecto sería especialmente sensible. El presidente estadounidense ha presentado la reducción de los costos energéticos como uno de los objetivos centrales de su política económica.

Un aumento del precio de la gasolina afectaría directamente a los consumidores estadounidenses y podría reavivar la inflación, erosionar el poder adquisitivo y debilitar el respaldo político al Gobierno.

La Casa Blanca puede liberar reservas, presionar a los productores para que aumenten la oferta o intentar proteger militarmente las rutas marítimas. Sin embargo, ninguna de esas medidas garantiza una reducción inmediata de los precios si Ormuz y Bab el-Mandeb enfrentan problemas simultáneos.

Una operación militar contra los hutíes tampoco eliminaría necesariamente la amenaza. El movimiento resistió campañas aéreas anteriores y conserva sistemas relativamente baratos capaces de obligar a desplegar costosos mecanismos defensivos.

El doble estrangulamiento del petróleo
La principal preocupación del mercado es que la crisis afecte al mismo tiempo dos grandes pasos marítimos.

Ormuz constituye la salida natural de los productores del golfo Pérsico. Bab el-Mandeb comunica el mar Rojo con el océano Índico y permite llegar al canal de Suez sin rodear África.

Si ambos corredores quedan restringidos, una parte importante del petróleo de Medio Oriente perdería sus rutas más directas hacia los mercados internacionales.

En ese escenario, Perim dejaría de ser una isla desconocida para convertirse en uno de los principales puntos de tensión de la economía mundial.

Su importancia resume una de las paradojas del comercio internacional: un territorio pequeño, remoto y escasamente poblado puede influir sobre el precio de la energía, la inflación estadounidense y las perspectivas políticas del presidente de la principal potencia mundial.

UYPRESS -Montevideo - URUGUAY - 10 Setiembre 2026