El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

ENCE FABRICA17Ence y el brillante futuro de la celulosa

J. Muñoz
La re­vo­lu­ción tec­no­ló­gica y la con­se­cuente di­gi­ta­li­za­ción de la do­cu­men­ta­ción han su­puesto la desin­dus­tria­li­za­ción del sector pa­pe­lero en Europa en los úl­timos años con la pér­dida de em­pleos y de ne­go­cio.


Sin embargo, en un futuro inmediato se puede convertir en su gran aliado, devolviendo al sector a su esplendor de antaño, gracias a los avances en la impresión 3D.

Hasta el momento, la impresión en tres dimensiones venía siendo terreno prácticamente exclusivo de los polímeros. Un tipo de compuestos mayormente sintéticos, utilizados como base para crear objetos tridimensionales de acuerdo con los modelos realizados por ordenador. El principal inconveniente del proceso de impresión con estos materiales es el enorme gasto de energía.

Ahora la celulosa, el material vegetal, utilizado por siglos en la elaboración del papel, se presenta como un nuevo recurso para mejores, más rápidas y baratas impresiones tridimensionales. Convirtiéndose además en una alternativa reciclable y biodegradable por su naturaleza, según las investigaciones del MIT publicada en la revista científica Advanced Materials Technologies.

La celulosa como tinta para la impresión 3D ya se había intentado emplear antes sin éxito. Los investigadores del MIT han conseguido trabajar con un acetato de celulosa fabricado fácilmente a partir de celulosa, ampliamente disponible en el mercado que hace factible su utilización en estas impresoras aumentando además la resistencia de las piezas en la mayoría de los casos.

Las posibilidades de este material son infinitas, lo que puede disparar la demanda de celulosa en los próximos años, señalan los expertos. En este sentido, algunos gestores ya han puesto su punto de mira en los principales productores europeos y especialmente en España.

Las grandes empresas de la industria española como Grupo Ence se frotan las manos ante el brillante futuro que les abre estos avances tecnológicos. Hay que recordar que Ence tiene en marcha un ambicioso Plan Estratégico con el objetivo de ampliar la capacidad de sus fábricas de celulosa.

La mayor producción y los menores costes gracias al plan de transformación de los últimos dos años y las medidas anunciadas para el período 2016-2020 están destinadas a consolidar a Ence por si solas como una de las empresas del sector más competitivas del mundo. De este modo, aprovechando además la depuración del sector con la crisis, la cotizada española se sitúa en la primera línea de salida para aprovechar los avances tecnológicos en impresión 3D con la celulosa como materia prima.

A la espera de que todas estas expectativas se vayan cumpliendo, las acciones de Ence cotizan en la actualidad en torno a los 2,88 euros, con una revalorización en el año cercana al 15% y un avance del orden del 60% desde los mínimos de 2016.

CAPITAL Madrid   -  ESPAÑA  17 marzo 2017