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AGUAS PLUVIALESContaminación de aguas pluviales

A raiz de la instalación de la primera planta de celuilosa en el país, como hongos después de las lluvias aparecieron innumerables "especialistas" en temas de contaminación.

Era negocio escribir para medios ansiosos de sensacionalismo. O responder a intereses de coimas fracasadas con Gualeguaychú
Así fue como de la noche a la mañana el río Uruguay - y recientemente el río Negro - se transformaron en cloacas, o aprendices de tales...

En mis lejanas clases, tratando de incentivar la observación, decía que el hombre sólo mira hacia arriba para ver si llueve.. Pero, agregaba, un dia se les va a caer un pretil - o un piano - y sólo sentirán el efecto.



Decidí vivir mi larga vida en mi ciudad natal, Mercedes, haciendo oidos sordos a otros lugares.
Porque me enamoré de la ciudad.

A orillas del río Negro, en una suerte de valle rodeado de cerros.

Con un hermoso y enorme monte de eucaliptos en la orilla de enfrente, fruto del olvidado Armando Chifflet.
O con unos cuantas y aisladas especies en el parque Guernica.

Disfrutábamos cuando llovía, porque nos podíamos bañar en las cunetas por las que corría la torrentosa agua que llegaba, atravesando la ciudad.

Y pocas veces sentimos hablar de contaminantes.

Algunos pocos doctos se referían a los arrastres de los ríos, pocos - no exagero si digo nadie, de lo que portaban las aguas citadinas.
 
Contaminantes entran nuestros arroyos y ríos a través de los desagües pluviales que recogen y transporta el escurrido de las calles
Los desagües pluviales en su calle  no es tratada y puede transportar contaminantes a nuestros arroyos y ríos

Contaminantes como el aceite de motor, productos de pintura, residuos de animales,  sedimento, fertilizantes y pesticidas son lavados por la lluvia así como sobreregado el césped en las canaletas y los desagües pluviales del barrio.

Solo basta dar una vuelta por su rambla donde llegan los caños colectores de pluviales.
El resto es silencio...

Porque en esas aguas se bañan miles de personas. nativos o visitantes.
Y ningún profesional dice una sóla letra...
Los "ambientalistas" prefieren otros caminos.

Es probable que dentro de cien años o más se vuelva a hablar del tema.
Nos vamos a un rincón a lamentar la falta de dedicación al tema.
Algún día se despertará la conciencia.

Mientras tanto seguirán bañandose entre barros. A nadie se le ha ocurrido pensar en una solución, que podría ser, por decir algo, algún tipo de filtros en determinadas zonas, o en las bocas de desagüe, cueste lo que cueste, porestá en jueog la salud de la población.

Y los "ambientaloides" podrían revisar sus libretos y sus frases hechas.  Y estudiar el tema.  Fui  claro:  estudiar.
El resto... el resto es silencio
 
Jorge Balseiro Savio

ICI  URUGUAY -  07 junio 2018