TCP pide la esencialidad y denuncia pérdida de objetividad del gobierno en la mediación

El gerente de Relaciones Institucionales de Katoen Natie, Fernando Correa, cuestionó declaraciones del subsecretario de Trabajo, Hugo Barretto.La operativa de la Terminal Cuenca del Plata (TCP) se retomó ayer a las 15 horas, pero la normalización de la actividad no significó el cierre del conflicto laboral que mantiene enfrentados a la empresa y al sindicato portuario.

Por el contrario, mientras durante la jornada se desarrollaron reuniones entre las partes en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), TCP anunció que solicitará formalmente la declaración de esencialidad de los servicios portuarios vinculados a la carga contenerizada. Las negociaciones en el Ministerio de Trabajo continuarán hoy desde las 13 horas.

La empresa comunicó que, tras recibir la información del sindicato TCP-NELSURY sobre el retorno a la actividad, convocó al personal necesario para restablecer plenamente las operaciones. Sin embargo, sostuvo que las reiteradas paralizaciones registradas en los últimos días y la insuficiencia de la guardia gremial habían provocado un impacto “severo” sobre la actividad y perjuicios para la terminal, sus clientes, los usuarios del puerto y el conjunto de la cadena logística.

La decisión de solicitar la esencialidad fue adelantada por la empresa en un comunicado  y formalizada mientras se desarrollaba una nueva instancia de negociación entre TCP, el sindicato y el Ministerio de Trabajo. La empresa aclaró que la adopción, oportunidad y alcance de una eventual declaración de esencialidad queda en manos de las autoridades competentes, de acuerdo con la evolución de la situación. TCP también informó que continuará evaluando las medidas administrativas y legales que correspondan para proteger la continuidad de los servicios, determinar eventuales responsabilidades y reclamar por los perjuicios ocasionados durante las interrupciones.

Una jornada de reuniones

Las negociaciones se extendieron durante toda la jornada y continuaron hasta altas horas de la noche, con reuniones entre las autoridades del Ministerio de Trabajo, el Sindicato Portuario Único y representantes de Katoen Natie, empresa que opera la Terminal Cuenca del Plata. El nuevo escenario se produce luego de una serie de medidas sindicales que afectaron la actividad de la principal terminal especializada en contenedores del Puerto de Montevideo.

El conflicto se encuentra centrado en la negociación del nuevo convenio colectivo y en las diferencias existentes entre la propuesta de la empresa y las aspiraciones sindicales. Desde TCP se insiste en que las sucesivas paralizaciones y la modalidad de guardia gremial adoptada durante las últimas horas no permiten garantizar una prestación normal del servicio.

La empresa ya había advertido que la guardia gremial resultaba insuficiente para mantener una operativa adecuada, al punto de que solamente podía atenderse un buque con un equipo de grúa y con rendimientos muy inferiores a los habituales.

La situación también generó fuertes demoras para el transporte terrestre y preocupación entre los distintos actores de la cadena logística.

En paralelo, el gerente de Relaciones Institucionales de Katoen Natie, Fernando Correa, cuestionó declaraciones del subsecretario de Trabajo, Hugo Barretto, y sostuvo que la cartera había perdido objetividad en el proceso de mediación. El subsecretario había manifestado sobre el conflicto en el puerto que «hay que tomar con naturalidad esto de la perturbación que genera la huelga». En su respuesta, Correa puso el foco en la cantidad de medidas adoptadas durante las últimas semanas. “En el último mes tuvimos tres paros de 72 horas, tres. Solamente de eso ya son más de 200 horas”, señaló en entrevista con radio Carve. Para el representante de la empresa, esa acumulación de medidas impide minimizar la dimensión del conflicto y genera preocupación respecto del papel que está desempeñando el Ministerio de Trabajo.

Correa calificó de “irresponsables” las declaraciones de Barretto si estas fueran interpretadas como un estímulo a profundizar el conflicto. “Nosotros tenemos que enfocarnos, como una de las partes del conflicto, a resolverlo mediante la vía de la negociación porque siempre, tarde o temprano, es la única forma que se soluciona”, sostuvo. El gerente de Katoen Natie cuestionó particularmente que desde el Ministerio se haya utilizado como argumento que la empresa no había solicitado la declaración de esencialidad.

A su entender, la decisión no debería depender de la voluntad de una de las partes del conflicto, sino de la evaluación que realicen las autoridades. “Es una decisión que tienen que tomar las autoridades”, afirmó, y reclamó que ese aspecto sea retirado de la discusión entre empresa y sindicato. Según Correa, el Ministerio debe ubicarse en el centro de la negociación y generar las condiciones para que las partes puedan alcanzar un acuerdo, sin adoptar posiciones que puedan ser interpretadas como favorables a uno de los actores.

Castillo: “El puerto no está en conflicto”

La posición de Katoen Natie contrasta con la expresada por el ministro de Trabajo, Juan Castillo, quien había señalado que no existe un conflicto general en el Puerto de Montevideo, sino una negociación laboral localizada en la terminal de contenedores.

“El puerto no está en conflicto, hay una empresa que es la terminal de contenedores, independientemente de que no desconocemos que maneja el mayor porcentaje de carga”, afirmó Castillo.

El ministro respondió así a los planteos realizados desde la oposición para que se declarara la esencialidad de los servicios portuarios.

Castillo sostuvo que los legisladores tienen libertad para opinar, pero explicó que el Poder Ejecutivo debe valorar la situación de acuerdo con la normativa vigente y los criterios establecidos por la Organización Internacional del Trabajo. Según el jerarca, la esencialidad está vinculada fundamentalmente con la protección de la salud, la seguridad y la vida, por lo que no puede aplicarse automáticamente ante cualquier huelga o conflicto laboral.

“Son cosas que después hay que ir valorando por su extensión y su implicancia”, señaló. El ministro también explicó que la asamblea de trabajadores había manifestado su desacuerdo con la propuesta presentada por la empresa y planteado como alternativa mantener las actuales condiciones y beneficios mediante un convenio de menor duración: dos años en lugar de los cinco propuestos.

Diario LA-R -Montevideo - URUGUAY - 09 Setiembre 2026