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economia internacionalInserción económica internacional y cambios programáticos

Por: Alberto Couriel, Analista
En las últimas dos notas analizamos los principales cambios programáticos y el tema del empleo. Hoy analizaremos la inserción económica, productiva y comercial, internacional.

El tema es parte de la estrategia de desarrollo, que es necesario elaborar e implementar. Uruguay es parte de los países de la Periferia que se caracterizan por exportar productos primarios e importar rubros manufactureros, y en la actualidad, por importar rubros de alta y media tecnología.

En los últimos años se ha diversificado la canasta exportadora con la entrada de la soja y la pasta de celulosa. Básicamente seguimos exportando productos primarios con ciertos avances tecnológicos en la trazabilidad de la carne y los insumos de la soja.

En cambio, las exportaciones a la región, y especialmente al Mercosur, en un 70% corresponden a productos manufactureros.

La inserción económica internacional depende de las características del comercio mundial y del desarrollo productivo del país. En el futuro el Uruguay va a seguir exportando recursos naturales, en función de la evolución económica y demanda de Asia, especialmente de China y de África.

El desarrollo productivo debiera contemplar la necesidad de que los productos primarios se coloquen en el exterior con el mayor valor agregado posible y con los avances tecnológicos existentes. Si Uruguay sólo exporta recursos naturales no alcanzará el desarrollo, porque no estará en condiciones de resolver los problemas del empleo productivo y digno, ni los grandes problemas sociales, ni avanzar hacia el paradigma de la igualdad.

Atender estos temas requiere la participación del Estado, porque el libre juego del mercado no está en condiciones de resolverlo. Es imprescindible avanzar en el desarrollo productivo para lo que es necesario elaborar e implementar una estrategia de desarrollo que genere transformaciones en la matriz productiva. Esta estrategia significa cambios en la estructura productiva, atendiendo las necesidades de una dinámica inserción económica internacional y resolver los distintos problemas del empleo.

La inserción internacional significa no solamente exportar recursos naturales con mayor valor agregado y contenido tecnológico, sino fundamentalmente participar en cadenas de valor, regionales e internacionales de industria manufacturera y servicios, donde se exporten rubros de alta y media tecnología. Esto significaría salir de las características básicas de los países de la periferia que exportan solamente productos primarios.

Este cambio de la matriz y estructura productiva requiere nuevos avances en la educación y en la investigación científica y tecnológica. Uruguay tiene un mercado pequeño por lo que es imprescindible la participación en estas cadenas de valor, en el marco de la integración productiva del Mercosur, especialmente con Argentina y Brasil.

El trabajo de Fesur (de varios autores) en Gerardo Caetano “América Latina ante los nuevos desafíos de la globalización” edic. Planeta 2017, avanza en estos cambios productivos, y expresa: “Dentro de este marco de lineamientos estratégicos para el desarrollo productivo puede registrarse que Uruguay cuenta con diez complejos productivos importantes para conformar un tejido productivo denso, dinámico e innovador, con capacidad para transformar la estructura productiva de nuestro país en el largo plazo.

Dos complejos productivos, el de la Bioeconomía y el de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) conforman el núcleo innovador del conjunto, a través del cual el resto de los complejos productivos más maduros se interrelacionan, se potencian y se modernizan.

Las TIC en Uruguay se han desarrollado principalmente sobre la base del software y de los servicios de telecomunicaciones, mientras que la Bioeconomía lo ha hecho sobre la base de la producción primaria, la salud animal, la producción manufacturera y los biocombustibles”.

El resto de los complejos productivos detectados en este trabajo son: alimentos, forestal-madera-celulosa, industrias creativas, turismo, servicios globales de exportación asociados a recursos naturales, hidrocarburos, energía renovable y minería-metalúrgica y equipamiento.

La inserción económica internacional es tema central del desarrollo productivo, de la estrategia de desarrollo y de los necesarios cambios de la estructura productiva.

El papel del Estado es central para concretar estos avances, a través de la estrategia de desarrollo, las políticas sectoriales e inclusive en la macroeconomía de corto plazo. En esta última, es imprescindible el apoyo y la promoción de las exportaciones de recursos naturales con mayor valor agregado y contenido tecnológico y sobre todo y, especialmente, a los complejos productivos y su capacidad de integrarse a cadenas de valor regionales e internacionales para exportar rubros de la industria manufacturera y de los servicios de alta y media tecnología.

Avanzar en competitividad es una de las grandes tareas de futuro y ello requiere cambios tecnológicos, innovaciones, formación de recursos humanos y obtención de nuevos mercados. Por ello adelantamos la necesidad de mejoras sustantivas en educación y en investigación científica y tecnológica. Pero también es muy importante la competitividad en precios.

No tenemos influencia en los precios internacionales pero sí en la evolución del tipo de cambio. Como venimos manifestando permanentemente la política cambiaria debe tener como prioridad la competitividad, para lo cual es indispensable modificar el atraso cambiario que se ha mantenido durante los trece años de los gobiernos frentistas.

La apreciación de la moneda nacional limita las posibilidades de aumentar el valor agregado y seguramente, la incorporación de los 10 complejos productivos a cadenas de valor que nos permitan colocar exportaciones de alta y media tecnología.

Las políticas de promoción, de apoyo crediticio, de asistencia técnica, de subsidios y exoneraciones fiscales temporales, entre otras, serán centrales para avanzar hacia esta nueva inserción internacional. La integración regional, pese a las dificultades actuales, es un factor extraordinariamente importante para el futuro de un país pequeño como el Uruguay.

Diario LA REPUBLICA - Montevideo - URUGUAY - 18 abril 2018