Una aplicación gratuita desarrollada a partir de más de una década de experiencia en el Gran Chaco busca trasladar al teléfono móvil una de las decisiones más delicadas del manejo de bosques nativos: determinar, árbol por árbol, cuáles ejemplares pueden extraerse y cuáles deben permanecer en pie para conservar la estructura, productividad y capacidad de regeneración del monte. La herramienta, denominada Remanente, retoma un método probado en 2013 por técnicos forestales argentinos y agrega GPS, fotografías, mapas y registro digital para asistir el trabajo directamente en campo, incluso sin conexión a internet.

La experiencia fue presentada este 10 de septiembre por el ingeniero forestal Marcelo Navall en un artículo publicado por Argentina Forestal. Navall, consultor especializado en manejo de bosques nativos del Gran Chaco y con una extensa trayectoria vinculada al INTA, plantea una idea sencilla pero relevante: la tecnología puede ayudar a que el aprovechamiento productivo de un bosque irregular sea más preciso sin sustituir el criterio profesional de quien toma las decisiones en terreno.

El desarrollo resulta especialmente interesante porque no parte de una aplicación creada primero en un escritorio para luego buscarle una utilidad forestal. El recorrido fue inverso: primero se diseñó y probó un método de manejo en el bosque, luego se convirtió en una aplicación móvil denominada SilvoINTA y, más de una década después, esa experiencia dio origen a Remanente, reconstruida con tecnología actual.

El desafío particular de un bosque irregular

Los bosques nativos del Gran Chaco no tienen la estructura relativamente uniforme de una plantación comercial. En una misma superficie conviven distintas especies, árboles jóvenes, ejemplares maduros y otros muy antiguos, con diámetros, condiciones sanitarias y funciones ecológicas diferentes.

Esa heterogeneidad es precisamente una de las características que el manejo debe conservar. En términos simplificados, un bosque irregular equilibrado mantiene muchos individuos de pequeño diámetro, una cantidad menor de árboles intermedios y pocos ejemplares grandes. Esa distribución permite que nuevas generaciones vayan reemplazando progresivamente a los árboles extraídos o muertos.

Por eso, el aprovechamiento sostenible no consiste simplemente en retirar los árboles más grandes o de mejor calidad. Una selección repetida de los mejores ejemplares puede empobrecer progresivamente el rodal. El criterio silvícola busca, en cambio, mantener árboles de futuro, favorecer individuos bien conformados, conservar diversidad de especies y preservar también ejemplares con valor ecológico, como árboles viejos, huecos o utilizados por fauna.

La legislación argentina acompaña ese principio. La Ley 26.331 de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos define el manejo sostenible como el uso del bosque de una forma e intensidad que permita mantener su biodiversidad, productividad, vitalidad y capacidad de regeneración, además de sus funciones ecológicas, económicas y sociales.

La dificultad de decidir árbol por árbol

El problema técnico aparece cuando esas definiciones deben convertirse en decisiones concretas. Un plan puede establecer qué proporción del área basal debe quedar después de una intervención, pero alguien debe recorrer el monte y decidir frente a cada árbol si permanece o se extrae.

El procedimiento tradicional requería normalmente un inventario inicial, procesamiento posterior de la información y una nueva entrada al bosque para efectuar la marcación. Además del tiempo y costo de realizar más de una recorrida, existe una limitación importante: la información calculada en gabinete no puede reflejar completamente todo lo que el técnico observa delante de un ejemplar específico.

Estado sanitario, forma del tronco, competencia con árboles próximos, presencia de cavidades o nidos y distribución espacial son variables que pueden modificar una decisión. La propuesta desarrollada por Navall y su equipo fue combinar esos elementos con los cálculos estructurales del rodal en una única recorrida.

18.036 árboles para probar el método

La metodología fue ensayada en el Campo Experimental La María del INTA, en Santiago del Estero, sobre un quebrachal de aproximadamente 100 hectáreas. El trabajo fue presentado en 2013 en el III Congreso Forestal Latinoamericano de IUFRO y posteriormente en el IV Congreso Forestal Argentino y Latinoamericano.

El estudio Un nuevo método para la marcación de cortas en bosques irregulares estableció como criterio conservar aproximadamente el 70% del área basal original, mantener la proporción entre especies, disminuir competencia alrededor de árboles considerados de futuro y conservar ejemplares sobremaduros o con señales de utilización por aves.

