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capacitarán técnicos agroquímicosENTREVISTA CON EL DIRECTOR NACIONAL DE SERVICIOS AGRÍCOLAS DEL MGAP, INGENIERO AGRÓNOMO FEDERICO MONTES
Control ambiental pre UPM; capacitarán técnicos forestales en uso de agroquímicos

Uruguay es, sin dudas, uno de los países del mundo que más alimentos produce, obviamente que en proporción de sus dimensiones, lo que genera una mayor responsabilidad en lograr además mantenerle la calidad óptima a esa producción.

Marcelo Hernández
Más allá de las carnes, en esta lista de productos que nos distinguen como nación, se encuentra lo que nos da la tierra, lo que plantamos en ella.

En ese contexto, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) juega un rol de real importancia, y en el caso específicamente de lo agrícola, está la Dirección General de Servicios Agrícolas (DGSA) cuya misión es proteger y mejorar el status fitosanitario, la calidad e inocuidad de productos vegetales, contribuyendo al desarrollo sustentable, al comercio agrícola, la preservación del ambiente y la salud de la población.

Y quien tiene sobre sus hombros la gran responsabilidad de dirigirla es el ingeniero agrónomo Federico Montes, quien dialogó con LA REPÚBLICA para contarnos un poco más sobre su trabajo, que pasó de bueno y de lo otro en 2017, y cuáles son los desafíos para el 2018 y el resto de este ciclo.

¿Qué función tiene la Dirección General de Servicios Agrícolas?

Tiene cuatro grandes unidades; Protección Agrícola, que se encarga principalmente en mantener el status fitosanitario a nivel país, o sea, mantener la sanidad de los cultivos y todo lo que tiene que ver con plagas, ya sea cuarentenarias o evitando su ingreso al Uruguay. Ahí hacemos todas las informaciones técnicas para la inserción a nivel comercial. Todo el control de la importación y exportación de todos los vegetales.

Esa área de trabajo enorme. Después la división de Inocuidad y Calidad de Alimentos, la que principalmente los destinados para consumo animal, como ser la raciones. Verificamos la calidad, las buenas prácticas de elaboración de alimentos para animales que sean de origen vegetal, controlando los contenidos proteicos de estas raciones.

Otra es la de Control de Insumos, y allí se hace principalmente el registro de agroquímicos o de agentes de control biológico. Todo producto que se quiere entrar al país tiene que ser registrado y cumplir con una serie de requisitos para ser comercializados en nuestro país. Ahí hacemos el control de riesgo, la parte de monitoreo satelital. Y la últimas el área de Laboratorios, donde hacemos análisis biológicos, microbiológicos, de residuos, de calidad de cereales y oleaginosos. Abarca también todas las denuncias. Es un laboratorio muy potente que desarrollamos cada vez más. Esas son las grandes áreas en las que trabajamos.

¿Qué balance se hace de este 2017 que está terminando, que es además el primer año entero en que está al frente de la DGSA? ¿Cuáles son las positivas y cuáles quedaron en el tintero?

Tuvimos muchas cosas relevantes en este año. El primero fue todo el sistema de certificación de soja, ya que este es un rubro sumamente importante para el Uruguay, junto con la carne y la celulosa. Pero la soja es de alto impacto económico y social, que genera unos 1500 millones de dólares al año. Este año nosotros teníamos que cumplir con un protocolo de soja para exportar a China y ese era un desafío muy grande con sus requisitos. Para ello implementamos todo un sistema de certificación, desde la cosecha hasta que se cargó el barco.

En el mismo se sigue cada una de las etapas de los procesos, desde que se siembra hasta que llega al barco. Y en esto cumplimos más que satisfactoriamente todo, porque casi el 85% de la soja producida en nuestro país se pudo exportar a China. Eso fue un logro realmente importante para el país. En otro orden, hemos acreditado técnicas de nuestro laboratorio a nivel mundial, lo que es reconocido y aceptado. En un tema picante como lo es el del glifosato, somos el único laboratorio en Uruguay que tiene acreditada la técnica de glifosato en agua.

Eso para nosotros es un tema muy importante. Otros desafíos muy fuertes fueron en dos casos sonados, como fue la contaminación en La Armonía y la apicultura en Salto y Paysandú. Fue mucho trabajo, destinar Recursos humanos y económicos, y creo que satisfactoriamente dimos respuesta a los damnificados y a la sociedad en su conjunto. Otro destaque es para todas las capacitaciones que venimos haciendo para profesionales, empresas aplicadoras, en lo que es la tecnología en la aplicación de agroquímicos.

Y también mantener todos los mercados desde el punto de vista de los requisitos para la exportación. Nosotros exportamos el 85% de lo que producimos. Son desafíos de todos los años. Están todos en orden y hemos conquistado algunos mercados específicos que son muy importantes para determinados rubros. Recordemos que estamos entre los primeros diez exportadores de soja, arroz, carne. Uruguay nunca se va a diferencias por ser un gran exportador en volumen, pero si en calidad, inocuidad, certificación, y eso hay que cuidarlo.

¿Y el pendiente puede ser lo del monitoreo satelital de agroquímico?

Trabajamos muy fuertemente en este 2017 y esperamos ponerlo en funcionamiento en marzo de 2018, que será de forma obligatoria para los productores o empresas aplicadoras. Trabajamos con todos, y para nosotros es una política pública de alto impacto ya que se controla el cumplimiento de las normativas vigentes en nuestro país, en lo que refiere a distancia de cursos de agua, de poblaciones, de escuelas, y horarios y otros aspectos a tener en cuenta a la hora de fumigar o usar estos productos. Todo esto será uno de las desafíos más grandes para el 2018. Esto entraría en el énfasis de nuestro compromiso con todo lo ambiental. Usamos las políticas públicas para que disminuya o se minimice el impacto ambiental de cualquier de estas prácticas.

Otro eje de metas es mantener todos los aspectos fitosanitarios que tenemos como país. Seguir invirtiendo en seguir mejorando nuestros laboratorios para el análisis de los productos químicos, con técnicas más acreditadas, poder detectar más residuos, para saber donde estamos parados y los requisitos que nos piden otros Estados.

-Si bien todavía es muy temprano y es una inversión que aún no está confirmada en un 100% que se hace y como ha dicho que se hace especial hincapié en los controles ambiéntales ¿ya están trabajando desde Recursos Agrícolas sobre la instalación de la 2ª planta de UPM en nuestro país?

A nosotros nos tocaría todo lo que tiene que ver con el uso de agroquímicos si se aumenta el área forestal. En ese sentido ya estamos trabajando con la Sociedad de Productores Forestales en capacitación de técnicos referentes en el área forestal en el uso correcto de agroquímicos. Esta semana nos hemos reunido con los productores forestales para largar en 2018 estos cursos con referentes técnicos en cada una de las áreas en que ha forestación.

La idea es ya tener este tema más fuerte en el caso de que se confirme esa inversión. Hay generar cultura, educar, para minimizar los riesgos, porque somos un país muy considerado en todo lo que tiene que ver con lo natural. Los aumentos en las producciones generan tensiones, pero hay que estar preparados. Si en Uruguay hay 3 millones de turistas o 25.000 autos más es un impacto, no hay vuelta atrás. Pero a mi me encantan los desafíos, así que prefiero que vengan.

Diario LA REPUBLICA - Montevideo - URUGUAY - 18 diciembre 2017