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ABENGOA teymaSegún Teyma, sus decisiones no dependen de la crisis de Abengoa

Obras. La empresa transmitió tranquilidad al gobierno, donde existe una “moderada preocupación”
La empresa Teyma, filial uruguaya de la española Abengoa, adoptará sus propias decisiones acerca de la continuidad de las obras que tiene previstas en el país más allá de las difultades económicas por las que atraviesa su casa matriz, dijeron a El Observador fuentes de la empresa.


Este paso es fundamental para saber si continúan adelante las obras que la compañía ya tiene adjudicadas en Uruguay, como la construcción del ANTEL Arena, el puerto pesquero del Cerro y una obra de saneamiento en la Ciudad de la Costa.

Por otra parte, fuentes del gobierno dijeron a El Observador que desde Teyma les han comunicado que no tienen previsto suspender ninguno de sus emprendimientos. No obstante, reconocieron que en el oficialismo existe una “moderada preocupación” acerca de lo que ocurra con el futuro de la empresa.

La responsable de Comunicaciones de Abengoa España, Patricia Malo de Molina Meléndez, dijo el viernes 27 en El Observador que “la compañía espera continuar desarrollando sus proyectos en la región” y “está tomando las medidas necesarias para continuar operando con normalidad”.

Sin embargo, ese mismo día el portal de noticias Andalucía –región en donde está instalada Abengoa– informó que la compañía está podando su red de filiales dentro y fuera de España en medio de una profunda reestructuración derivada de la presentación del preconcurso de acreedores.

“Los empleados de la filial de Brasil han recibido ya la instrucción de no acudir a su puesto de trabajo. En otras filiales, como las de Chile o México, la orden de cese de las operaciones y clausura de la actividad ha atrapado a directivos y trabajadores españoles que no cuentan ahora con respaldo de la empresa para poder regresar a España”, dice la información. En total, unos 4.200 trabajadores perderían su empleo por el cierre de estas subsidiarias.

De ayer a hoy
El diario La Vanguardia de España publicó ayer una nota que recorre las distintas alternativas que marcaron el auge y el actual desplome de Abengoa
Allí se recuerda que durante el gobierno del socialista José Luis Rodríguez Zapatero hubo generosas primas para los emprendimientos de energías renovables y, en ese marco, Abengoa construyó 16 termosolares con la promesa de un buen retorno. La empresa destinó 4.000 millones de euros, la mayor parte financiada por deuda.

Sin embargo, la crisis europea empezó a pegar duro y Abengoa decidió centrar su crecimiento futuro en el exterior, desde donde proviene el 90% de sus ingresos.

“Pero más que los ingresos, ha resultado decisiva la estrategia: crecimiento agresivo afuera, con recursos ajenos. Un esquema de negocio que se basa en la confianza de los prestamistas. Sin ella, todo se cae”, dice la nota de La Vanguardia.

En el pasivo bancario de Abengoa hay más de 200 entidades de todo el mundo. En los últimos años, ha realizado 11 emisiones de bonos, siete en euros y cuatro en dólares, por más de 4.000 millones de euros.

Ante la desconfianza del mercado, en agosto pasado la empresa anunció una ampliación de capital de 650 millones de euros, junto con desinversiones y un plan para recuperar la rentabilidad per­dida.

En octubre obtuvo un préstamo de un fondo británico de alto riesgo, que tuvo como garantía el 14% de Abengoa Yield, la filial cotizada en Estados Unidos.

Un grupo vasco estaba dispuesto a inyectar 350 millones de euros, pero exigió garantías que la banca no quiso dar. El acuerdo se rompió a principios de la semana pasada y llevó a la empresa al preconcurso de acreedores.

Realidad local
La preocupación en el gobierno uruguayo por este estado de cosas tiene un antecedente en la construcción de una planta regasificadora que quedó en suspenso luego de que el consorcio adjudicatario GNLS (integrado por GDF Suez y la japonesa Marubeni) abandonara la obra.

Las complicaciones de Abengoa también han generado desconfianza en otras constructoras que han competido con la firma en distintas licitaciones de obra pública y que ahora dudan sobre la solvencia de la firma española para enfrentar los compromisos asumidos. l

Las obras que dependen de Teyma
Además de la construcción del ANTEL Arena, la empresa Teyma tiene adjudicado el puerto pesquero de Capurro, obras de saneamiento en la Ciudad de la Costa, el Centro de Convenciones de Punta del Este y una cárcel en régimen de participación público-privada. La terminal pesquera de Capurro demandará una inversión estimada en US$ 93 millones. Las obras del ANTEL Arena tendrán un costo de unos US$ 48 millones.

Cifra
6.290
millones de euros es la deuda neta del grupo Abengoa al cierre del ejercicio a setiembre. Se prevé que unos 4.200 trabajadores pierdan sus empleos en América Latina.


Diario EL OBSERVADOR - Montevideo - URUGUAY . 30 noviembre 2015