Durante la prueba se censaron 18.036 árboles. Un equipo integrado por un técnico y un asistente trabajó a un ritmo promedio cercano a una hectárea por hora y, al finalizar, el área basal que quedó en pie presentó apenas 0,4% de diferencia respecto del objetivo establecido. El error máximo calculado por especie fue de 1,4%.

El resultado mostró que era posible censar, seleccionar, calcular la intensidad acumulada de corta y marcar los ejemplares en una misma recorrida. Sobre esa experiencia se creó SilvoINTA, una de las primeras aplicaciones móviles orientadas específicamente a asistir este tipo de manejo forestal.

El INTA informó en diciembre de 2013 que la aplicación permitía registrar especie, clase diamétrica, destino, ubicación GPS y otras variables directamente en teléfonos o tablets, efectuar cálculos en tiempo real y trabajar sin conectividad.

Remanente: la segunda generación

Con el paso de los años, los cambios de los sistemas operativos dejaron obsoleta aquella primera aplicación. Remanente recupera el mismo principio de trabajo, pero lo adapta a dispositivos actuales.

La versión 1.0 disponible en 2026 permite ingresar los árboles por especie, clase diamétrica y destino; visualizar en tiempo real la distribución de tamaños del rodal y el área basal que permanece o se retira; registrar la posición de cada ejemplar mediante GPS; incorporar fotografías y observaciones; y exportar posteriormente los datos a una planilla.

La herramienta está diseñada para funcionar sin señal de internet, una condición esencial para trabajos realizados en áreas rurales alejadas de cobertura móvil. Según la documentación difundida por su desarrollador, se encuentra disponible en español, inglés y portugués.

El acceso a la aplicación, su guía de uso y los antecedentes metodológicos se encuentran reunidos por el autor en El Monte Productivo. Un registro actualizado de la aplicación también puede consultarse en APKPure, que identifica a Marcelo Navall como desarrollador y registra la versión 1.0 actualizada en agosto de 2026.

Tecnología que asiste, pero no decide sola

Uno de los aspectos más interesantes del desarrollo es que la aplicación no pretende automatizar por completo una decisión silvícola. El software calcula, acumula y presenta información; el técnico continúa evaluando la condición particular de cada árbol y el funcionamiento del bosque como conjunto.

Esa relación entre tecnología y conocimiento profesional resulta especialmente pertinente para el sector forestal. Digitalizar una tarea no significa necesariamente reemplazar el criterio humano. En muchos casos, la mayor utilidad de una herramienta digital consiste precisamente en liberar al técnico de cálculos repetitivos y ofrecerle información actualizada para que pueda decidir mejor.

El principio es similar al que comienza a extenderse en otras áreas de la silvicultura de precisión: sensores, sistemas de posicionamiento, inventarios digitales e imágenes ayudan a conocer con mayor detalle el recurso, pero la calidad de las decisiones sigue dependiendo de los objetivos de manejo y del conocimiento del ecosistema.

Trazabilidad árbol por árbol

La actualización tecnológica agrega además una dimensión que en 2013 tenía menor peso: la trazabilidad. Cada recorrida puede dejar un registro digital de la ubicación de los árboles, su especie, tamaño, condición, fotografía y decisión de manejo.

Esa información puede servir para comparar intervenciones a lo largo del tiempo, respaldar inspecciones, documentar el cumplimiento de un plan y mejorar la transparencia sobre el origen de los productos extraídos.

En un mercado internacional que exige cada vez más evidencia sobre procedencia, legalidad y sostenibilidad, convertir las operaciones de campo en datos verificables puede adquirir un valor que va mucho más allá de mejorar una marcación.

Un Gran Chaco donde producir y conservar deben convivir

La discusión resulta especialmente relevante por el territorio donde nació la herramienta. El Gran Chaco se extiende principalmente sobre Argentina, Paraguay y Bolivia y constituye uno de los grandes sistemas de bosques secos de América del Sur. Durante las últimas décadas ha sufrido una fuerte transformación vinculada especialmente con cambios de uso del suelo.

Un estudio publicado en 2024 por el Banco Interamericano de Desarrollo y recogido por la FAO analizó precisamente los avances y desafíos de la deforestación en el Gran Chaco argentino y la implementación de la Ley de Bosques, señalando la necesidad de combinar conservación, política productiva y mejores instrumentos de gestión.

Argentina dispone desde 2007 de un marco nacional que no plantea al bosque nativo exclusivamente como un espacio intocable ni como una reserva disponible para extracción. La Ley 26.331 contempla conservación, restauración y también aprovechamiento sostenible mediante planes aprobados por las autoridades competentes.

En ese contexto, una herramienta como Remanente tiene sentido económico además de ambiental. Si manejar correctamente un bosque resulta excesivamente complejo o costoso, aumenta el incentivo hacia prácticas simplificadas que pueden degradarlo. Reducir costos de inventario y control sin reducir la exigencia técnica contribuye a que mantener el bosque productivo pueda ser una alternativa viable frente a su transformación hacia otros usos.

Una referencia interesante también para Uruguay

Uruguay posee una realidad forestal diferente y Remanente no debe presentarse como una herramienta automáticamente aplicable a todos nuestros tipos de bosque nativo. Sin embargo, el concepto detrás del desarrollo tiene puntos de contacto claros con la política nacional.

La Ley Forestal uruguaya protege el bosque nativo y establece que su corta requiere condiciones específicas y, cuando corresponde, un plan aprobado por la Dirección General Forestal. El Manual de Manejo de Bosque Nativo del MGAP fue elaborado precisamente para orientar a productores y técnicos en la planificación y sistematización de prácticas de uso sostenible y conservación.

Desde mayo de 2026, el trámite oficial de Solicitud de corta y aprovechamiento del Bosque Nativo define el Plan de Manejo como el instrumento que determina cuánto, dónde y cómo puede realizarse un aprovechamiento sustentable.

Además, la Dirección General Forestal ya dispone de sistemas digitales para registros, declaraciones, guías de tránsito, cartografía y gestión de bosques. En ese proceso, herramientas móviles capaces de vincular inventario, georreferenciación y seguimiento de intervenciones representan una línea tecnológica que merece atención.

El valor está también en lo que queda

El nombre Remanente resume adecuadamente la lógica del método. En un manejo sostenible, el éxito de una corta no puede evaluarse solamente por el volumen extraído: debe observarse también la estructura y calidad del bosque que permanece después de la intervención.

Ese enfoque coincide con una concepción de desarrollo forestal en la que producción y conservación no deberían plantearse necesariamente como extremos incompatibles. Un bosque nativo bien manejado puede generar madera, leña, productos no madereros, actividad económica y trabajo sin perder por ello su condición de bosque, siempre que la extracción permanezca dentro de su capacidad de recuperación y se conserven sus funciones ambientales.

La tecnología no resuelve por sí sola ese equilibrio. Pero puede hacer más sencillo medirlo, documentarlo y controlarlo. Remanente muestra cómo una herramienta relativamente accesible puede trasladar conceptos silvícolas complejos al momento exacto en que se toma la decisión: frente al árbol y dentro del bosque.

Para una actividad que necesita producir y al mismo tiempo demostrar cada vez mejor cómo produce, esa combinación de conocimiento forestal, datos y trazabilidad constituye una línea de innovación tan relevante como las grandes máquinas o los procesos industriales de última generación.

Referencias

Argentina. Congreso de la Nación. (2007). Ley 26.331. Presupuestos mínimos de protección ambiental de los bosques nativos.

Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria. (2013, 16 de diciembre). SilvoINTA: aplicación para el manejo forestal inteligente. INTA Informa.

Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca. (2018). Manual de Manejo de Bosque Nativo. Dirección General Forestal.

Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca. (2026). Solicitud de corta y aprovechamiento del Bosque Nativo. Dirección General Forestal.

Moreno, D., Szenkman, P., Chiarella, A. A., Navaridas, R., Salles Almeida, J., & Iannuzzi, P. (2024). La deforestación en el Gran Chaco argentino: avances y desafíos. Banco Interamericano de Desarrollo.

Navall, M. (2026, 10 de septiembre). El monte que queda en el Gran Chaco. Argentina Forestal.

Navall, M., Cassino, W., Carignano, L. M., & D'Angelo, P. (2013). Un nuevo método para la marcación de cortas en bosques irregulares. III Congreso Forestal Latinoamericano de IUFRO, San José, Costa Rica.

Navall, M., Cassino, W., Carignano, L. M., & D'Angelo, P. (2013). SilvoINTA: una aplicación móvil para asistir la silvicultura de bosques irregulares. IV Congreso Forestal Argentino y Latinoamericano, Iguazú, Argentina.

ICI Forestal – Elaboración propia a partir de Argentina Forestal, INTA, documentación técnica, FAO/BID y fuentes oficiales de Argentina y Uruguay. 10 de septiembre de 2026.